Unos por otros, la casa de los autónomos, sin barrer

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En noviembre pasado el PP y Ciudadanos anunciaban ufanos que la primera ley que iba a ver la luz en esta legislatura sería la de reformas urgentes para los trabajadores autónomos. La proposición de ley, que se encargó de presentar la formación naranja daba cumplimiento al punto 31 del pacto de investidura entre C’s y el PP.

Además, ambas formaciones anunciaron igualmente entonces, nada más iniciarse la legislatura, que el Parlamento también daría inmediato cumplimiento al punto 32 de dicho pacto de investidura, en el que habían acordado crear una subcomisión en el Congreso de los Diputados para reformar el régimen especial de trabajadores por cuenta propia de la Seguridad Social (RETA).

Según lo hablado PP, Ciudadanos, las asociaciones de autónomos y el propio Ministerio de Empleo y Seguridad Social, la futura ley incluiría las medidas más urgentes de carácter administrativo y de coste menor, que no supusieran grandes inversiones de gasto público.

En concreto, la Ley de reformas urgentes del trabajo autónomo ampliaría la tarifa plana de cotización de 50 euros de seis meses a un año;permitiría que en los meses en los que se den de alta o baja coticen por los días efectivamente trabajados y podrían cambiar su base hasta cuatro veces en el año; modularía los recargos por retrasos en el pago de cuotas entre el 3% y el 20%;o clarificaría los gastos de estos profesionales que son deducibles fiscalmente y los que no.

Mientras que, por otra parte, en la subcomisión parlamentaria –que depende de la Comisión de Empleo– se abordaría una reforma en profundidad del sistema de cotización de los autónomos y otras cuestiones de mayor calado en materia de impuestos;sanciones por morosidad o ley de segunda oportunidad, entre otras.

Ciudadanos logró sin problemas que la proposición fuera admitida a trámite sin problemas con los votos de PP, PSOE y Unidos Podemos, que, no obstante anunciaron que intentarían modificar sustancialmente en el trámite parlamentario la norma pactada por Albert Rivera y Mariano Rajoy.

Y en este punto de intentar modificar la norma, a través de la presentación de enmiendas, se está actualmente. Pero algunos empiezan a mostrar preocupación por los retrasos que se están produciendo en la tramitación de esta ley, ya que se ha aplazado en dos ocasiones el plazo de presentación de enmiendas, que termina, si no hubiera un nuevo retraso el próximo 28 de febrero.

Esta preocupación por los retrasos de la nueva ley quedó ayer patente en la reunión que mantuvieron el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, con máximos representantes de las principales asociaciones de trabajadores autónomos, Lorenzo Amor (ATA) y César Ramos (UPTA). De hecho, Rivera pidió directamente ayer al resto de los grupos parlamentarios “que no pongan trabas” y dejen de pedir prórrogas del plazo de enmiendas, para que esta norma vea la luz en primavera.

“Si medidas como la ampliación de la tarifa plana no entran ya en vigor, la campaña de afiliación de este año no servirá para nada” aseguran fuentes del colectivo de autónomos.

Es más, Rivera y las asociaciones de autónomos pusieron ayer en común sus sospechas de que algún grupo parlamentario quiera no solo retrasar la ley sino bloquearla. “Ciudadanos no va a permitir pasos atrás, ni que se bloquee la ley”, añadió ayer Rivera.

Pero ¿por qué se está produciendo esta situación? Fuentes del colectivo de trabajadores por cuenta propia lo tienen claro:“nos están utilizando de moneda de cambio en otras negociaciones parlamentarias como la tramitación de la proposición de ley sobre la regulación de las subcontratas presentada por el PSOE o la de la renta mínima”.

Así, en opinión de estas fuentes, la negociación de las enmiendas de la ley de autónomos se están negociando de forma conjunta con esas otras leyes citadas e incluso para la aprobación de los presupuestos, añade. Algo que, por otra parte, es una práctica habitual entre los grupos parlamentarios, pero que en esta ocasión está haciendo retrasar las expectativas de más de tres millones de trabajadores autónomos.

“No hay ninguna garantía de que la ley no se siga retrasando”, insisten desde el colectivo. Es más, los trabajadores por cuenta propia temen que alguno de los grupos podría intentar incluir una enmienda de alguna medida que implique aumentar el gasto en exceso y eso haría que el Gobierno bloqueara automáticamente la ley para estos presupuestos.

Fin del idilio

Se da además la circunstancia de que entre los grupos que podrían intentar frenar la ley presentando una enmienda que implicara el aumento del gasto está sorpresivamente el propio Partido Popular.

Esto se explica por la reciente ruptura de las idílicas relaciones que venían teniendo en los últimos años el Ministerio de Empleo y las asociaciones de trabajadores autónomos.

Al parecer en el Departamento que dirige Fátima Báñez existe un profundo malestar porque estas asociaciones “se han echado en brazos de Ciudadanos” para redactar la proposición del grupo parlamentario popular pero, sobre todo, sin contar con el Ministerio de Empleo, según informan fuentes conocedoras de la situación.

Las asociaciones de autónomos niegan que esto sea así y aseguran que facilitan sus propuestas a todos los grupos parlamentarios sin excepción.

No obstante, la tensión entre ambas partes es evidente y creciente. Los líderes de ATA y UPTA lamentaban ayer, tras la reunión con Rivera, que tras una “relación muy fluida” con el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, ahora su actitud con el colectivo sea de “no sabe, no contesta”.

Ante esto, reprocharon al equipo de Báñez: “creíamos que los autónomos eran una prioridad;pero en cien días no hemos recibido ni una llamada”, insistieron. Y es que es la primera vez, según aseguran estas asociaciones, que no se produce ningún tipo de reunión en los tres primeros meses de legislatura entre el Gobierno y los autónomos.

Desde Empleo admiten que las relaciones con este colectivo “se han enfriado”, pero esto no evitará que las reformas para los autónomos estén en marcha en el Parlamento. Eso sí, el resultado final requerirá aún de mucha negociación y mano izquierda de todas las partes.