Inicio Economía Pros y contras de la subida del Salario Mínimo Interprofesional

Pros y contras de la subida del Salario Mínimo Interprofesional




La negociación del Salario Mínimo Interprofesional está en punto muerto. A día de hoy no sabemos si sube, cuánto sube y si lo hará con acuerdo. De momento, la patronal sigue sin dar su brazo a torcer: quiere que el SMI termine el año congelado en 950 euros brutos al mes con 14 pagas anuales. Si las pagas extra se prorratean, las 12 mensualidades son de 1108,33 euros. El gobierno no está obligado a conseguir acuerdo así que puede subir el SMI de manera unilateral.

Como suele ocurrir en estos casos, las opiniones a favor y en contra de que se incremente el salario mínimo interprofesional, vuelven a la palestra. En ‘Aquí hay trabajo’ te explicamos las ventajas e inconvenientes de aumentar de esta cuantía retributiva mínima.

Ventajas

En primer lugar, los salarios bajos no dan para vivir, son ilegales. Trabajar 40 horas y no llegar a fin de mes no es de recibo. En segundo lugar, si sube el salario mínimo, baja el gasto en ayudas y subvenciones. Ganamos más necesitamos menos. El Estado dispondrá de más fondos para otras partidas, por ejemplo, las pensiones. El tercer punto a favor es que si el salario sube la motivación también. Por lo tanto, se trabaja mejor y la empresa gana. La cuarta ventaja cae por su propio peso: a mejores sueldos, mejores cotizaciones. Beneficios para todos. La quinta ventaja es que cuando cobramos más, consumimos más por lo que la economía lo nota y suele crecer.

Inconvenientes

Hay diferentes argumentos de quienes defienden la congelación. Primero, un salario mínimo alto perjudica a las pequeñas empresas, y en tiempos de pandemia todavía más. A ver cómo le hacen frente con lo mucho que les cuesta mantenerse abiertas. En segundo lugar, aunque aumente el gasto no siempre crece la economía. Hay mucho dinero en juego que se va a empresas extranjeras. La tercera desventaja es la competitividad. Los expertos aseguran que cuando suben los salarios baja la competitividad y el empleo huye a países más baratos. El cuarto inconveniente es que con el aumento del SMI sube también la economía sumergida. Habrá empresas que no lo puedan asumir y trabajadores que tengan que aceptar pagos en B. Por último, también alegan que la subida perjudica a los más jóvenes y a los mayores. Si la empresa va a pagar más, irá a por profesionales con el máximo rendimiento y jóvenes y mayores se quedarán fuera.

Y tú, ¿estás a favor o en contra de la subida del salario mínimo interprofesional? ¿Crees que habrá una aumento del SMI antes de que acabe el año?

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