El BCE empieza el camino para retirar los estímulos que frenaron la crisis

El Banco Central Europeo (BCE) ha empezado este jueves a desandar el camino que inició en 2012 para frenar la crisis financiera. Cinco años y medio después del ‘whatever it takes’ –“lo que sea necesario”- de Mario Draghi, su presidente, los mercados dan por descontado que el italiano anunciará los plazos para un fin gradual a los tipos ultrabajos y al programa de compra de deuda.

Los tipos se mantienen, pero en la rueda de prensa Draghi anunciará el camino que seguirán en los próximos años, con una posible subida para 2019 y el fin de toda una era. El programa de compra de deuda sí sufre variaciones. Se amplía nueve meses, pero se bajará el ritmo de compra: hasta diciembre seguirá comprando por valor de 60.000 millones de euros al mes, pero de enero a septiembre los reducirá a la mitad, a 30.000 millones.

Es la segunda reducción en el programa, después de que en diciembre pasado redujera las compras de 80.000 millones a los 60.000 millones actuales.

Los tipos se mantienen, pero Draghi anunciará el camino que se seguirá en los próximos años

Cualquier decisión que avance Draghi llega pese a que el gran objetivo, el de conseguir una inflación que se acerque al 2% y que sea estable, ha sido imposible de alcanzar en los últimos años. Ahora en el 1,5%, la tasa subyacente, aquella que descuenta precios energéticos y productos frescos y que el BCE mira con lupa, está en valores aún más bajos.

De o no pasos, Draghi tendrá que ir con cuidado para evitar cualquier descuadre en los mercados, que verán cómo el principal dinamizador en los últimos años, y que ha hundido la rentabilidad de los títulos, empieza a retirar sus manos. Contentará a Alemania, firme opositor de la política monetaria del banquero, y podría lastrar a las economías del sur de Europa, España incluida, que se ha beneficiado de sus medidas para colocar deuda a mínimos históricamente bajos.

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