La destructiva práctica de la pesca eléctrica llega al Parlamento Europeo

Las nuevas modalidades de pesca eléctrica, que incluyen redes equipadas con electrodos, son consideradas por los expertos como prácticas altamente destructivas para la vida marina. Pese a ello, en algunas zonas, esta actividad todavía sigue practicándose de forma encubierta y algunos países proponen su legalización.

En la Unión Europea, la pesca eléctrica fue prohibida de forma genérica en 1998 (por el Artículo 31 del Reglamento del Consejo (EC) No 850/98) pero en 2006 la Comisión Europea planteó la derogación parcial de esta prohibición.

Siguiendo esta polémica propuesta, el Parlamento Europeo debatirá con toda probabilidad a mediados de este mes de enero un proyecto para mantener la prohibición total de la pesca eléctrica o autorizar su desarrollo.

(Steven Senne / AP)

Un grupo de ONGs y organizaciones de pescadores coordinados en la asociación BLOOM, han enviado conjuntamente una carta a la Comisión Europea pidiendo que se mantenga la prohibición de todo tipo de pesca eléctrica. La carta incluye un documento adjunto que cuestiona la moralidad de la propuesta que hizo la Comisión Europea en 2006 de suspender este tipo de prácticas de pesca no selectiva.

La carta también revela que las recomendaciones científicas hechas a la Comisión se ignoraron descaradamente y solicita a la Comisión Europea la retirada inmediata de todas las provisiones relacionadas con la pesca eléctrica de su propuesta legislativa sobre el Reglamento de Medidas Técnicas, que está a punto de ser votada en el Parlamento Europeo.

Impacto ambiental

la moderna pesca eléctrica incluye redes con electrodos que descargan electricidad en el fondo marino

La pesca eléctrica consiste en equipar las enormes redes de pesca de arrastre con electrodos. Al pasarlas por los fondos marinos, estas redes emiten golpes de corriente eléctrica al sedimento, causando convulsiones musculares en los organismos marinos y forzándolos a salir del sedimento para poder capturarlos más fácilmente en la red. Este método de pesca indiscriminada permite a la industria pescar más peces con menos esfuerzo, además de ahorrar combustible, provocando sin embargo impactos muy serios de destrucción de la vida y el medio ambiente marinos. Es muy perjudicial también para los pequeños pescadores artesanales.

En diciembre de 2006, la Comisión Europea propuso la concesión de derogaciones que permitían a los estados Miembros practicar la pesca eléctrica, a pesar de la prohibición, de 1998, del uso de métodos destructivos de pesca, como la pesca con explosivos, veneno o con corriente eléctrica. El Consejo de la UE adoptó inmediatamente esta propuesta de la Comisión. El Reglamento resultante justificaba esta decisión refiriéndose a una supuesta recomendación científica favorable. En este caso, dicha justificación científica era de particular importancia ya que las instituciones Europeas se estaban preparando para imponer la supresión total de la prohibición. En la mayor parte del mundo, incluido China, se reconoce la pesca eléctrica como una técnica de pesca destructiva y la han prohibido.

Las artes tradicionales de pesca pueden ayudar a mantener los recursos disponibles
Las artes tradicionales de pesca pueden ayudar a mantener los recursos disponibles (Mauricio Palos / Bloomberg)

Sin ninguna referencia precisa, ha sido casi imposible localizar la recomendación científica en miles de páginas de informes, pero BLOOM ha conseguido encontrarla: un Documento de Trabajo del Equipo de la Comisión del 6-10 noviembre de 2006. Contrariamente a lo indicado en el Reglamento Europeo de diciembre de 2006, que consideraba que la “pesca de arrastre con pulsos eléctricos debería permitirse”, la recomendación científica de un mes anterior alertaba de “una serie de cuestiones que debían resolverse antes de conceder cualquier derogación”.

