La economía catalana se recupera con una menor dependencia del crédito

La recuperación de la economía catalana se está produciendo con una menor dependencia del crédito bancario. Según los datos recopilados por la Cambra de Comerç, este año será el primero en el que el crédito vivo (la suma de todos los préstamos vigentes) en relación con el PIB bajará del 100%, ya muy lejos de los máximos del 2009 del 170,2% del PIB.

La reducción del stock de crédito se produce porque el volumen de amortizaciones de préstamos superan a las nuevas emisiones. Aun así el volumen de nuevos créditos es más alto que en año anteriores, tal como muestran las estadísticas para el conjunto de España. Según el director del servicio de estudios de la Cambra de Comerç, Joan Ramon Rovira, “el flujo de nuevo crédito crece en el caso de las familias y de las empresas que piden menos de un millón de euros”. Para los importes superiores –añade Rovira– en las empresas aumenta la tendencia a la “autofinanciación” con recursos propios o a la emisión de “bonos empresariales” como alternativa. Rovira dice que “es bueno que el total de deuda esté cayendo porque es un modelo económico de desarrollo más sostenible”.

Valls declaró que “la economía catalana va muy bien, pero factores políticos la pueden cambiar”

En términos absolutos, el crédito vivo del sector privado en Catalunya se situó en el primer trimestre del 2017 en 221.612 millones, 10.537 millones menos que en el mismo periodo del 2016. Todo este proceso se da cuando el tipo de interés de empresas no financieras y préstamos hipotecarios se mantienen en sus mínimos histórico con un 1,96% y un 1,25%, respectivamente.

El presidente de la Cambra, Miquel Valls, indicó ayer que la reducción del endeudamiento privado deja a las empresas en “mejores condiciones” de cara al futuro, especialmente si se produce la previsible subida de tipos.

La Cambra presentó el informe sobre la evolución del crédito privado junto con las nuevas previsiones de la economía catalana en las que destaca la mejora de tres décimas de estimación de crecimiento del PIB en el 2017 hasta el 3,1%. Para el año próximo, la Cambra junto con el laboratorio de investigación de AQR-Lab han mejorado la previsión de crecimiento al 2,8%.

Los factores que explican el dinamismo de la economía catalana son la mejora del entorno exterior, la fuerte creación de ocupación que contribuye a aumentar la renta disponible pese a la moderación salarial y la recuperación de la inversión especialmente la residencial.

La parte más negativa sigue siendo el empleo. Pese a la previsión de crear 104.000 puestos de trabajo este año y otros 96.000 en el 2018, el número de empleados (3,8 millones) sería aún inferior en un 6% al que había en el 2008 cuando con 4 millones se registró el máximo de la serie analizada.

En relación con la situación política, Miquel Valls declaró ayer que “la economía catalana va muy bien, pero factores políticos la pueden cambiar”, informa Europa Press.

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