Miedo, conflicto e incertidumbre (algunas evidencias sobre la cuestión independentista)

Existen evidencias que siendo el miedo un tipo de emoción que ayuda a generar hostilidad, perpetua la división durante los conflictos. Asimismo el miedo y el riesgo se utilizan en los procesos de paz para no ayudar a la consecución de estos procesos. Adicionalmente y cuando existen grupos colectivos definidos y contrapuestos, existe la cultura de la victimización desde los poderes políticos de su identidad especial y sufrimiento, de forma que cada parte se considera como una víctima real.

En el conflicto actual entre Catalunya y España apreciamos esta contraposición de las partes así como un conflicto que lleva al miedo por las consecuencias a ambos lados de forma que realimenta el conflicto por aumento de la tensión a través de las medidas tomadas, las declaraciones realizadas y las expectativas generadas pareciendo llevar a un bucle sin fin.

Asimismo, el miedo a nivel personal puede llegar a provocar algunas reacciones psicológicas como: creencias erróneas, negativas e irracionales, focalizarse en la amenaza, el bloqueo de pensamientos, la sensación de impotencia y el sentimiento de indefensión.

Si lo llevamos de nuevo a nuestro ejemplo seguramente estos días o semanas muchas personas siente alguna de las reacciones descritas anteriormente teniendo un origen irracional y subjetivo ya que si nos ponemos a pensar fríamente, ¿han cambiado en algo las acciones diarias que realizamos?

Lo que sí como ciudadanos de ambos lados del conflicto deberíamos denunciar a los poderes que están generando y escalando estas tensiones porque nos están coartando nuestra libertad de acciones a través del miedo psicológico. Cuando una de las partes rebaja la tensión no tiene sentido que la otra parte la escale si es que quiere realmente resolver el conflicto respetando a la ciudadanía que dice representar. Lo demás es buscar la subyugación a un poder.

El miedo también es un factor que genera resistencia al cambio ya que el cambio amenaza a tradiciones, normas, costumbres y prácticas, da miedo a perder algo conocido y se considera una amenaza a la seguridad. Adicionalmente rompe con los esquemas y pone en jaque la necesidad de control siendo el principal obstáculo el miedo a lo desconocido. En consecuencia, los procesos de cambio que se comunican o se socializan generan respuestas positivas, disminuyendo las negativas.

Es por tanto de interés el conocer la situación de partida y hacia dónde puede llevar estos cambios para disminuir el miedo, disminuir estos efectos individuales y simultáneamente reducir el conflicto. Sería muy difícil resumir toda la situación entre Catalunya y España pero debido a que las empresas son uno de los núcleos centrales de nuestras vidas tanto a nivel individual como a nivel social y económico. Haciendo un poco de ciencia-ficción (o ciencia-realidad según el posicionamiento del lector) supongamos que Catalunya fuese independiente y fijémonos un momento en ellas y en algunos de sus datos para entender qué impacto podría tener este proceso: ·

– Existen 608.981 empresas con sede en Catalunya según el DIRCE, fundamentalmente PYMES con un tejido diversificado en sectores. ·

– Orientadas al exterior con casi un 64% de las exportaciones al mundo y el 36% al resto del territorio español.

– Crecimiento más elevado que en resto de España durante los últimos tres años tanto en empresas como en asalariados.

– Interés real de empresas extranjeras con un crecimiento del número de empresas extranjeras instaladas de 5.100 en el 2012 a 7.000 actualmente de diversas partes del mundo.

– Inversión extranjera directa de 5.000M€ entre el 2015 y el 2016 incrementándose un 20,6% más en el primer semestre del 2017 respecto al mismo periodo en el 2016.

Catalunya con alto capital humano, presencia de las mejores escuelas de negocio y universidades prestigiosas a nivel mundial y situada en el mapamundi de forma estratégica, con alta exposición internacional y calidad de vida.

– Sólo con un 1% de las empresas según encuesta de PIMEC planteándose cambiar de sede social no afectando este cambio a las sedes productivas que son las que proporcionan trabajo e impactan en la economía.

– Con muchas de las empresas que han cambiado su sede social siendo empresas que desarrollan su actividad en sectores regulados (y por tanto viven y necesitan de contratos gubernamentales), cotizando en Bolsa (por tanto el cambio disminuye la incertidumbre a sus accionistas) y/o dependiendo de grupos empresariales que cumplen las características anteriores.

Por tanto, ¿es real el miedo declarado y planteado por una parte de los poderes públicos con respecto a la catástrofe empresarial que supondría una potencial independencia de Catalunya? ¿No existe un tejido sólido y suficientemente diversificado, con bases sólidas de capital humano y con interés creciente del exterior para poder ser desarrollado aún más?

Peor aún y como ciudadano, ¿son dignos estos poderes públicos que siembran el pánico, el miedo y la incertidumbre hacia la población en lugar de representarla y de gobernar? ¿No deberían ser más fieles a los datos y las evidencias para poder resolver el conflicto y no escalarlo aún más? Lo siento, ¡no!, no quiero ser súbdito y ser controlado por el miedo. ¡Así no!

Manel Guerris es ingeniero industrial y experto en Business Analytics. Imparte Big Data y Gestión basada en la Evidencia en la UPF Barcelona School of Management.

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