La OCDE mantiene sus previsiones de crecimiento mundial en 2017 y eleva una décima las de 2018, hasta el 3,7%

Publicado 20/09/2017 11:03:55CET

PARÍS, 20 Sep. (EUROPA PRESS) –

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha mantenido sus pronósticos de crecimiento de la economía mundial para 2017, en el 3,5%, mientras que ha revisado una décima al alza su anterior estimación hasta el 3,7% en 2018, advirtiendo de que, aunque la recuperación se ha vuelto más sincronizada entre países, aún no es lo suficientemente fuerte.

“La recuperación se ha vuelto más sincronizada entre los países, a la vez que la inversión, el empleo y el comercio se están expandiendo”, señaló la organización internacional, pero añadió que todavía “no se ha logrado un crecimiento global fuerte y sostenido en el medio plazo”.

En este sentido, el ‘club de los países ricos’ explicó que la recuperación de la inversión empresarial y del comercio continúa siendo “más débil de lo necesario para mantener un crecimiento saludable de la productividad”. Por su parte, el nivel de los salarios es “decepcionante” y esto está reteniendo los niveles de inflación por debajo de los objetivos de los bancos centrales.

Asimismo, la OCDE ha mejorado sus previsiones de crecimiento para la economía de la eurozona, que en 2017 se expandirá a un ritmo del 2,1%, tres décimas más que su pronóstico de junio, mientras que para 2018 la organización espera un crecimiento del 1,9%, frente al 1,8% que estimaba anteriormente. Este mayor optimismo se justifica en un contexto de tasas de empleo crecientes, de una política monetaria acomodaticia y de una menor incertidumbre política.

A los Diecinueve, se le unen Canadá y Japón como las únicas tres regiones a las que la OCDE les ha mejorado sus previsiones. La economía canadiense alcanzará el 3,2% en 2017, cuatro décimas más que el pronóstico de junio y ha mantenido en el 2,3% las de 2018. Por su parte, Japón se expandirá al 1,6% en 2017, frente 1,4% anterior, y al 1,2% en 2018, dos décimas más que el dato anterior.

INCERTIDUMBRE POR EL BREXIT

En el caso de Reino Unido y Estados Unidos, la OCDE ha mantenido sus previsiones sin ningún cambio, de forma que apunta a un crecimiento de la economía británica del 1,6% en 2017 y un 1% en 2018; y de un 2,1% este ejercicio y un 2,4% el próximo año para la economía estadounidense.

No obstante, ha alertado a Reino Unido de la incertidumbre en torno a las negociaciones por el Brexit, la débil productividad y el estancamiento de los salarios reales, así como el fuerte impulso de la inflación y la consecuente pérdida de poder adquisitivo debido a la debilidad de la libra. En EEUU, ha apuntado a la “incierta” capacidad del Gobierno presidido por Donald Trump por mantener la recuperación lograda a lo largo de este año, fundamentalmente por el consumo privado.

En el caso de India, aunque se sitúa entre los países con mayor tasa de crecimiento, la organización ha decidido revisar a la baja sus proyecciones. De esta forma, la economía del país crecerá a un ritmo del 6,7% este año, seis décimas menos que su previsión anterior, y a un 7,2% en 2018, cinco décimas menos.

La economía china, no obstante, crecerá al 6,2% en 2017, según la OCDE, que ha revisado sus previsiones dos décimas al alza. En 2018 registrará un avance del 6,6%, frente al 6,4% anterior.

ACONSEJA CONTINUAR CON LA POLÍTICA MONETARIA ACOMODATICIA

“La política no debe ser complaciente ante un impulso económico a corto plazo más fuerte, mientras que para asegurar un crecimiento robusto en el medio plazo, la política monetaria debe seguir siendo acomodaticia en algunas economías”, aseveró la organización.

El impulso a corto plazo se refleja en un repunte de la producción industrial, en el aumento del gasto de los consumidores y un incremento de la inversión desde la segunda mitad de 2016, mientras que el crecimiento del comercio se ha recuperado de la caída a finales de 2015 y principios de 2016.

Así, la OCDE ha señalado que el apoyo monetario “sigue siendo necesario para asegurar que la recuperación se mantenga y que la inflación aumente hacia sus niveles objetivo”, aunque ha admitido que hay que tener la vista puesta en la estabilidad financiera, vulnerable ante una política muy acomodaticia durante un largo periodo de tiempo.

Este marco financiero “ha impulsado las valoraciones de los precios de los activos y ha creado distorsiones financieras”, ha indicado. “Los precios de las acciones han seguido aumentando en los últimos meses, manteniendo el índice de precios-ganancias muy por encima de sus promedios históricos en varias economías avanzadas”, ha sostenido.

MÁS INVERSIÓN Y AUMENTO DE SALARIOS

La OCDE ha subrayado la necesidad de un mayor impulso de los salarios y de la inversión para que la recuperación se ‘autosostenga’ en el medio plazo.

Por el lado positivo, la organización presidida por Ángel Gurría ha celebrado la “aceleración sincronizada en el corto plazo”, un escenario que podría ayudar a estimular el gasto de capital en las economías avanzadas, dado que la demanda externa e interna “son un ingrediente muy importante para las decisiones de inversión”.

Asimismo, ha señalado que junto a una mayor inversión, una expansión más rápida del comercio y una mayor profundización de las cadenas de valor globales, podría ayudar a impulsar el crecimiento de la productividad.

Por su lado, el nivel de crecimiento de los salarios “ha defraudado” en relación con el crecimiento del empleo, ya que sólo han crecido un 0,2% al año desde 2008 en promedio en los países de la OCDE, limitando las ganancias en los ingresos disponibles de los hogares.


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