“Mi niña era la que nos alegraba a todos” | El Diario Ecuador

14

La muerte de los dos seres queridos de Adriana ocurrió el pasado 29 de abril, a eso de las 19h30, en la vía Portoviejo-Crucita, pasando el puente Mejía, cuando una camioneta embistió a un grupo de personas que estaba reunido en una covacha.

Adriana guarda en su teléfono celular un vídeo de su hija Milena Zharick Solórzano Ponce, de un año diez meses de vida, que fue grabado días antes de la muerte de la pequeña. 

En el vídeo se observa que la niña baila mientras que sus seres queridos festejan y disfrutan de los dotes de gran una bailarina, pese a su corta edad. 

También guarda fotografías que fueron plasmadas en momentos inolvidables de la familia, donde no podía faltar la posición de modelo que adoptaba la pequeña Milena ante el lente de cualquier cámara.

El dolor para Adriana es doble, porque no solo perdió a su única hija, sino que también a su abuela, a quien le dice mamita, ya que se crió con ella los primeros seis años de su vida y luego en una casa muy cercana a la de su abuela, por lo cual nunca perdieron contacto y ese amor familiar aumentó.

Han pasado más de tres meses del trágico accidente de tránsito y Adriana asegura que su vida ha dado un giro total, ahora pasa enferma y todo le da igual, emociones que también tiene el resto de su familia.

El accidente. Eran cerca de las 19h00 del sábado 29 de abril y Querida Salvatierra Ponce junto a sus hijas Adriana y Nayeska  y su nieta Milena salieron de la casa para ir a una ramada a conversar y respirar un poco de aire, ya que en el interior de la vivienda el calor era desesperante.

Adriana recuerda que todo estaba bien y su hija Milena estaba haciéndolas reír con sus ocurrencias, pero un fuerte ruido las hizo mirar hacia la vía principal, donde solo observaron una intensa luz que se les acercaba y sin darles tiempo a ellas las embistió de frente.

A los pocos segundos todo era oscuridad, la energía eléctrica del sector se había ido, una camioneta que se salió de la vía y embistió al grupo de mujeres había sido la causante de la desgracia.

Los gritos de Adriana, que buscaba desesperadamente en la oscuridad a su hija,  alarmaron a sus familiares y vecinos, quienes con linternas comenzaron a buscar y se percataron de que Querida Salvatierra estaba en el suelo muerta, Nayeska (hija de Querida) estaba herida, mientras que la pequeña Milena no aparecía por ningún lugar, hasta que buscaron debajo de la camioneta accidentada y la encontraron, pero ya sin vida. 

Adriana indicó que su hermana Nayeska estuvo internada en el hospital con una fractura de pelvis y actualmente se está recuperando, aunque psicológicamente está mal.