El crédito a empresas y familias cae en Catalunya el cuádruple que en España

La economía catalana crece más que la española, está creando más empleo y prácticamente cada semana se anuncian importantes proyectos de inversión, tanto de empresas propias como de multinacionales que escogen Catalunya en sus planes de expansión. Sin embargo, esta realidad incuestionable contrasta con un dato de difícil explicación: la fortísima contracción del crédito en los últimos años concretada en un descenso muy acusado del saldo vivo entre aquellos que invierten (las empresas) o consumen (las familias). Los datos son muy contundentes: el crédito en Catalunya cayó el año pasado cuatro veces más que en el resto de España.

Según las series por comunidades autónomas que acaba de publicar el Boletín Estadístico del Banco de España, el saldo total del crédito a empresas y familias se redujo un 10,4% en Catalunya en el 2016, cuando pasó de los 249.855 millones de euros a 223.868 millones. El retroceso en la financiación bancaria a quienes el supervisor llama “otros sectores residentes” es muy significativo, aunque no le sorprende a nadie, ya que ha sido una constante en los últimos años.

El mismo epígrafe del Boletín Estadístico recogía un importe de 341.758 millones en el 2010 y en los años siguientes se desplomó por el fuerte ritmo de amortizaciones de empresas y familias, muy superiores a la nueva producción de hipotecas o préstamos: 326.000 millones (2011), 298.000 (2012), 282.000 (2013), 261.000 (2014) y así hasta los casi 224.000 del pasado año. En los últimos siete años, el descenso del crédito es de casi el 35% en Catalunya. En España, sin contar las operaciones llevadas a cabo en Catalunya, no llega al 31%.

En este contexto, las cifras del 2016 no son tan sorprendentes, aunque las diferencias, en un año estanco, son acusadas. El crédito cayó en Catalunya en 25.987 millones (-10,4%) el año pasado y en el conjunto del resto de España disminuyó en otros 26.136 millones (-2,5%). Es decir, el saldo de crédito se redujo en Catalunya a un ritmo cuatro veces superior al de las otras 16 autonomías.

Las cifras publicadas por los bancos correspondientes al año pasado no arrojan demasiada luz sobre el asunto. En el caso de CaixaBank, la primera entidad por cuota de mercado, el crédito en Catalunya descendió un 7,4% en el 2016, mientras que en el resto de España lo hizo más, en un 9,5% respecto al 2015. Banc Sabadell, por su parte, prácticamente mantuvo estable su financiación a las empresas y familias catalanas, ya que su saldo a final del 2016 era de 40.700 millones frente a los 41.000 millones del 2015.

Fuentes financieras aseguran que la situación económica de Catalunya respecto a la del resto de España no explica la diferencia observada durante este último año en el crédito. Las mismas fuentes elucubran sobre dos posibles causas del diferente comportamiento el año pasado y descartan una tercera.

La primera es un efecto “estadístico contable por una compañía de seguros con sede en Catalunya que fue absorbida en el primer trimestre del 2016 y consolidó unos 12.000 millones en créditos en el banco”. El segundo es, simplemente, un mayor desapalancamiento empresarial en Catalunya debido a su estructura productiva. La hipótesis descartada es un efecto en el crédito por la deslocalización de empresas. Otra entidad apunta que en Catalunya las empresas están recurriendo más a emitir bonos.