El tesoro eólico de Iberdrola en Brasil

No parece que haya viento en el Seridó paraibano. Sin embargo, a ochenta metros del suelo hay un tesoro eólico. Y para descubrirlo es necesario recorrer 300 kiló­metros desde João Pessoa, capital de Paraíba, en la costa, hasta esta región montañosa y semiárida del sertão brasileño.

Aquí, Iberdrola construye tres parques eólicos con una inversión de unos 150 millones de euros, que tendrán una potencia instalada de 94,5 MW cuando se inauguren el próximo mes de octubre.

Las decenas de obreros que estos días echan cemento en la base de los últimos aerogeneradores que faltan por levantar, o que instalan los ascensores de los que ya están en pie, o que trabajan en la construcción de la subestación eléctrica que los conectará, no deben preocuparse del viento, pero sí de no alejarse de los caminos que flanquean la catinga o vegetación nordestina, porque el mayor peligro aquí son las serpientes venenosas.

El complejo Santa Luzia contará con 45 molinos fabricados por Gamesa en su fábrica de Bahía. Se extiende a lo largo de tres municipios que están muy cerca del límite con el estado de Río Grande del Norte, donde Iberdrola cuenta con diez parques ya operativos, que se suman a otros tres en Bahía. Esas trece plantas poseen una capacidad de 372 MW.

La empresa española sólo construyó un parque a orillas del Atlántico

La empresa española sólo construyó un parque a orillas del Atlántico; el primero que abrió en Brasil, en Río do Fogo, cerca de Natal. Se inauguró en el 2006 y desde entonces, Iberdrola sólo apostó por plantar molinos en el interior, un territorio más complejo geográficamente pero mucho más valioso en términos de eficiencia eólica. Un tesoro.

“Iberdrola fue la primera empresa en Brasil en descubrir que las minas de viento no estaban en el litoral, como era obvio”, explica a Dinero Laura Porto, directora de operaciones renovables de Elektro, filial de la eléctrica española en Brasil.

“Todos piensan que el viento está en el litoral; no, está en el interior”, insiste la ejecutiva, protegida por un casco blanco mientras supervisa las obras del parque. Porto presume de que Iberdrola posee el mejor atlas de vientos de Paraíba y uno de los más completos del país.

“En Brasil, hay condiciones de viento muy buenas comparadas con otras áreas del mundo por una característica principal: vientos que no son excesivamente fuertes pero constantes”, aclara el gerente de Redes de la compañía, Mattia Di Maulo.

Gerente de Redes de Iberdrola: “Aquí tenemos parques con horas equivalentes de producción por encima de 5.000 horas; significa que prácticamente están todo el tiempo a máxima potencia”

“Aquí tenemos parques con horas equivalentes de producción por encima de 5.000 horas; significa que prácticamente están todo el tiempo a máxima potencia”, añade. “En España, la media está entre 2.500 y 3.000 horas; parque de 5.000 no existe, creo yo, en toda Europa”, concluye el ingeniero.

El inconveniente de no levantar parques en el litoral es el déficit de infraestructura eléctrica, que históricamente se concentra en la costa. Por eso, además de las dos líneas de transmisión que también construye ya Iberdrola para llevar la energía a la zona de influencia del complejo, hay en proyecto otra gran línea de alta tensión que permitirá conectarlo a otras redes del país.

Brasil ocupa el noveno lugar mundial en generación eólica y en Iberdrola estiman que en uno o dos años podría situarse entre los cinco primeros. Un caudal de viento por explotar.

Loading...