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Estrategia de inversión: “Quo Vadis Mr. Market?”

“El miedo cultiva miedo”, señalaba en una ocasión el famoso pianista Byron Janis. Y es que las últimas caídas en los mercados mundiales de acciones ha llevado a revivir momentos de preocupación y miedo entre los inversores, quienes se han quedado psicológicamente algo “tocados” preguntándose si los mercados bursátiles no estarán sobre reaccionando ante una serie de factores de riesgo, que por cierto ya llevan cierto tiempo entre nosotros, o son el síntoma de que algo aún peor de lo vivido está por llegar.

Desde hace un tiempo vengo señalando que debemos estar preparados para vivir en un entorno de mayor inquietud y volatilidad. El tiempo de un mercado de capitales soportado por el entorno económico y financiero “goldilocks” de 2017 ya pasó.

Sobre los mercados financieros sobrevuelan determinados problemas que, como si se trataran de espíritus malignos salidos de la noche de Halloween, han preferido quedarse entre nosotros pasada esta fiesta asustándonos y haciendo que el sentimiento de desorientación y desánimo cunda entre muchos ahorradores por parecerles que sus carteras de inversión se encuentran participando en una macabra partida del Juego de la Oca.

Y es que, si bien es cierto que comenzábamos el presente año de forma espectacular –de oca en oca y tiro porque me toca–, luego la partida nos llevó a “la posada”, a “la cárcel”, “al laberinto” (teniendo que regresar a la casilla número 30) y por último, y para gran desesperación de todos, hemos llegado a caer en la casilla número 58 (la de la muerte) y eso, si han jugado alguna vez a este juego, ya saben que supone volver a la casilla de inicio. Volver a empezar….aunque esta vez con saldo negativo.

Habrá que decidir si mantener la estrategia de inversión

Ante esta situación muchos de ustedes se estarán haciendo la gran pregunta: “¿Quo Vadis Mr. Market?” pues, en base a la respuesta que demos, habrá de decidir si mantener la actual estrategia de inversión o, en cambio, es preciso cambiarla cuanto antes.

Partiendo de la base de lo que señalara, con cierta ironía, el famoso economista estadounidense John K. Galbraith; “La única función de la predicción económica es hacer que la astrología parezca algo más respetable”, podemos decir que es complicadísimo decir ahora mismo si estamos o no a las puertas de una recesión económica y, por tanto, igual de difícil anticiparse estratégicamente a la misma.

Yo sigo pensando que no creo que vayamos a iniciar un periodo de estancamiento económico o, incluso, de recesión económica mundial en los próximos 6 a 9 meses. Sin embargo sí hay un conjunto de señales económicas y técnicas (procedentes estas últimas de los distintos mercados financieros) que pueden estar alertándonos de que algo no va especialmente bien en el corto plazo y que, en consecuencia, mal haríamos si no las tuviéramos en cuenta:

Nos adentramos en un entorno de menor crecimiento económico a nivel mundial

1.- En primer lugar, se va confirmando que nos adentramos en un entorno de menor crecimiento económico a nivel mundial. Aunque los datos siguen siendo positivos, éstos apuntan a cierta ralentización.

2.- En segundo lugar, la mayor parte de las empresas de países desarrollados siguen ganando dinero, pero comienzan a estimar que los beneficios esperados para el próximo trimestre serán algo menores y esto no gusta, como es lógico, a los mercados de acciones.

3.- En tercer lugar, y bastante importante, los principales Bancos Centrales del mundo, lejos de ser sensibles a esta desaceleración económica mundial, dicen querer seguir adelante con sus planes de normalización monetaria poniendo nerviosos a muchos inversores. Veremos si al final, y con los datos reales de inflación y crecimiento económico delante de ellos, no tienen más remedio  que adoptar una estrategia algo más lógica de esperar y ver antes de tomar cualquier decisión dirigida a subir los  tipos de interés. Creo que sería lo más coherente, pero mantengámonos alertas pues ya se sabe que luchar contra estas Instituciones Monetarias no sólo es vano sino que puede ser desastroso para los intereses económicos y financieros de un inversor.

