Sáenz de Santamaría, bálsamo en la sede de Foment

Tramo final de una intensa campaña que el Gobierno central también considera fundamental. Despliega encantos y argumentos. Especialmente en los foros que considera más sensibles a sus posiciones; en primer lugar los del mundo empresarial, ese que ya se ha puesto piso en Madrid, también en otras plazas españolas, por si las cosas se le acaban de complicar en Barcelona. Ayer, a primera hora de la mañana, Soraya Sáenz de Santamaría, la ­vicepresidenta del Gobierno responsable del expediente Catalu­nya, se dirigió a una parte de ellos en su histórica sede del Foment del Treball, en la céntrica Via Laietana de la capital catalana.

El encuentro no defraudó las expectativas iniciales a juzgar por las impresiones que transmiten después algunos de los asistentes. La vicepresidenta sabía qué querían oír unos empresarios que se sienten maltratados por la política ­catalana y les recordó las medidas adoptadas por su Gobierno, en primer lugar la aplicación del 155, para asegurar la “vuelta a la legalidad”.

La vicepresidenta adelantó a los asistentes que la presencia del Estado aumentará

El propio Gay de Montellà le preparó el terreno, lamentando la marcha de empresas a causa de la “inseguridad jurídica que encarna la ley de transitoriedad aprobada por el Parlament que acaba con la división de poderes y la independencia judicial, y la inestabilidad política”. Presentes, entre muchos otros, Ramon Adell, Societat d’Estudis Econòmics, Borja García Nieto (Riva y García), Josep Manuel Basáñez (Cambra), Josep Bagué (Suez-Agbar), Juanjo López Burniol (Fundació La Caixa), Miguel A. Torres (Bodegas Torres), En­rique Lacalle (Fira), Joan Canals (Género de Punto) Xavier Brossa (Abertis), Pere Alavedra, el político Antoni Fernández Teixidó…

Sáenz de Santamaría justificó el drástico recurso de intervenir la Generalitat en la fractura de la convivencia y el deterioro económico, en un intento de que sea un pico agudo, que no se “cronifique”.

Y señaló la tranquilidad con la que su vigencia ha sido acogida por los funcionarios de la adminis­tración catalana. Según la vice­presidenta, el 155 lo están apli­cando los propios funcionarios, ­lejos del campo de batalla que habían propugnado los anteriores gobernantes.

Sáenz de Santamaría también habló, con cierto detalle, de infraestructuras, sobre las que dice que siempre le interrogan los empresarios catalanes (el tramo ca­talán del corredor mediterráneo estará terminado el 2018). Y reclamó que el 21 de diciembre salga un interlocutor que “comparezca” en los foros donde se juegan los intereses de Catalunya, como la financiación autonómica. Y para aplicar esa política, la vicepresidenta in­sinuó que los diputados del PP en el nuevo Parlament elegido el 21-D apoyarán a cualquier candidato constitucionalista.

De fondo, el mensaje de que el Gobierno también ha sacado sus propias conclusiones de lo ocurrido. Y por ello, la promesa a los empresarios de que el Estado no sólo no se retraerá tras su nueva pre­sencia en Catalunya, sino que la ­incrementará pese a sus “limi­tadas” competencias.

Loading...