Freixenet reúne a su consejo la próxima semana para decidir si saca su sede de Catalunya

El consejo de administración de Freixenet se reunirá la próxima semana para estudiar un posible cambio de sede social fuera de Catalunya. La reunión será a petición de su presidente, José Luis Bonet, pese a que “no le hace gracia” que la compañía, con sede en San Sadurní d’Anoia (Barcelona), tenga que irse después de cien años de historia en la autonomía, dijo este martes en el Forbes Summit Reinventing Spain, en Madrid.

Bonet afirma que, en cualquier caso, un traslado es “algo que hay que hacer” para proteger a sus empleados y a sus accionistas y que serán los miembros del consejo de administración, que se reunirán en la antesala de la Navidad, los que tomen la decisión.

Búsqueda de resguardo jurídico

En este sentido, el presidente de Freixenet ha aclarado que en el caso de declarase una Catalunya independiente, algo que ve como “poco probable”, Freixenet pasaría a ser una multinacional española con presencia en Catalunya.

En referencia a los boicots que se están produciendo contra los productos procedentes de empresas afincadas en Catalunya, Bonet ha afirmado que esta actuación es “muy lamentable”, además de una “reacción política ideológica” que nada tiene que ver con el producto en sí.

Boicot a productos de Catalunya

Sin embargo, ha explicado que también se dan los “contraboicots”. Bonet ha detallado que ambos movimientos se producen por diferentes zonas, contrarrestándose unos a otros, por lo que, finalmente, el boicot sobre Freixenet “no ha tenido un especial efecto”.

Respecto al cambio de sede de empresas, el también presidente de la Cámara de Comercio de España, ha afirmado que las empresas que se han ido de Catalunya con motivo del desafío soberanista no volverán aunque finalmente no se produzca la independencia, y ha agregado que en caso de que se mantenga la inestabilidad y la inseguridad jurídica, otras compañías seguirán abandonando la región.

Pide al Govern que se adscriba a la legalidad

Bonet cree que esta salida supone un “coste muy grande que está pagando Catalunya por razones políticas que no tendrían que existir”. El presidente de la Cámara ha incidido en que en caso de que hubiera independencia, algo que no cree que vaya a ocurrir, la fuga de empresas sería “tremenda”. Además, ha remarcado que incluso aunque esta no se dé, si se mantiene la situación de inestabilidad y de inseguridad jurídica actual, “va a haber bastantes más empresas que se van a ir”.

En este contexto, ha confiado en que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se sitúe dentro del orden constitucional y del Estatuto de Autonomía catalán y se pueda reconducir esta situación “nociva”. Respecto al artículo 155, ha señalado que se debe aplicar “en la medida justa que sea necesario para la reconducción de la situación”.

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