Las constructoras exigen más obra pública para no descolgarse de la UE

Si las gobiernos –todos, el central, los autonómicos y los locales– no reactivan la obra pública, se desaprovechará una palanca clave para el impulso de la economía de España y se ampliará la brecha que ya existe con los principales países de la Unión Europea. Es la advertencia que hacen las constructoras. Para dar la vuelta a la situación, la patronal Seopan plantea invertir 103.783 millones de euros en infraestructuras en los próximos cinco años –a razón de unos 20.000 millones por ejercicio, hasta el 2021–, con lo que, según sus cálculos, se crearían 994.120 empleos, se generaría un impacto de 78.907 millones y un retorno fiscal de 50.851 millones.

Estos son los grandes números de las propuestas del informe Análisis de la inversión en infraestructuras prioritarias en España, elaborado por Seopan y la ingeniería Sener a partir del diagnóstico que hizo la consultora estadounidense A.T. Kearney a finales del 2015, y que consta de 814 proyectos con sus respectivos análisis coste-beneficio. El transporte es el primer destinatario de las inversiones propuestas, con 70.344 millones (el 67%), dentro del cual, el ferrocarril (53.363 millones) y las carreteras (31.881 millones) son los ámbitos principales. La movilidad urbana concentra 14.900 millones (14,2%); las actuaciones hidráulicas, 12.014 millones (11,4%), y el medio ambiente, 6.522 millones (6,2%). Por administraciones, la del Estado es la que debería invertir más, con 54.160 millones (el 52%). A las comunidades autónomas corresponden 46.672 millones (45%), y a los municipios y entes locales, 2.007 millones (1,9%).

ÁREAS PRIORITARIAS DE INVERSIÓN EN INFRAESTRUCTURAS ÁREAS PRIORITARIAS DE INVERSIÓN EN INFRAESTRUCTURAS (Josep Ramos)

“España cuenta con una moderna y eficiente red de transporte, integrada por el AVE, aeropuertos, puertos y autovías de gran capacidad, pero presenta acusadas carencias en otros tipos de infraestructuras esenciales, como el agua, energía, infraestructuras sociales, transporte convencional y de mercancías, medio ambiente, sociedad digital y urbanismo”, destaca el informe, que además recuerda que “no se está invirtiendo lo necesario en el mantenimiento de las infraestructuras ya existentes”. El documento señala que, según los últimos datos de la Comisión Europea, la inversión pública por habitante de España en el 2014 fue de 464 euros, en niveles de 1984. Esta cifra representa el 58% de la media de la UE –800 euros– y el 53% de la de sus cuatro principales economías (Alemania, Francia, Reino Unido e Italia), 877 euros. Para alcanzar a los países que son referentes, deberían emplearse 40.000 euros per cápita, 19.000 millones más que los que se invirtieron en el 2014.

Esta baja producción de obra ­pública –criticada también por contratistas, ingenierías y colegios profesionales– supone déficits especialmente acusados, según el documento, en infraestructuras del transporte (4.099 millones anuales), educación (3.891 millones), de salud (1.597 millones), medio ambiente (1.191 millones) y vivienda y servicios comunitarios (879 millones). Los ajustes presupuestarios pendientes hasta el 2019 para cumplir con los objetivos de déficit y deuda pública limitan la inversión a cargo a los presupuestos públicos, prosigue, de modo que entre el 2016 y el 2018 España invertirá 120.000 millones menos que la media de los cuatro países más grandes de la UE. En el informe constata que “la brecha se ampliará”. Para superar esta barrera, Seopan apuesta por la colaboración público-privada.

Esta baja producción de obra ­pública –criticada también por contratistas, ingenierías y colegios profesionales– supone déficits especialmente acusados

En la lista de proyectos prioritarios de ferrocarril, la alta velocidad concentra actuaciones por 3.631 millones, mucho menos que la red convencional (18.368 millones) y cercanías (15.765 millones). La logística requiere 699 millones. En carreteras, se plantea invertir 24.257 millones en vías interurbanas y 7.625 millones en urbanas.

El documento destaca que, de promedio, cada kilómetro de actuación en las infraestructuras ferroviarias consideradas produce un beneficio social equivalente al 174% de su coste económico en un periodo de 30 años. Los proyectos más rentables son los de naturaleza logística, que inducen un beneficio social más de ocho veces superior a su coste económico. Los segundos, los de alta velocidad, el doble; los terceros, las cercanías (1,8); los cuartos, el resto de ferrocarril convencional (1,6), y, en quinto lugar, los metros y los tranvías (1,3). Cada kilómetro de carretera obtiene un beneficio social medio equivalente al 147% de su coste económico. Tienen mayor valor las actuaciones en vías urbanas (beneficio social 1,74 veces superior al coste económico), que las interurbanas (1,38).

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