Las reservas de Vueling notan el impacto de una caída del turismo

Vueling, la compañía líder del aeropuerto de El Prat, ha empezado a notar el efecto de la inestabilidad política. “Hemos notado una ralentización de las reservas, aunque Vueling sigue creciendo”, aseguró ayer Willie Walsh, consejero delegado de IAG, grupo al que pertenece la aerolínea. Walsh argumentó que la caída de las reservas se produce, sobre todo, en “el tráfico de pasajeros de ocio y de llegada a Barcelona”, que corresponden básicamente al sector turístico, área en la que Catalunya es el primer destino español.

No obstante, Walsh manifestó que el grupo IAG mantiene sus planes de crecimiento para Vueling y Level en El Prat y sigue apostando por el aeropuerto de El Prat. “Creemos que Barcelona seguirá siendo un destino muy atractivo y estamos comprometidos con nuestra presencia allí, sobre todo con Vueling. Observamos con atención la situación, pero no estamos encontrando problemas”, aseguró el ejecutivo en la presentación de resultados.

Walsh explicó que los atentados de Barcelona y Cambrils del pasado mes de agosto tuvieron un efecto en las reservas de Vueling tras el primer impacto y se prolongaron durante dos semanas para luego regresar a la normalidad. Walsh valoró que el efecto que produce ahora este tipo de atentados en el tráfico aéreo “es menor que hace dos o cinco años”. El consejero delegado de IAG también se mostró satisfecho de la evolución del nuevo puente aéreo entre Madrid y Barcelona, operado por Iberia y Vueling, que está funcionando ahora mejor que antes de su relanzamiento en julio y cuenta con una evaluación muy positiva de los clientes.

A pesar del aumento del beneficio hasta 1.567 millones, las acciones del grupo cayeron un 6%

El grupo IAG, matriz de Iberia, British Airways (BA), Aer Lingus y Vueling, ganó 1.567 millones de euros en los primeros nueve meses del año, un incremento del 5,6% respecto al mismo periodo de 2016. El beneficio operativo de uno de los gigantes aéreos europeos fue de 2.430 millones de euros, lo que representa una mejora del 26,9%, gracias al descenso del precio medio del combustible después de coberturas y de la introducción de nuevos aviones. “Creemos que Vueling va a crecer mucho en Europa el año que viene y confiamos en mejorar su rendimiento en el 2018”, sostuvo el consejero delegado.

Los ingresos del grupo ascendieron hasta los 17.505 millones de euros hasta septiembre, un 1,3% más que el año anterior. “Los ingresos unitarios de pasaje crecieron un 2,2% a tipos de cambio constantes, impulsados por las mejoras del mercado español y latinoamericano. Nuestros resultados comerciales fueron buenos a pesar de las interrupciones subyacentes debido al tiempo y al terrorismo”, comentó Walsh.

IAG transportó en los primeros nueve meses del año 80 millones de pasajeros, un 3,3% más, y el coeficiente de ocupación aumentó 0,8 puntos hasta el 82,9%.

De cara al cierre del 2017, el grupo aéreo prevé lograr un beneficio operativo de 3.000 millones, que superaría ampliamente los 2.535 millones de euros registrados el pasado ejercicio, con una mejora del 18,3%. A pesar de los buenos resultados hasta septiembre, las acciones del grupo IAG se desplomaron en bolsa y cayeron un 6,26% –el mayor del Ibex 35–, hasta quedar en 7,066 euros por título. El consejero delegado de IAG, Willie Walsh aseguró en una conferencia con periodistas que los títulos del grupo están en niveles récord, por lo que algunos inversores han aprovechado para vender y tomar beneficios. Walsh anunció un dividendo de 12,5 euros por acción.

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