4.- En cuarto lugar, el pesimismo reinante entre los principales agentes económicos en torno al devenir de la economía mundial y, en consecuencia, del comportamiento de los mercados de acciones. Y para botón la muestra de dónde se sitúa el reloj “Codicia/Pánico” del índice de bolsa estadounidense S&P 500…En territorio de miedo….Y el miedo genera miedo, como decía al principio de este artículo.

5.- En quinto lugar, la ruptura de diferentes niveles de soporte de cierta importancia en el caso de la bolsa estadounidense. Un ejemplo puede ser la pérdida del nivel de la media móvil de las últimas 200 sesiones…

6.- Y por último, y como ya he dicho otras veces, los tipos de interés sí importan. Unos tipos de interés de mercado en Estados Unidos al alza hacen daño a las inversiones en bolsa, pero también a la propia economía de USA pues:

  • Supone un USD fuerte y esto resta crecimiento económico vía menores exportaciones.
  • Supone mayores costes de financiación para empresas y para ciudadanos….Ya  hemos visto en el caso del último dato de ventas de viviendas nuevas en USA siendo inferiores a las estimadas previamente.
  • Supone tener que volver a valorar los flujos futuros de caja de acciones (y de bonos) pero a tasas de interés más elevadas. De esta forma, lo que hoy presumiblemente pudiera perecer una ganga o cotizar a un buen precio, quizás con unos tipos de interés más altos ya no lo sea tanto.

Hay que tener liquidez en las carteras, un tesoro que podrá utilizarse en un futuro

Por lo tanto, y teniendo muy presentes lo anterior, mi sugerencia es actuar con cierta cautela a la hora de invertir en los diferentes mercados de capitales y, como señalé semanas atrás, si están adecuadamente invertidos, sean pacientes con sus inversiones. Soy consciente que en momentos de tensión financiera mantener la calma y la paciencia no es nada fácil, pero como dice un proverbio oriental: “la paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces”. Ahora bien, y precisamente por las anteriores “señales”, sí les aconsejo tomar las siguientes medidas:

  1. Cuenten con algo de liquidez en sus carteras. Créanme, será un tesoro que podrán utilizar en un futuro. Mientras tanto, es el activo que mejor le descorrelacionará con las caídas en las bolsas y en los mercados de deuda.
  2. Sean muy prudente con las inversiones en mercados de renta fija. El ciclo de alza de tipos, menos liquidez en el sistema financiero e incrementos en los “spreads” de crédito no favorecen a este tipo de activo, precisamente.
  3. Sí fondos de acciones pero siempre y cuando su perfil de riesgo así se lo permita. Ahora bien:
  • Sean “agnósticos” en cuanto a estilos de gestión. Es decir, en un contexto de menor crecimiento económico a nivel mundial no se centren sólo en fondos “growth” por el hecho de que sean los que mejor lo han hecho durante un largo periodo de tiempo. Conviene también contar con empresas algo más defensivas (por beta o sensibilidad a sus índices de bolsa) y que no estén especialmente endeudadas.
  • Si lo está pasando muy mal viendo como caen sus inversiones en bolsa hasta el punto de que no duerme o casi no come (o le ha cambiado el sentido del humor…a peor), aproveche los rebotes que haya en las bolsas para reducir su exposición a los mercados de acciones y a un nivel o porcentaje en el que Vd. sí alcance ese “umbral del sueño”.
  • Y, por favor, vigile estrechamente el nivel de soporte de los 2.530 puntos para el índice  S&P 500. Si este selectivo lo perdiera, y esperemos que no sea así, quizás no nos encontremos en un entorno de “truco o trato” sino, más bien, en uno en el que los espíritus de Halloween estarían mucho más cerca de ofrecernos  “susto o pánico”.