OHL anuncia dos años más de ajustes para volver a la rentabilidad a partir de 2020

6
Actualizado 16/05/2018 15:10:05 CET

Acometerá recortes de estructura por 100 millones y nuevas desinversiones por 280 millones

MADRID, 16 May. (EUROPA PRESS) –

OHL afronta dos años más de ajustes y desinversiones con el fin último de volver a ser rentable a partir de 2020, cuando se habrá reconvertido en una empresa “más pequeña”, una firma meramente constructora y con una acotada presencia internacional.

Así lo establece la compañía del grupo Villar Mir en el Plan de Negocio 2018-2020, un proyecto de “transición” en su retorno a empresa constructora, tras constatar que su estrategia de expansión internacional y crecimiento “no ha funcionado”.

En virtud del plan, OHL acometerá ajustes por 100 millones de euros en los dos próximos años para adaptar su estructura a la nueva dimensión de la empresa y recortar sus costes a la mitad.

Se trata de recortes de personal, que fundamentalmente pasan por el ERE que acaba de plantear para la mitad (196 trabajadores) de la plantilla de sus oficinas centrales de España, además de ahorros de costes, el cierre de negocios como el de construcción industrial y la clausura de oficinas en países que abandonará.

Asimismo, la compañía deberá destinará estos años unos 168 millones para terminar las obras de los denominados ‘proyectos legacy’, la veintena proyectos internacionales de construcción y construcción industrial en los que le han surgido distintos problemas.

OHL prevé sufragar los 270 millones que suman estos dos impactos con los 280 millones que espera obtener con las desinversiones que aún tiene pendientes.

Se trata de ventas adicionales de ‘Mayakobá’, el proyecto turístico de lujo que desarrolla en México, de una fábrica polaca de traviesas y “otros activos menores”.

En paralelo a la culminación de este saneamiento, OHL reenfocará su actividad a un único negocio, el constructor, que además acotará a tres mercados, Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, frente a los más de treinta países en que llegó a estar presente.

Asimismo, esta ‘nueva’ OHL constructora será “más estricta y selectiva para elegir proyectos atractivos y de bajo riesgo”. “Preferimos una cartera de construcción más pequeña y sana, que una más grande y que dé disgustos”, indicó el consejero delegado de la compañía, Juan Osuna, en referencia a los ‘legacy’, durante la presentación del plan.

“Tenemos la obligación de aprender del pasado para no volver a caer en situaciones que nos llevaron a situaciones complicadas”, indicó el presidente de OHL, Juan Villar-Mir, en referencia a las dificultades que afrontó el grupo en 2016 por los referidos ‘legacy project’. “De ahí el nuevo plan, que nos conducirá a una OHL distinta a la que conocemos”, añadió.

CUATRO AÑOS DE AJUSTES.

El plan pretende ser la culminación de la estrategia de saneamiento y ajuste que la compañía acomete desde ese año 2016, con lo que encadenará así cuatro años de ajustes y desinversiones, la última de ellas la de la filial de concesiones, cerrada el pasado mes de abril por 2.158 millones de euros.

Esta operación permitirá a la compañía fortalecer su balance. En concreto, le reportará liquidez de unos 1.000 millones una vez liquide su deuda, que a cierre del pasado mes de marzo se situaba en 1.261,9 millones de euros, un 26,2% más que a comienzo de año, el 81% (1.024 millones) con recurso.

En cuanto al resto de negocios, el de construcción industrial se abandonará y el de servicios deja de ser estratégico para ser susceptible de una eventual futura venta. “Lo contemplamos como una participación financiera”, apuntó Osuna.

De igual forma, los proyectos residenciales y hoteleros de lujo Canalejas y Old War Office que acomete con socios en el centro de Madrid y Londres se abren a futuras ventas una vez que, tras su construcción, alcancen su madurez.

LIQUIDACIONES Y RECLAMACIONES

Así, OHL asegura contar con potenciales ingresos y posibilidades de obtención de recursos adicionales futuros, más allá de 2020, por un total de 580 millones.

Además de los 150 millones que estima podría sacar por estos desarrollos de lujo, en esta partida incluye los 220 millones de euros que confía obtener del Estado por las liquidaciones de la Autopista Eje Aeropuerto de Madrid y el proyecto de líneas de Cercanías entre Móstoles y Navalcarnero. De igual forma espera lograr otros 208 millones de las reclamaciones que mantiene sobre algunos de los ‘proyectos legacy’.

“Queremos ser una compañía más pequeña y rentable y tenemos la capacidad para hacerlo”, aseguró Osuna. “Pido confianza y paciencia, dado que son precisos dos años más para culminar el ajuste”, solicitó el nuevo primer ejecutivo de la empresa a inversores y analistas.