Saracho reconoce su fracaso en el Banco Popular

El Popular no fue intervenido contra la voluntad de Emilio Saracho, su expresidente, y del ya cesado consejo de administración, sino a petición propia. Así lo aseguró el mismo Saracho a sus directivos en un mensaje de 13 minutos pronunciado la mañana del miércoles, justo antes de dejar la entidad, al que tuvo acceso el digital Vozpopuli.com.

“El propio banco pidió la resolución en el momento en el que sabíamos que había una solución; no antes, porque entrar en una resolución sin solución no es solución”, dijo en referencia a la oferta del Santander. “Sencillamente, hemos procedido a vender el banco mediante un mecanismo de resolución a uno de los contendientes que más interés y más capacidad tiene”, añadió Saracho.

“La situación de liquidez era insostenible”, dice Saracho

Aparentemente, esta versión de los hechos contradice la ofrecida por los supervisores y el banco cántabro, que explicaron cómo la intervención se decidió el martes por la tarde y la adjudicación llegó en la madrugada del miércoles en una subasta exprés coordinada por el FROB.

En realidad, el sábado 3 de junio, la Junta Única de Resolución ya había empezado a preparar el dispositivo para intervenir el banco y venderlo. La decisión no se tomaría hasta el miércoles 7 cuando, como explicó Saracho a su equipo, “la situación de liquidez era insostenible”.

Los accionistas, abocados a la pérdida de valor

El final de la historia ya es conocido, aunque poco o nada se sabía de la versión de los hechos de su protagonista principal. El expresidente, nombrado por el consejo en febrero de este año y comisionado para salvar una entidad a la deriva, reconoció el miércoles su fracaso: “No tengo ninguna buena sensación de que esa parte del banco [los accionistas] no la hayamos podido salvar. Reconozco que en eso he fallado y, conmigo, los 11.000 empleados del Popular, que no hemos conseguido sostener la credibilidad del banco”.

Tras la autocrítica, Saracho dijo a los suyos que el milagro era imposible. “Los accionistas nunca tuvieron realmente una posibilidad de mantener el valor y cualquiera de las dos opciones que contemplábamos [la venta y la ampliación de capital] hubieran llevado el precio de la acción a un precio infinitamente menor al del cierre del martes”. Para el expresidente del Popular, que justo hace una semana aún mantenía que el banco era solvente, “la acción iba convergiendo hacia esa cifra [cero] desde hacía meses. Esa era la realidad del mercado, y lo siento”. Sin un consuelo posible para los accionistas a los que ha fallado, Saracho concluyó su alocución hablando de una situación ya irremediable para ellos.

Loading...