La ZAL Port negocia construir y alquilar 200.000 m2 de suelo logístico

La buena marcha del puerto de Barcelona está impulsando el crecimiento de su zona logística, la ZAL Port. Tanto es así, que prevé desarrollar la totalidad de su suelo disponible, unos 450.000 m2, que, sumados a los 635.000 m2ya operativos, permitirá superar el millón en el 2020. Este plan, que requerirá una inversión de hasta 200 millones de euros, está a punto de dar sus primeros frutos.

La sociedad que gestiona esta plataforma, Cilsa –participada por el Port (63%), la socimi Merlin Properties (32%) y la empresa pública estatal Sepes (5%)–, ya negocia contratos para construir y alquilar 200.000 m2 con operadores internacionales del textil, la gran distribución, transitarios y e-commerce.

Uno de estos players, cuya identidad no ha sido revelada, está interesado en ocupar 100.000 m2 en una de las parcelas de la antigua Seat, conocida como ZAL Port-Ciutat, que permite edificar con mayor altura que en el resto. Para este cliente se proyecta un inmueble de 24 metros de alto. También hay conversaciones avanzadas para un segundo proyecto de 60.000 m2y otros dos de 20.000 m2cada uno.

Esta ampliación se encara después de que las actuales instalaciones hayan alcanzado el 97% de ocupación

Las dos últimas entregas antes del lanzamiento de este plan con vistas al 2020 son de las de la nave de frío de Carrefour, de 18.200 m2, recién inaugurada en los terrenos de la ZAL en El Prat, y la que una gran firma de paquetería estrenará este verano en una de las parcelas que albergaron la factoría automovilística antes citada, con 16.900 m2.

Esta ampliación se encara después de que las actuales instalaciones hayan alcanzado el 97% de ocupación. “No la planteamos sobre expectativas, sino para dar respuesta a una demanda que ya existe porque el tráfico de mercancías del puerto y sus clientes están creciendo mucho y necesitan más instalaciones logísticas”, explica Alfonso Martínez, director general de Cilsa. El punto fuerte de esta plataforma, destaca, “es su ubicación, junto a las terminales marítimas, en un área muy poblada con fuerte consumo interno que además es una zona de distribución regional y hub internacional”.

Otro factor determinante es que la ZAL es “ideal para el e-commerce –destaca el director general de Cilsa– ya que está muy cerca del aeropuerto y esta actividad se hace fundamentalmente por vía aérea”. El gran centro logístico de Amazon, que se prevé estrenar en otoño está a poca distancia.

(Rosa M.ª Anechina)

El gigante estadounidense de las compras por internet estudió la posibilidad de establecerse en el área portuaria, pero finalmente compró al Incasòl una parcela en Mas Blau, en El Prat, en la que construye un edificio de 63.000 m2. La captación de clientes vinculados con el comercio electrónico es, precisamente, uno de los objetivos del acuerdo que Cilsa firmó el pasado octubre con BEST, la terminal de contenedores del grupo chino Hutchison, que está a tocar de la ZAL. Las grandes firmas asiáticas han llegado a los puertos, pero todavía no han entrado en logística.

Cilsa principalmente construye instalaciones logísticas para arrendarlas. Este es el modelo de unos 400.000 m2. Hay otros 235.000 m2en los que ha otorgado derechos de superficie a clientes que han edificado sus propias naves. Así, la ZAL Port es actualmente el parque logístico gestionado por una única sociedad más grande de España.

El gigante estadounidense Amazon compró al Incasòl una parcela en Mas Blau, en El Prat del Llobregat

La inversión para acometer el plan de expansión saldrá, por un lado, de la capitalización de un préstamo participativo de 20,5 millones por parte de los socios y de un crédito de hasta 75 millones del Banco Europeo de Invesiones (BEI) vinculado al plan Juncker. Aunque, asegura Martínez, había interés de la banca privada. El resto lo aportará la caja generada por el crecimiento de la actividad de la ZAL.

Cilsa cerró el 2016 con un ebitda cercano a 20 millones de euros y 5,2 millones de beneficio neto. Su previsión es doblar estas magnitudes en el 2022, con el parque logístico completamente desarrollado. La deuda financiera al cierre de pasado ejercicio era de 102 millones, 5,3 veces el ebitda. El calendario de amortización permite destinar a corto plazo los esfuerzos en la inversión. Los ingresos previstos de los contratos ha crecido un 8% situándose en 263 millones hasta el vencimiento de las concesiones. Es probable que el 2018 se puedan repartir dividendos a los accionistas.

Cilsa cerró el 2016 con un ebitda cercano a 20 millones de euros y 5,2 millones de beneficio neto

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