Las oportunidades económicas de ser una ‘smart city’

La tecnología está cambiando el mundo y la forma de gestionar y entender los servicios en la ciudades es una parte muy importante de esta revolución. Nueva York lo ha entendido muy bien y ha sabido aprovechar su atracción para crear un plan para recuperar sectores clave siendo uno de los hubs tecnológicos más importante del mundo.

Por su parte, Barcelona se ha convertido en una de las ciudades más smart del planeta y debe convertirlo en una oportunidad económica. Para conseguirlo es trabajo de todos y la complicidad de los ciudadanos es fundamental. Barcelona tiene que escoger un modelo muy innovador y apostar fuer por él.

Barcelona

Barcelona es un referente en innovación urbana y debemos convertirlo en una oportunidad económica

Smart City Expo World Congress ha contribuido mucho a que Barcelona sea conocida en todo el mundo como una de las ciudades más smart del planeta, aunque no sepamos exactamente lo que significa.

Parte de mi vida laboral transcurre en ciudades japonesas, chinas, indias, latinoamericanas y por supuesto en Nueva York, que también es mi casa: en todas ellas Barcelona es un referente… ¡lo dicen ellos!

La tecnología está cambiando el mundo y nuestras vidas y, nos guste o no, es imparable. La forma de gestionar y entender los servicios en las ciudades es una parte muy importante de esta revolución.

Barcelona atrae a gente de todo el mundo: empresas y creadores de esta nueva economía están colonizando la ciudad. Somos un referente en innovación urbana y debemos convertirlo en una oportunidad económica.

Nueva York

La atracción de Nueva York es fuertísima y ha sabido aprovecharla para crear un plan para recuperar sectores clave

Nueva York lo ha entendido muy bien. Esta ciudad también perdió las ingenierías y, con ellas, la fabricación.

Sin embargo, su atracción es fuertísima y ha sabido aprovecharla para crear un plan para recuperar sectores clave. Hoy es uno de los hubs tecnológicos más importantes del mundo. La clave: la apuesta de la ciudad es muy sólida, con una hoja de ruta clara y una gran complicidad entre sector privado y público, universidades y ciudadanos.

La creación de espacios como Brooklyn Navy Yard -121 hectáreas y 700 millones de dólares de inversión, dedicados a acoger las iniciativas más innovadoras-; el New Lab -8.000 m2 que acogen a 70 empresas muy punteras en nuevas tecnologías y manufacturación avanzada-; o el Grand Central Tech, que aglutina la tech community, son el escaparate indiscutible del NY tecnológico y contribuyen a atraer empresas y actividad a la ciudad.

Qué podemos hacer

Barcelona debe escoger un modelo muy innovador y apostar fuerte por él

Tenemos la oportunidad de conducir la transformación de Barcelona y convertirla en un proyecto tractor muy atractivo para empresas y entidades globales que nos consoliden y nos posicionen en el mundo y que proyecten internacionalmente nuestra apuesta empresarial.

Cambiemos la ciudad, seamos pioneros, decididos, ambiciosos, los más innovadores. Pensemos, ensayemos desde Barcelona y para el mundo en áreas como la movilidad urbana, la reducción de residuos, energía, tecnología para la integración social. Barcelona puede convertirse en un modelo. Es trabajo de todos y la complicidad de los ciudadanos es fundamental.

Barcelona es una de las mejores ciudades del mundo para vivir, pero no para trabajar: falta mucho por hacer. Debemos escoger un modelo muy innovador y apostar fuerte por él. No hay atajos, ni estamos solos en la carrera: nuestros proyectos han de ser claros, sólidos en contenidos y competitivos. No sirven las autoproclamaciones.


Luis Gómez

Nueva York
Responsable internacional de Smart City Expo World Congress de Fira de Barcelona, colabora en dar contenido a la relación entre los ayuntamientos de Nueva York y Barcelona. Hace 14 años puso en marcha els “Sopars amb estrelles” a l’Observatori Fabra.

Loading...