La inteligencia artificial al alcance de todos, la clave del futuro

Mucho presente, pero más futuro incluso. La inteligencia artificial está en nuestras vidas, aunque quedan años para explotar todo su potencial. En ese avance no hay que dejar de lado la universalización de la tecnología, defienden los expertos. Que todos se beneficien, piden.

Así lo plasmaron en una mesa redonda organizada este martes en el Pier01 del Barcelona Tech City por The Collider, la aceleradora del Mobile World Capital.

Repasar dónde estamos

En eso de la inteligencia artificial, antes de plantearse a dónde se va, hay que saber dónde se está. Damià Garcia i Priu, chief business officer de Restb.ai, cree que transitamos una etapa muy primeriza de la inteligencia artificial. “Ahora se es capaz de hacer algo, pero no mucho más”, lanza. De momento pisamos la automatización inteligente de cosas rutinarias, dice. Así, pueden faltar otros 50 años para conseguir una inteligencia artificial general.

Pero eso no quita que esté en nuestro entorno a todas horas. Está en la detección facial de los móviles, en los asistentes virtuales como Siri, en el reconocimiento de voces… “Es parte de nuestras vidas. Gran parte de las decisiones que tomamos son con ayuda de la inteligencia artificial”, expone Nuria Oliver, directora de investigación en ciencias de datos en Vodafone y Chief Data Scientist en DataPop Alliance.

Gran parte de las decisiones que tomamos son con ayuda de la inteligencia artificial”

Nuria Oliver

Aun así, Oliver no se deja llevar. “Hoy la inteligencia artificial está en una etapa débil”, asiente. “La aspiración y el sueño es emular la inteligencia humana”, afirma.

Para avanzar y tocar ese futuro con las manos, Oleguer Sagarra, cofundador de DRIBIA, incide en saber qué podemos hacer ahora. Cree que el punto de partida es “hablar de problemas que sabemos resolver bien”, potenciar lo aprendido. Y después aprovechar la tecnología “para escalar procesos”. Ve varias ventajas en esa automatización: permite ser más competitivos, libera de tareas repetitivas y ayuda en la toma de decisiones.

Las máquinas son humanas porque las hemos creado nosotros”

Oleguer Sagarra

El gran problema, pero, es que no todos se pueden beneficiar de esas ventajas. Hay una gran brecha entre los que saben aprovechar la inteligencia artificial y los que no. Sagarra apuesta por una culturización generalizada, una especie de acceso universal. “Hay que desmitificar los ‘juguetes’”, resume en referencia a los algoritmos y las máquinas. Que sean accesibles.

“Algunos ven los algoritmos como algo mágico”, abunda Oliver. También pide educar a los menos dados. “Caso contrario, será difícil democratizar el potencial de esta tecnología”. Educar para saber “por qué pasan así las cosas”.

En el fondo esa educación es esencial: los humanos son parte fundamental en todo el desarrollo. No habrá ni maquinización de los humanos ni humanización de la tecnología, se expuso. “Las máquinas son humanas porque las hemos creado nosotros”, zanjaba Sagarra.

El peso de la ética

Por ello, por ese componente humano, Hay cinco grandes elementos que rigen los algoritmos: la violación a la privacidad; el sesgo y la discriminación; la asimetría en información y conocimiento; la opacidad; y la ética. Cualquier tecnología que no los respete acabará fracasando.

La ética fue uno de los componentes que más debate generó. Garcia i Priu defendió que es muy relativa, porque “depende de cada empresa”. No tendrá la misma una empresa de tecnología que una que vende armas, ejemplificaba. Más que ética, lo que hay que preguntarse es “si utilizamos bien la tecnología”. En eso, Sagarra apuesta por códigos abiertos, para que la transparencia sea total. Oliver, de su parte, llama a incorporarla en todo el proceso.

Oleguer Sagarra (DRIBIA), Oscar Aguilar (Websays), Mónica Fernández (Mobile World Capital), Olga Grau (El Periódico, moderadora) y Damià Garcia i Priu (Restb.ai), este martes en el Pier 01
Oleguer Sagarra (DRIBIA), Oscar Aguilar (Websays), Mónica Fernández (Mobile World Capital), Olga Grau (El Periódico, moderadora) y Damià Garcia i Priu (Restb.ai), este martes en el Pier 01 (LVD)

No son cuestiones baladíes. La inteligencia artificial estará en todos los aspectos vitales. Medicina, educación personalizada, aplicaciones sociales como rescates en catástrofes… E inundará la economía: destacan la banca, el comercio electrónico, las telecos o el turismo.

Eso sí, hay vida más allá del terreno privado o empresarial. Oscar Aguilar, cofundador de Websays, ve necesario explotar la inteligencia artificial en su vertiente pública. Afirma que las administraciones cuentan con una cantidad “ingente” de datos que se debería aprovechar “en la mejora del pueblo, del ciudadano”. La gestión de datos “no es solo para que algunas empresas ganen dinero”, dijo. Una vez más, que todos se beneficien.

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