Fruta de segunda generación

Fruits de Ponent, la cooperativa de segundo grado que produce y comercializa fruta procedente de las comarcas de Lleida y de todo el Valle del Ebro, ha cumplido este año un cuarto de siglo, situándose en una posición de liderazgo en el sector europeo de la fruta de hueso. A pesar de que la campaña de este año ha agudizado la crisis de precios, Fruits de Ponent ha manipulado desde el campo hasta sus instalaciones de Alcarràs unos 60 millones de kilos de fruta, de los cuales el 80% corresponden a fruta de hueso (melocotones, nectarinas, paraguayos), y el resto peras y manzanas, aunque también kiwi, kaki o granada. Todo el grupo cooperativo alcanza una facturación de 50 millones de euros.

“Todo responde a una concepción avanzada del cooperativismo que impulsaron nuestros padres”, explica Sebastià Escarp, presidente de Fruits de Ponent, estrechamente ligado a la empresa desde su fundación, fruto de la unión de cuatro cooperativas de primer grado: Cooperativa del Camp d’Alcarràs, Agrària Progressiva Benavent-Portella, Ramell y Agrària del Llobregós.

El grupo, cooperativa formada por 180 familias, exporta el 80% de su producción a toda Europa

Fruits de Ponent cuenta con otras áreas de negocio, como estaciones de servicio, agrotiendas y servicios para sus socios. “Nuestros socios son agricultores profesionales que producen frutas de excelente calidad, con una compañía que, de alguna forma, te ayuda a superar situaciones como la de la última campaña, pero la idea es aguantar, esta es una carrera de fondo hasta conseguir estabilizar el mercado”, apunta Escarp. Los socios de Fruits de Ponent son unas 180 familias que explotan 2.100 hectáreas. La empresa ha impulsado un fondo de tierras que agrupa fincas que corren el peligro de abandonarse y que siguen produciendo. Las fincas recuperadas aportan entre 8 y 10 millones de kilos anuales.

El 80% de la fruta de Fruits de Ponent se exporta a toda Europa. “Tenemos una relación directa con el consumidor”, afirma Josep Presseguer, director general de Fruits de Ponent. El mercado interior, con bajos índices de consumo, es una asignatura pendiente. “Nuestra intención es la de producir, facturar y comercializar fruta los 365 días del año. Queremos diversificar más nuestra actividad y ya nos estamos implicando en frutos secos y en aceite”, afirma. Toda la fruta de la compañía ha sido cultivada siguiendo los criterios de la producción integrada que disminuye al mínimo el uso de sustancias que afecten el medio ambiente. La cooperativa de segundo grado, que empezó con unos 53 empleados, tiene ahora una plantilla de 246, teniendo en cuenta que durante la campaña de verano puede llegar a los 800.

Además de las tres marcas referentes –Fruits de Ponent, Oki (el paraguayo, melocotón plano) y l’Or de Ponent (aceite)– la empresa tiene secciones dedicadas a los cereales y los frutos secos, sobre todo la almendra.

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