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El precio de la luz en julio es el más caro de la historia




El precio la electricidad en el mercado mayorista registra una media de 92,42 euros por megavatio hora (MWh) en julio, que cierra así como el mes más caro de la historia, con un incremento del 12 % respecto a junio y casi triplica el precio de julio del año pasado, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

En concreto, el precio de la luz en este mes, que llegó a un máximo histórico diario -el pasado 21 julio con 106,57 euros/MWh- supera los 83,3 euros/MWh de junio y casi multiplica por tres los 34,64 euros/MWh de hace un año.

En concreto, para este sábado, el último día de julio, como es habitual en los fines de semana baja la demanda y el precio medio diario hasta 61,09 euros/MWh, con un mínimo de 2,67 euros/MWh de 17 a 18 horas y un máximo de 76,55 euros/MWh de 23 a 24 horas.

En estos niveles, la OCU estima que la factura media de la luz de un hogar con tarifa regulada (PVPC) -con 4,6 kilovatios (kW) de potencia y un consumo mensual de 292 kWh- se elevará hasta unos 72,5 euros al mes, lo que representa un 5,4 % más respecto a junio (68,80 euros) y un 17 % más interanual (55,70 euros).

Casi 80 euros sin la bajada del IVA

Sin la reducción del IVA del 21% al 10%, aprobada por el Gobierno de manera transitoria hasta final de año para contener el impacto alcista del precio de la luz en el recibo, la factura se hubiera disparado hasta los 79,80 euros, indica la asociación.

Así, en lo que va de 2021, el recibo de la luz de un hogar asciende a unos 470 euros, lo que representa un 23 % más que en los siete primeros meses de 2020, con unos 89 euros más.

El precio de la energía supone una cuarta parte de la factura, mientras que más de la mitad (alrededor del 50-55 %) corresponde a los peajes -el coste de las redes de transporte y distribución- y cargos -los costes asociados al fomento de las renovables, a las extrapeninsulares y las anualidades del déficit de tarifa- y el resto de impuestos.

Afecta a 10 millones de consumidores

Las oscilaciones en el precio diario afectan a los consumidores acogidos a la tarifa regulada (PVPC), algo más de 10 millones, mientras que están exentos los que están en el mercado libre -unos 17 millones-, ya que cuentan con un precio pactado con su compañía.

El 88 % del consumo eléctrico de España no está expuesto a la volatilidad del precio del mercado spot, al tener contratos con precios fijos, y solo se exponen a esta fluctuación los clientes acogidos al PVPC.

Con todo, lejos de suponer un punto de inflexión, la luz seguirá subiendo durante los próximos meses, alertan los expertos consultados por RTVE, pues seguirá en la cota de los 90 euros hasta febrero del próximo año, cuando comenzará a reducirse, aunque “muy lentamente”.

En este sentido, la OCU advierte de que, pese a que estas tarifas afectan directamente a los hogares con PVPC, «en el mercado libre hay muchos consumidores que, sin saberlo, están sufriendo tarifas muchos más elevadas durante todo el año».

Por ello, pide al Gobierno y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que «aceleren la toma de medidas que bajen de forma efectiva el precio de la electricidad y descarta que eliminar la tarifa PVPC sea la solución a este problema».

Las eléctricas cuestionan la indexación del PVPC 

La vinculación de la factura regulada al precio en el mercado mayorista ha sido cuestionada por las eléctricas.

El consejero delegado de Endesa, José Bogas, decía esta semana que «la principal diferencia entre España y el resto de países es la tarifa regulada, que está indexada al precio del mercado» y que hace que «los consumidores domésticos no están protegidos de la volatilidad» de los precios en el mercado mayorista.

También la consejera delegada de Iberdrola en España, Ángeles Santamaría, decía en una entrevista a un diario económico que «nuestra tarifa regulada es única en Europa y no nos trae nada bueno«.

Altos precios del gas y las emisiones de CO2

Tras las subidas de la luz, están los altos precios del gas en los mercados internacionales y de los derechos de emisiones de CO2, que durante este año marcan mes a mes máximos históricos.

Los ciclos combinados de gas, en ausencia de renovables, son los que suelen marcar los precios en un mercado marginalista, en el que la última central que casa precio en cada hora, la más cara, fija el precio que cobran todas.

Aunque las renovables y la hidráulica, que no soportan costes de gas ni CO2, están aproximando precios a los ciclos e, incluso, en las horas que ellas marcan el precio éste no desciende significativamente, lo que cuestiona el actual diseño del mercado sobre cuyo modelo la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha pedido una reflexión a la Comisión Europea.

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