Frankfurt, la pequeña City bancaria

Y el ganador es… ¡Frankfurt! La banca de inversión internacional lleva meses preparando las maletas para mover personal de la City de Londres tras el Brexit. El riesgo de que las entidades pierdan su pasaporte para operar en la zona euro obliga las entidades a considerar otra localización para desarrollar su actividad. Varias ciudades están compitiendo para atraer a miles de empleados con elevado poder adquisitivo e incorporar compañías influyentes en el sector de servicios financieros. Y la ciudad alemana se está llevando la palma.

“Si consideramos el tamaño y el número de instituciones que han hecho anuncios en favor de establecer o expandir operaciones en el centro financiero de Frankfurt, está claro que estamos con ventaja”, explica a este diario Hubertus Väth, director del Frankfurt Main Finance, el lobby encargada de promover la ciudad alemana.

La lista cuenta con nombres de primera fila: Morgan Stanley, Goldman Sachs, Citigroup, Standard Chartered, Deutsche Bank y Nomura. Los mayores bancos de inversión del mundo han escogido Frankfurt. Un total de unas 2.800 personas harán pronto las maletas hacia Alemania. Las consecuencias para la ciudad son tangibles. Se crearán casi 90.000 puestos de trabajo, con la llegada de unos 10.000 banqueros en los próximos cuatro años. Los impuestos locales aumentarán su recaudación unos 190 millones de euros anuales.

Estabilidad política, buen inglés e infraestructuras

Varios son los motivos que alegan los bancos para justificar su mudanza a Frankfurt: la estabilidad política, el nivel de infraestructuras, la calidad del sistema educativo (con doce escuelas internacionales) y el buen dominio del inglés, un sistema de regulación bancario eficiente y el hecho de que ya acoja instituciones como la bolsa y el Banco Central Europeo (BCE).

Una gran transformación urbana se avecina, con repercusiones para sus habitantes. De hecho, algunos empiezan a bautizar la ciudad con el apodo de Bancfort. Su población ha crecido un 10% desde el 2010, hasta superar los 700.000 personas. “Los residentes locales no serán expulsados”, aseguró Oliver Schwebel, director ejecutivo de la agencia Frankfurt Economic Development.

[Los bancos] buscan un país que no sea demasiado antifinanciero, con una cultura abierta a estos empleos”

Nicolás Veron

Economista

Nicolás Veron, economista del Bruegel de Bruselas y del Peterson Institute de Washington hace unos meses redactó un informe sobre este tema. Estimó que Londres perdería 20.000 puestos de trabajo y que los clientes de la City se llevarán fuera del Reino Unido unos 1,8 billones de euros de activos.

El estudio ya previo en su momento que Frankfurt podía quedarse hasta la mitad de los efectivos de la City, debido a un efecto llamada. “Los bancos tienen incentivos en trasladarse al mismo lugar para ahorrar los costes de una fragmentación”, dijo. “Buscan también un país que no sea demasiado antifinanciero, es decir, que haya una cultura política y económica abierta a acoger empleos de este tipo. Y Alemania lo tiene”, señala.

“Está claro que Frankfurt y Dublín se están aprovechando de la situación”, confesó el miembro del Bundesbank, Andreas Dombret, que cifra en una veintena los bancos que han optado por trasladar oficinas a Alemania.

Las otras candidatas

La capital irlandesa es otra variable de la ecuación. Es la preferida, por ejemplo, de Bank of America y JP Morgan, que está construyendo allí un nuevo edificio. Como carta de presentación, la ciudad ya cuenta con Google, Facebook y Apple, además de las diez mayores farmacéuticas mundiales y un sistema legal similar al británico.

Amsterdam también se juega sus cartas. Destaca por su sistema avanzado de regulación, que facilita las negociaciones de fondoso cotizados, fondos de pensiones y aseguradoras. Mizuho Financial y Royal Bank of Scotland la han elegido como sede idónea tras el Brexit.

Francia tampoco se rinde. HSBC ha anunciado que mudará unos 1.000 efectivos a París (sede del regulador financiero europeo). El país, (el actual presidente, Emmanuel Macron trabajó en un banco de inversión), está estudiando una rebaja impositiva en las transacciones financieras y los salarios de la banca para atraer a las entidades de Londres. Pero la rígida legislación laboral, que Macron pretende reformar, puede representar un freno.

Un último apunte sobre Madrid. Tal como sostenía el profesor del Iese Pascual Berrone, que elabora el Cities Motion Index, un indicador para comparar ciudades, la capital española ofrece una elevada renta per cápita, un coste de la vida asequible e incentivos fiscales. El banco suizo UBS ha anunciado que tiene la ciudad en el punto de mira. No obstante, la elevada burocracia en algunos procedimientos, el dominio del inglés todavía insuficiente y la periferia geográfica no juegan a su favor. La campaña #thinkmadrid que se lanzó la pasada primavera no ha cosechado todavía sus frutos.

En todo caso, como apunta Väth, “en el futuro en Europa habrá un mundo financiero más multipolar en lugar de un único centro en Londres, que absorbía la mayor parte del talento y de los negocios”.

Dublín es la principal competidora de Frankfurt para captar la banca londinense

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