La recuperación no reduce la desigualdad territorial

La crisis, que hizo estragos en la economía a partir del 2008, aumentó notablemente las diferencias económicas entre las comunidades autónomas. Sin embargo, la recuperación, que se inició con cierta claridad en el 2014, no está corrigiendo esta desviación, tan sólo ha logrado detenerla. La divergencia regional en cuanto al PIB per cápita era al cierre del 2016 un 14% mayor que la registrada en el 2007, destaca la Memoria Socioeconómica y Laboral del Consejo Económico y Social (CES). La variación respecto al 2015 fue mínima, añade el documento, que constata que tampoco se movió el indicador de dispersión máxima –la ratio entre la comunidad con más nivel de PIB per cápita y la de menos–, que se mantuvo en el entorno de dos puntos. Esto quiere decir que la riqueza por habitante de la Comunidad de Madrid es el doble que la de Extremadura.

Diversos estudios alertan de que la recuperación después de esta última crisis, como ocurrió en el anterior ciclo expansivo, tendrá características muy diferentes por territorios. Entre los más contundentes están los de la Fundación Foessa (Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada). En su Informe sobre exclusión y des arrollo social en España, en el que se analizan las disparidades territoriales en el periodo más duro de la recesión (2008-2012), se destaca que “los niveles de desigualdad en la distribución de la renta han aumentado claramente” y que “se han distribuido de manera muy diferente entre las distintas comunidades autónomas”. Para explicarlo se recuerda que hay “diferentes estructuras productivas, mayores o menores dependencias de sectores como el de la construcción, la administración, el turismo o el comercio exterior y diferencias en las tasas de paro que marcarán escenarios muy dispares en los próximos años”. El documento augura que, al igual que “la crisis ha tenido efectos distintos en las diferentes regiones, previsiblemente también serán diferentes las formas de salir de ella”. Y añade que “probablemente esta disparidad seguirá provocando aumentos en la diferencias de desigualdad y bienestar”.

La riqueza por habitante de Madrid es el doble que la de Extremadura

La memoria del CES constata que “todas las comunidades vieron incrementados sus niveles de PIB per cápita en el 2016, debido a su mayor dinamismo económico, pero también al descenso de la población en buena parte de sus territorios”. Cinco superaron el crecimiento medio del PIB per cápita español, del 3,4%. Fueron Galicia (4,3%), Castilla y León (4,2%), Melilla (3,7%) y Catalunya y la Comunidad Valenciana (ambas 3,6%). El País Vasco y Canarias crecieron a igual ritmo que la media del país. El resto lo hizo por debajo de este nivel y las que menos variaron fueron La Rioja (1,9%), Navarra (2,6%), Asturias (2,6%) y Cantabria (2,9%).

La posición que ocupan las comunidades de vagón de cabeza y las del de cola permanecen invariables (véase gráfico). En el primero están Madrid, con un PIB per cápita de 32.723 euros, que supera en un 36,5% la media española, que se sitúa en 23.970 euros. Le siguen el País Vasco (31.805 euros, +32,7%), Navarra (29.807 euros, +24,4%) y Catalunya (28.590, +19,3%). Las dos comunidades que cierran la tabla siguen siendo Extremadura, con 16.369 euros, que representa el 68,3% del PIB per cápita medio, y Andalucía, con 17.651, el 73,6%.

La salida de la crisis es dispar debido a la estructura económica de cada territorio

En términos absolutos, la economía creció en todas las comunidades por segundo año consecutivo. Pero a diferente ritmo. Ocho superaron el crecimiento medio del PIB español, que fue 3,2%, entre las que destacan Baleares (3,8%), Madrid (3,7%), Canarias y Catalunya (3,5% ambas). En el extremo opuesto se sitúan La Rioja (1,5%), Asturias (1,9%) y Extremadura (2%).

La creación de empleo, elemento fundamental en la recuperación, “fue generalizada en todas las comunidades”, destaca el documento del CES, que relaciona las que más mejoraron en este campo con las que mostraron un mayor dinamismo en cuanto a su actividad económica. Y cita los ejemplos de Canarias, Baleares, Catalunya y la Comunidad Valenciana, todas ellas con avances por encima del 3%.

El impacto de la reducción del déficit

La reducción de la carga financiera asociada al descenso de los tipos de interés es otro de los factores que explican el diverso comportamiento del PIB regional por el lado de la demanda, según destaca la memoria del CES. Así, afirma el documento, “las comunidades con nivel de endeudamiento superior a la media, como Catalunya o la Comunidad Valenciana, se habrían visto especialmente beneficiadas, con el consiguiente impacto en sus economías”. Además, continúa, “cabe llamar la atención sobre el hecho de que ambas, junto a Baleares, se encontrarían entre los territorios que mayor esfuerzo en términos de consolidación fiscal habrían hecho en 2016-207, lo que no les habría impedido situarse entre las más dinámicas”. Todas las comunidades, excepto el País Vasco, redujeron su déficit en el 2016, aunque seis (Aragón, Cantabria, Catalunya, Extremadura, Murcia y Comunidad Valenciana) no lograron situarse por debajo del 0,7% del PIB, el objetivo fijado por el Gobierno.

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