No hay responsables de la revisión técnica de bus accidentado en Manta | El Diario Ecuador

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La Dirección Municipal de Tránsito (DMT) dice que no tiene responsabilidad en la revisión mecánica del bus que se accidentó con 47 pasajeros en el centro de Manta. 

Rosalin Cruz, directora de Tránsito, señaló que esa responsabilidad es de la cooperativa de Buses Urbanos de Manta y no de la dirección, debido a que no cuenta todavía con un taller mecánico para verificar el estado de los frenos. 

“El bus pasó la revisión técnica en febrero de este año, donde se constató el estado de las llantas, motor, chasís, guías y reflectores, pero no de los frenos, cuya revisión es mecánica”, precisó Cruz. La funcionaria informó que en un futuro tendrán un departamento mecánico, donde una compañía se encargará de la revisión de los frenos de los carros, pero no precisó la fecha del funcionamiento. 

Sin embargo, Nell Párraga desmintió a Cruz y sostuvo que los buses pasan una revisión mecánica cada seis meses en la DMT. Él sostuvo que el accidente se produjo por una falla en los frenos. 

“El bus está en buen estado. Lleva casi 10 años trabajando y su vida útil se termina cuando cumpla los 22 años”, agregó. 

Ángel Anchundia es un ciudadano que cree que las revisiones deben hacerse de forma honesta para evitar accidentes. Mientras que Patricio Acuña criticó los chequeos en la agencia porque no cuentan con un plan de mantenimiento ni programación mecánica.

Juan Carlos Vásquez, jefe Operativo de Tránsito, manifestó que en el bus hallaron los documentos del conductor, cuya licencia está habilitada para trabajar en el traslado de pasajeros. 

El accidente se registró el lunes a las 13h18. La unidad de la línea 4, que se dirigía hacia La Pradera, bajaba por la calle 10 y, luego de chocarse contra un vehículo rojo, se estrelló en el almacén Artefacta de la avenida 2. Hubo 30 golpeados y 17 heridos, de los cuales cuatro permanecen internados en el hospital Rafael Rodríguez Zambrano.

Gary Moreira, agente de la Dirección Municipal de Tránsito, tomó el procedimiento del accidente y el lunes informó que el conductor del bus y del vehículo rojo resultaron heridos. Ambos permanecían con resguardo en el hospital de Manta hasta determinar la responsabilidad en el choque. 

Pero ayer la agencia cambió de versión. Vásquez sostuvo que nadie había sido detenido y agregó que aún se desconocen las causas del accidente.

Heridos. Diana Parrales informó que su hija Nayeli Carreño aún permanece en el hospital Rafael Rodríguez Zambrano porque tiene dolores en la cabeza y presenta un golpe en la columna vertebral.

“Mi hija cuenta que el bus perdió los frenos al pasar por el Mercado Central, en ese momento se activó una alarma de sonido y en cuestión de segundos se produjo el accidente”, expresó. 

Este hecho ocurrió cuando su hija de 16 años había tomado la unidad en el barrio Santa Martha, tras salir del colegio 4 de Noviembre, para dirigirse a su hogar, ubicado en el barrio La Victoria. Otra de las heridas fue Nancy Rivera, esposa del dueño del bus, quien confirmó que el accidente ocurrió por un problema en el sistema de aire de los frenos. 

Ella viajaba en el bus y resultó golpeada junto con dos hijos mayores de edad, quienes permanecen hospitalizados con fracturas en las piernas y golpes en las caderas. También hay otro paciente internado en el Seguro Social. Ella no reveló si su esposo iba dentro de la unidad de transporte.

Un milagro. El comerciante Carlos Bailón dice que está vivo de milagro. El joven de 22 años se dedica a vender pastelillos justo en la esquina de la calle 10 y avenida 2, donde ocurrió el accidente.

Él dijo que estaba sentado  en su puesto, pero decidió pararse a conversar con un amigo y en ese momento vio que el bus venía de frente.

“Me asusté terriblemente y lo primero que hice fue salir corriendo. Cuando el bus pasó por mi puesto se llevó un paraguas y un cono. Si no me hubiera movido, habría muerto aplastado”, dijo Bailón. 

Luego ayudó a los pasajeros que gritaban de forma desesperada, y junto con el comerciante José Ramírez rompieron ventanas del vehículo para que pudieran salir.

Este accidente también afectó una casa de construcción mixta de dos plantas donde funcionan algunos consultorios jurídicos.

Fernando Tuárez tiene un puesto de venta de helado con pan en la calle 10 y avenida 2. Contó que luego del accidente comenzó a recibir varias llamadas telefónicas donde le preguntaban si estaba con vida.

“Hubo rumores de que había varios muertos, porque la gente reportaba el accidente en las redes sociales. Incluso algunos locales comerciales como almacenes, farmacias y bazares cerraron sus puertas por temor a saqueos”, expresó el vendedor.

Joel Rodríguez, supervisor del almacén Artefacta, manifestó que el local abrirá sus puertas mañana, debido a que la estructura resultó afectada en la parte frontal. También hubo artefactos destruidos. Rodríguez no reveló el valor de las pérdidas. Ningún empleado sufrió heridas.