La gran empresa apuesta por digitalizarse sin perder sello propio

La gran empresa apuesta por una digitalización que no implique perder el sello propio y en la que se mantenga el núcleo de negocio, sin lanzarse a nuevas aventuras, plasmaron en la XXXIII Reunión del Cercle d’Economía. La aparición de nuevos jugadores, con el empuje de firmas digitales como Amazon o Apple, reconfiguran un mercado que avanza a una velocidad nunca vista y donde el intangible gana peso.

Pero por muy rápido que vaya el mercado, la clave es pararse y pensar. “Hay que hacer un buen análisis, mantener la cabeza fría y ver hasta qué punto afecta a tu negocio. No siempre lo disruptivo es tan disruptivo, puede ser una moda pasajera”, advirtió Jordi Gual, presidente de CaixaBank.

En esta línea, Dimas Gimeno, presidente y CEO de El Corte Inglés, planteó que hay que “adaptarse a los cambios” pero “mantener lo que te hace diferente”. Francisco Riberas, al frente de Gestamp, siguió esa idea de ir paso a paso en su intervención, sosteniendo que en su caso “las necesidades de los clientes y la estrategia no han cambiado tanto”. Así, optó por la “excelencia operacional” en todo contexto.

El foco es el cliente

En cualquier caso, el foco siempre será dar el mejor servicio al cliente. El Corte Inglés plantea mantener su estrategia de “calidad, servicio, surtido, especialización y garantía” y llevarla a una disponibilidad total. El objetivo es combinar tienda física con mercado online, lo tradicional con lo nuevo, para “estar a muy poco tiempo de cualquier ciudadano”. “Con el cliente estaremos en las buenas y las malas”, aportó en un momento Gual.

Aun así, se coincidió en que la digitalización no supone ampliar servicios sin más. Por mucho que los nuevos actores, como Amazon, fagociten todo lo que se les pone por delante, como distribución o sistemas de pago. Riberas apostó por “ser el mejor en lo que haces”, no tanto en ampliar negocio como acostumbran los disruptivos.

Competir en igualdad de condiciones

Gual y Gimeno optaron por centrar el foco en que es necesario controlar cómo crecen esos nuevos competidores. El presidente de CaixaBank, en referencia a los pagos, pidió “salvaguardar la red de intercambios internacionales”, citando los riesgos de ciberseguridad que podría afrontar una empresa de nueva creación, algo a lo que las grandes pueden enfrentarse mejor.

Dimas Gimeno directamente abogó por garantías para “competir en igualdad de condiciones”, al entender que las firmas disruptivas “en muchos casos no compiten de igual a igual”, con estructuras que buscan el ahorro máximo en el pago de impuestos. En eso de la regulación, Gual pidió abandonar la “sobreregulación” presente en el sector financiero, pero no eliminándola sino haciéndola “adecuada”.

Los pasos, bien medidos

En el turno de preguntas se plantearon pasos que cambiarían las estructuras de algunas de las compañías. Primó la cautela: CaixaBank sorteó la cuestión sobre una posible compra del Popular apelando a que la entidad suele crecer de manera orgánica; y El Corte Inglés afirmó que se planteará su salida a bolsa en función de si surge “la oportunidad” y siempre y cuando “sea bueno” para la compañía. Eso sí, Gimeno afirma que se trabaja “cada año como si fuéramos una empresa cotizada”.

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