El español Álex Cruz, director de British Airways, en el punto de mira por la crisis

Tras la tormenta, llega la rendición de cuentas. Mientras British Airways achacaba la crisis del pasado fin de semana a un fallo en el sistema informático sin dar todavía detalles de la causa, la prensa británica y el sindicato trasladan el peso de toda la responsabilidad a una persona: el español Álex Cruz, director ejecutivo de la empresa desde que cerró su etapa en Vueling, en 2016. El torbellino lo ha situado en el punto de mira durante una jornada negra para la aerolínea en la bolsa. El holding Internacional Airlines Group (IAG), surgido de la fusión de Iberia y British Airways en 2011, ha perdido un 2,78 % y se ha colocado como el farolillo rojo del selectivo español.

Más allá de los mercados, el cargo del jefe de la compañía pende de un hilo o al menos eso sugieren algunos medios de comunicación británicos que critican duramente la gestión del directivo, “sin experiencia” y “español”. Así titula el Daily Mail uno de sus artículos con la voluntad de hacer hincapié en la nacionalidad del empresario. Que la aerolínea británica por excelencia esté dirigida por un español despierta recelos en un medio que respaldó la salida del país de la Unión Europea.

Los daños económicos se calculan en unos 100 millones de euros

Con casi 600 vuelos cancelados y el equipaje incapaz de ser entregado, las imágenes de absoluto caos en los principales aeropuertos de Londres y las historias de vacaciones frustradas inundaron las redes sociales durante el pasado fin de semana.

Los daños económicos por el cambio de reserva y compensaciones a clientes se calculan en unos 100 millones de euros, o alrededor del 3% del beneficio operativo anual de la empresa matriz IAG S.A.

Pasajeros atrapados en el aeropuerto de Heathrow Pasajeros atrapados en el aeropuerto de Heathrow (AFP)

La mancha en la imagen de la aerolínea podría ser aún mayor, ya que British Airways parece no tener idea de cómo sucedió todo. “Estamos absolutamente comprometidos a descubrir las causas de este evento en particular”, aseguró Cruz en una entrevista con Sky News. Sin embargo, descartó un ataque cibernético, lo que sugiere que el fallo es propio.

La aerolínea británica sigue gestionando las reclamaciones de miles de pasajeros que perdieron vuelos o su equipaje. Hay 75.000 pasajeros afectados, según afirma la compañía, pero los analistas elevan el número a casi 170.000.

Álex Cruz

Estamos absolutamente comprometidos a descubrir las causas de este evento en particular”

El lunes, la mayor parte del caos llegó a su fin. Quedaron el 95 % de su programa de vuelos restablecidos, de modo que en el aeropuerto de Gatwick, al sur de Londres, operaron todas las rutas y en Heathrow, al oeste, despegaron los vuelos de larga distancia y un 90 % de los cortos. Sin embargo, los ataques a Cruz, que el lunes anunciaba que no dimitirá, no se hicieron esperar.

Cruz lidera la filial de IAG desde abril del año pasado tras nueve años al frente de Vueling. Justo el año pasado, mientras Cruz contribuía a la expansión de la segunda aerolínea española, Vueling empezaba a sufrir graves retrasos de vuelos de forma repetida por la falta de aviones y personal. Ello acabó siendo una gran mancha en la reputación de la firma, que se agravó al llegar la época de vacaciones y contribuyó a convertirse en la única compañía área de IAG (integrado también por Iberia y la irlandesa Aer Lingus) que disminuyó sus beneficios.

Hay 75.000 pasajeros afectados, según afirma la compañía, pero los analistas elevan el número a casi 170.000

Cruz es el responsable del plan de reducción de gastos que ha ejecutado British Airways y que incluye la eliminación de casi 700 empleos, la externalización de los servicios tecnológicos y el cobro de los alimentos servidos en vuelos de corta distancia. El excesivo enfoque en los recortes es el responsable del último episodio de este fin de semana, según el sindicato GMB. El fallo “podría haberse evitado” si la compañía no hubiera subcontratado a India en 2016 numerosos empleos del departamento de informática.

“Comenzaron este viaje para subcontratar y externalizar este trabajo y ha habido una serie de incidentes que han culminado en lo que ha ocurrido este fin de semana”, aseguró a la agencia Bloomberg el agente nacional de aviación civil de GMB, Mick Rix.

Sindicato GMB

El fallo “podría haberse evitado” si la compañía no hubiera subcontratado a India en 2016

Tanto Cruz como la aerolínea se distanciaron de las criticas del sindicato e insistieron que el fallo no fue consecuencia de una reducción de costes. “Ninguna de las partes implicadas en este evento concreto han sido parte de ningún tipo de subcontratación a un país extranjero”, aseguró Cruz a Sky News. La empresa argumenta que el fallo se produjo en los centros de datos del Reino Unido, donde el trabajo no fue subcontratado. “Tenemos un sistema de apoyo, pero en esta ocasión falló”, explicó la compañía en un comunicado. De hecho, en averiguar “por qué no entró en funcionamiento” es en lo que centrará sus esfuerzos Cruz a partir de ahora, en vez de dimitir, dijo en la BBC.

Para los pasajeros, los trabajadores y los tabloides que han criticado las despiadadas reducciones de gastos de la industria durante años, las cancelaciones masivas de vuelos parecen demostrar que las compañías aéreas han ido demasiado lejos.

Y, en cuanto a British Airways, en concreto, muchos usuarios de las redes sociales cuestionaron si la empresa merecía ser la portadora de la bandera del Reino Unido tras los recortes perpetuos.

Una pasajera afectada por el fallo informático de British Airways descansa en el terminal de la Terminal 5 del aeropuerto de Heathrow Una pasajera afectada por el fallo informático de British Airways descansa en el terminal de la Terminal 5 del aeropuerto de Heathrow (AFP)
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