La hora de la verdad: ¿estoy tiempo de ahorrar para la jubilación o llego tarde?

La hucha de las pensiones está temblando. Si en verano el Gobierno tuvo que echar mano, una vez más, del Fondo de Reserva para abonar la paga extra a los pensionistas, lo que dejó la hucha en mínimos, la extra de Navidad de este año supondrá volver a meter mano.

Lo cierto es que el futuro de las pensiones públicas está en entredicho desde hace largo tiempo, sobre todo a raíz del aumento de la esperanza de vida. “En 1990, por cada jubilado había 4 personas activas. En 2010, tres activas por cada jubilado. En 2060 tendremos un jubilado por cada trabajador”, afirmaba el comisario europeo Laszlo Andor allá por 2013 sobre los datos de natalidad de la UE. Un sistema difícil de sostener si la gráfica de nacimientos continúa por los derroteros actuales, a menos que se rebaje el importe de las pensiones.

Los datos anteriores no pasan desapercibidos. El 81% de los españoles está bastante o muy preocupado por el futuro de su pensión, según la V Encuesta del Instituto BBVA de Pensiones, publicada en noviembre. Un tanto por ciento similar considera aconsejable ahorrar para complementar la pensión pública, aunque algo más del 60% todavía no ha empezado a hacerlo.

Entre los que no han pensado ahorrar para la jubilación durante los próximos dos años, alrededor de un 45% argumenta que no se ve capaz, mientras que en torno a un 42% opina que falta demasiado para jubilarse.

¿A qué edad debería empezar a ahorrar para la jubilación?

La treintena es la década escogida para empezar a planificar el retiro. Según la encuesta de BBVA, “la edad de comienzo a ahorrar se sitúa en torno a los 32 años entre quienes ya han empezado a ahorrar y se alarga hasta los 34 años entre quienes actualmente no ahorran para la jubilación”.

Lo cierto es que cuanto antes empecemos a ahorrar, menos esfuerzo nos costará, ya que tendremos que aportar menos dinero cada año para obtener el mismo resultado, mientras que cuanto menos tiempo dediquemos, más tendremos que aportar cada vez, señalan desde el comparador financiero HelpMyCash.com.

Además, si atendemos a las bondades del interés compuesto, propio de los planes de pensiones, el beneficio de una persona que empieza antes será mayor, ya que los intereses generados se reinvertirán durante más tiempo. Otro argumento a favor del ahorro temprano es que, por lo general, cuando somos jóvenes tenemos menos obligaciones financieras (hipotecas, préstamos, etc.) y, por lo tanto, más capacidad para ahorrar, aunque sea una cantidad pequeña.

¿Qué producto escoger?

No solo el cuándo despierta dudas, sino también el cómo. Los planes de pensiones son los productos favoritos para ahorrar de cara a la jubilación, seguidos por los depósitos. La encuesta de BBVA lo pone de manifiesto: un 59% de las personas que ahorra para su retiro lo haces a través de planes de pensiones individuales, mientras que un 29% se decanta por los depósitos. Al cierre del pasado mes de septiembre, el número de partícipes en fondos de pensiones superó los nueves millones y medio, con un patrimonio de 109 mil millones de euros (un incremento del 4,52% interanual).

La principal ventaja de los planes de pensiones son sus beneficios fiscales, ya que las aportaciones realizadas no tributan (en realidad, se difiere el pago de impuestos hasta el momento del rescate, momento en el que presumiblemente las rentas del trabajo serán menores y los impuestos, también).

Además, la mayoría de los bancos, sobre todo durante los últimos meses del año, bonifican las aportaciones extraordinarias y los traspasos de planes desde otras entidades, por lo que la rentabilidad durante el ejercicio aumenta.

Un anciano observa unas obras
Un anciano observa unas obras (David Airob)

Es el caso, por ejemplo, de BBVA que bonifica el 3% de los traspasos sin límite de saldo que se hagan antes del 31 de diciembre (permanencia de cinco años). Además, sortea mil euros mensuales entre los clientes que hagan aportaciones extraordinarias de al menos 100 euros antes de final de año.

En cuanto a los depósitos, aunque no están pensados específicamente para ahorrar para el retiro, pueden ser útiles. Sobre todo porque, a diferencia de los planes, tanto el capital como la rentabilidad siempre están garantizados.

Eso sí, corren malos tiempos para este producto de ahorro. Actualmente, el Depósito Facto de Banca Farmafactoring con un plazo de hasta cinco años y una rentabilidad de hasta el 1,76% TAE, los depósitos de CA Consumer Finance con plazos de entre seis meses y tres años y rentabilidades que alcanzan el 1,25% TAE y el Depósito a 18 meses de WiZink al 1% TAE son de las opciones a largo plazo más rentables.

España quiere incentivar la contratación de planes

El Gobierno ha rebajado las comisiones de los planes de pensiones, que actualmente son de máximo un 1,75%. La medida se notará a partir de mayo de 2018 y afectará a la comisión de gestión, que actualmente no puede superar el 1,5%, mientras que los gastos de depósito, limitados al 0,25% anual, no se verán alterados. Cuando entre en vigor la medida, las comisiones de gestión máximas variarán en función del tipo de plan de pensiones: renta fija (0,85%), renta fija mixta (1,3%), renta variable y garantizados (1,5%).

Es decir, que a partir del próximo año la comisión de gestión máxima de los planes se moverá entre el 0,85% y el 1,5%, a la que habrá que sumar la de depósito.

La jubilación, etapa fundamental en la vida de los españoles pero que no saben planificar
La jubilación, etapa fundamental en la vida de los españoles pero que no saben planificar (Alex García)

Sin embargo, para la mayoría de los españoles las medidas que se deberían tomar para animar a la gente a ahorrar para su jubilación son otras, según el estudio antes citado. Concretamente, el 50% de los encuestados consideran que la mejor medida sería que creciesen los salarios, un 19% aboga por que las empresas creen planes de pensiones para sus trabajadores, un 14% prefiere que se reduzcan los impuestos para los que ahorran en planes y otro 14% que las administraciones ayuden a planificar la jubilación.

Cuentas individuales como alternativa

El estudio refleja que para muchos españoles una alternativa al modelo actual sería la creación de cuentas individuales en las que se fuesen acumulando las cotizaciones del trabajador y cuya pensión se calculase en función del patrimonio de dicha cuenta. A su vez, “el 73% de la población considera como mejor opción para que la Seguridad Social pueda soportar el coste de las pensiones la idea de que cada cual elija libremente la edad de jubilación y que cobre según lo cotizado”.

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