La economía absorbe el gasto en consumo retenido durante la crisis

La economía española absorbió entre el 2014 y el 2016 el gasto en consumo privado retenido durante el periodo más duro de la crisis (2008-2013). Tanto es así que más de la mitad del crecimiento promedio del producto interior bruto (PIB) de los últimos años –situado en el 2,7%– se explica por el consumo privado, según un informe del Banco de ­España.

Ese tirón del consumo provino de la “demanda embalsada” durante el periodo recesivo. “Cuando llega la crisis y se destruye empleo, el que va al paro no consume y el que mantiene su empleo reduce su consumo por si acaso”, resume María Jesús Fernández, economista de Funcas. Ese gasto en consumo que se retuvo es lo que el Banco de España denomina como demanda embalsada.

Como se aprecia en el gráfico adjunto sólo el consumo de bienes no ajustables (esencialmente suministros básicos como el agua, la electricidad y el gas o el gasto en la vivienda) aumentaron en el periodo recesivo (+1,5%). Todos los otros gastos descendieron.

Gasto familiar
Gasto familiar (Josep Ramos)

Sólo el desembolso en suministros o en vivienda aumentó durante la crisis

El gasto en consumo de activos duraderos fue el que más aumentó durante la recuperación con un alza del 6,2%. En el periodo anterior había registrado un caída del 4,8%. Fernández pone como ejemplo que “durante la crisis mucha gente si se tenía que cambiar la nevera o el coche esperaba”. Con la mejora de la economía se dio un “efecto rebote” que también está limitado en el tiempo, según Fernández.

En el informe del Banco de España se destaca el comportamiento de las compras de bienes de equipamiento para el hogar que ha mostrado un decrecimiento en los últimos meses. De forma conjunta, el informe señala que “a finales del 2016 de acuerdo con el modelo estimado se hubiera cubierto la demanda embalsada a lo largo de la crisis”. Por eso el supervisor avisa que “no cabría esperar que este factor siga actuando de dinamizador del consumo agregado de las familias en el corto y medio plazo”.

¿Eso significa que el consumo privado no seguirá tirando de la economía? Fernández contesta que el consumo contribuirá también al PIB , ya que el fin de la demanda embalsada no significa que cese la demanda. Quizá sí se de una ralentización en el crecimiento, según el Banco de España. En el informe se precisa que la estabilización en gastos de consumo duraderos y las pernoctaciones “podría anticipar una cierta desaceleración del consumo en el corto y medio plazo”.

El BBVA Research estima que el PIB crecerá un 0,8 o un 0,9% en el tercer trimestre

El hecho de que buena parte del crecimiento durante los últimos años se haya apoyado en la demanda interna, esencialmente el consumo de los hogares no denota un modelo de crecimiento anómalo. “Lo que no es bueno es que la demanda total crezca por encima del aumento del PIB porque provoca un endeudamiento de la economía”, explica Fernández. Esa situación no se ha dado en los últimos años.

El análisis del Banco de España se titula “La reabsorción de la demanda embalsada de bienes de consumo duradero” y será incluido en el ‘Informe trimestral de la economía española’ correspondiente al cuarto trimestre del 2017 que publicará el supervisor.

Por otra parte, el BBVA Research constata que la economía española sigue creciendo en el cuarto trimestre y sortea “de momento” el efecto de la incertidumbre, por lo que estima que el PIB podría crecer entre un 0,8% y un 0,9% en el último trimestre del año y cerrar el ejercicio con un alza de entre el 3,1% y el 3,2%, informa Efe.

Así figura en el observatorio de actividad, elaborado y publicado ayer por BBVA Research, en el que destaca que la tendencia de las variables observadas indica que, a pesar del impacto del aumento en la incertidumbre relacionada con el entorno político en Catalunya, el crecimiento de la economía española “se mantiene sólido a lo largo del cuarto trimestre del año”.

En concreto, con cerca del 50% de la información disponible para el cuarto trimestre, el modelo MICA-BBVA estima que el avance trimestral del PIB podría situarse entre el 0,8% y el 0,9%. De materializarse esta estimación, el conjunto del año se cerraría con un crecimiento medio anual de entre el 3,1% y el 3,2%, en línea con el previsto en el escenario de BBVA Research para el conjunto del 2017 y con la previsión del Gobierno (+3,1%). El servicio de estudios explica que, tal y como adelantaban los indicadores parciales de coyuntura, los datos de la Contabilidad Nacional del tercer trimestre confirmaron que la demanda doméstica continuó siendo el soporte principal de la actividad (0,8 puntos porcentuales).

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