Las entidades ambientalistas y de pescadores indican que de esta forma, no sólo el órgano científico de la Comisión Europea nunca aprobó dichas derogaciones, sino que incluso recomendaba explícitamente a la Comisión no conceder ninguna. Bajo la presión de los lobbies de la pesca Holandesa, la Comisión europea decidió, además de ignorar su propio comité de expertos, reivindicar un apoyo científico falso a la decisión de revocar la prohibición de la pesca eléctrica.

Este paso, así como la posterior decisión del Consejo de avalar la propuesta de la Comisión conforman un escándalo y una violación directa del Código de Conducta de los Comisarios[8], que establece que: “Los Miembros de la Comisión deben verdaderamente cumplir con sus deberes en el interés general de la Unión, sin buscar ni recibir instrucciones de ningún gobierno ni de ningún organismo”. Es ya irrelevante si fue el Comisario o si fueron los servicios de la Comisión los responsables de esta y las subsecuentes propuestas de conceder derogaciones: ahora la Comisión debe actuar rápidamente y arreglar los problemas que ha creado.

(Mauricio Palos / Bloomberg)

Impactos socio-económicos y medioambientales

Esta sospechosa decisión de 2006 ha acarreado serias consecuencias tanto para los ecosistemas marinos como para los humanos. No sólo el fondo marino se ha visto impactado por enormes redes industriales sino que los organismos marinos están siendo brutalizados – la electrocución causa fracturas de columna, hematomas y quemaduras. Los pequeños pescadores artesanales son victimas directas del arrastre eléctrico. La plataforma de pescadores artesanales “LIFE” (Low Impact Fisheries of Europe) ha recopilado testimonios de pescadores sobre el estado del medio ambiente marino después del paso de las redes eléctricas.

Escándalo político y financiero

La decisión de 2006 de la Comisión y del Consejo también ha conllevado serias implicaciones financieras. Al concederle el estatus de “experimental” e “innovador” a este método de pesca destructivo y hasta entonces prohibido, los lobbies industriales Holandeses han podido reclamar millones de euros de dinero público para equipar su flota de arrastre con electrodos. Un sencillo cambio semántico que ha permitido que un flujo de financiación pública sostenga uno de los métodos de pesca menos sostenibles.

(Annie Sakkab / Bloomberg)

Actualmente no se puede percibir bien la amplitud del escándalo financiero porque Holanda no tiene publicado sus archivos de subvenciones públicas concedidas entre 2007 y 2015, haciendo imposible calcular el total de las subvenciones dirigidas a la pesca eléctrica desde que se introdujeron las derogaciones. Sin embargo, BLOOM ha conseguido estimar la cantidad de subvenciones asignadas desde agosto del 2015. En tan sólo dos años, se han concedido por lo menos 5,7 millones de euros de dinero público para el desarrollo de la flota industrial de pesca eléctrica en Holanda, de los cuales 3,8 millones han provenido de fondos Europeos (67% del total).

También falta una respuesta de la Comisión Europea a la queja depositada por BLOOM contra Holanda sobre la asignación ilegal de licencias por las autoridades holandesas (más numerosas que el límite reglamentario permitido). ¿Cómo se supone que los Miembros del Parlamento Europeo pueden decidir sobre un expediente cuando las instituciones Europeas no han divulgado algunos de sus elementos más cruciales?

Pescadores y ONGs llaman a la acción

Sobre la base de estas revelaciones, las organizaciones firmantes de este comunicado han enviado una carta formal a la Comisión Europea acusando la decisión de diciembre de 2006 de suspender la prohibición de la pesca eléctrica en Europa de ser “arbitraria, perjudicial e ilegítima”. Solicitan a la Comisión Europea la suspensión inmediata de todas las provisiones relativas a la pesca de ‘impulso’ eléctrico de su propuesta legislativa de Regulación sobre “Medidas Técnicas”, que iba dirigida al Parlamento Europeo y al Consejo. JEC

Más información de la iniciativa BLOOM contra la pesca eléctrica (en inglés y francés)

(Javier Etxezarreta / EFE)
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