La lista de los grandes ausentes al funeral de Miguel Blesa

Las cenizas del que fuera presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, recibieron sepultura en el panteón familiar de Linares, este viernes. Fue un acto breve, al que solamente acudieron familiares y amigos, tal y como él había deseado. La autopsia confirma que el banquero se suicidó este miércoles en una finca de Córdoba con un rifle de caza mayor.

Una ceremonia íntima a la que apenas acudieron medio centenar de allegados, un dato irrisorio y que poco tiene que ver con la despedida que se le dio a su madre, Dolores de la Parra Sánchez, allá por el año 2000. Al financiero, entonces en pleno auge profesional, le arroparon personalidades de la talla de José María Aznar, presidente del Gobierno en esa época, y su mujer Ana Botella.

Aznar, gran amigo del financiero en el pasado y propulsor de su carrera, no se despidió de Blesa

Blesa conoció a Aznar mientras preparaba las oposiciones al Cuerpo de Inspectores Financieros y Tributarios del Estado. Esa amistad le proporcionó distinguidos privilegios, pues unos años después, dejaba atrás su puesto como inspector de Hacienda para entrar en el consejo de Caja Madrid, que al poco tiempo le nombró presidente. Una designación que algunos expertos calificaron en su día de arriesgada, pues no tenía experiencia previa en banca.

Este viernes, en cambio, Aznar no ha recordado esos años conjuntos, pues no acudió al funeral del que, durante décadas, fue su amigo. Tampoco le dieron sepultura algunos de los grandes empresarios del país que formaban parte de su pandilla, como Alberto Alcocer, Alberto Cortina y Juan Villalonga. Los dos últimos ascendieron de un día para otro a máximos ejecutivos de Repsol y Telefónica, respectivamente.

Entrada de la finca 'Puerto del Toro', donde apareció muerto Miguel Blesa Entrada de la finca ‘Puerto del Toro’, donde apareció muerto Miguel Blesa (EFE)

No fueron los únicos que no se despidieron, pues Pepe Romero, el hombre detrás del Grupo Prasa, tampoco le dio el último adiós, Algo que sorprende ya que fue de los pocos amigos que le quedaron a Blesa cuando cayó en desgracia. El empresario arropó al banquero y devolvía así el favor de que Caja Madrid salvara al grupo constructor de la quiebra con una inyección de más de 400 millones de euros en plena restricción de crédito.

El destino ha querido que el Blesa muriera en una finca de la familia de Romero. Sin embargo, según ha confirmado un portavoz de la saga cordobesa, ningún miembro de la familia estaba ayer en este enclave de Sierra Morena. Blesa ha fallecido desterrado del círculo social que le acogió durante décadas, algo un tanto hipócrita pues muy pocos han puesto la amistad por encima de lo demás.

La despedida ha tenido lugar en una finca de la familia de Pepe Romero. El empresario, no obstante, no ha acudido a la ceremonia

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