Denuncia que la universidad catalana contrata profesores independentistas y el ministerio de Educación contesta que no tiene competencias

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Iñigo Méndez de Vigo, IX barón de Claret, es ministro de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno

Universidad corrupta

La endogamia universitaria es un delito que año tras año queda impune. Tal como asegura el Catedrático de Derecho Penal, José Luís Díaz Ripollés, se trata de una forma de corrupción que estamos lejos de superar.

Las plazas salen con perfiles ajustados al candidato elegido, por lo que el concurso-oposición resulta un fraude.

Recientemente una universidad pública, la UNED, ha convocado una plaza de catedrático de derecho penal en la que tres de los cinco miembros ni siquiera son catedráticos de derecho penal: uno es de sociología, otra de derecho romano y otra de historia del derecho, por supuesto profesores de la universidad convocante los tres.

Las plazas salen con perfiles muy específicos. Pueden justificarse en ocasiones por las concretas necesidades docentes e investigadoras de algunas plazas. Sin embargo, se utilizan torticeramente para descartar a candidatos ajenos a la universidad convocante, al exigir especializaciones ajustadas al perfil del candidato local. Así pues, los distintos concursos-oposiciones que publica el BOE son meros apaños fraudulentos en los que el propio Gobierno se hace cómplice. La contratación de profesorado universitario en España es una práctica corrupta que repercute en el futuro de un país.

El nepotismo está tipificado en el Código Penal y el Tribunal Superior de Justicia posee amplia jurisprudencia por tráfico de influencias. Se trata de un delito grave que vulnera los principios del sistema democrático pero que, sin embargo, no sólo no afecta a la Universidad sino que es amparado por el propio ministerio de Educación.

Las universidades catalanas revisan el currículo político de los candidatos a profesores

La semana pasada, un profesor -el primer doctor de España en su área de conocimiento- denunció ante el Ministerio de Educación la manipulación existente en la contratación de profesores asociados, profesores lectores y profesores doctores en todas las universidades de Cataluña. Los perfiles de las nuevas incorporaciones debían ser claramente independentistas y, no sólo eso, sino que -según la denuncia del profesor C.B.F.- los departamentos de estudios realizan barridos por redes sociales para conocer el perfil político de los candidatos. Concretamente, el profesor denunció a universidades públicas como la Universitat Pompeu Fabra, la Universitat Oberta de Cataluña y a la universidad privada Universitat Internacional de Cataluña.

Marcial Marín Marín, Secretario de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades

El viernes 27 se conoció la respuesta a la denuncia del profesor por parte del Ministerio de Educación en la que se le informaba de algo que suena a tópico: el ministerio no tiene competencias por lo que no puede hacer nada ante el nepotismo público.

Según el Departamento del Secretario de Estado de Universidades: “Es la propia Universidad la que tiene que determinar cuáles son los requisitos que deben reunir los candidatos para participar en el concurso-oposición por una plaza de docente, y esta determinación forma parte del ya citado derecho fundamental a la autonomía universitaria.”

¿Qué clase de “derecho fundamental” es aquél que vacía de contenido las competencias del ministerio de Educación”?

La calidad de la enseñanza universitaria en España es preocupante

Este diario se ha puesto en contacto con el profesor denunciante quien ha declarado: “No acabo de entender qué clase de “derecho fundamental” es el que vacía de contenido las competencias de un ministerio. Resulta ridículo. Si realmente el Secretario de Estado de Universidades no tiene competencias ante el nepotismo en la Universidad. Entonces, ¿qué sentido tiene su cargo? Es más, qué sentido tiene el propio Ministerio. Ahora entiendo porqué el ministro Iñigo Méndez de Vigo puede compatibilizar su cargo con el de portavoz del Gobierno, sencillamente porque su ministerio es simbólico. Las autonomías hacen lo que quieren con la educación y España lo pagará caro. A nadie debe extrañar que en pocos años Cataluña consiga su independencia. La culpa la tendrá la dejación de los gobiernos de España. El proceso independentista ha llegado y llegará lejos por la dejadez del Estado.”

La revista Times Higher Education, editada por la red de profesores TSL Education, ha denunciado en varias ocasiones la situación de las universidades en España. El texto, escrito por Paul Jump, cuestiona la estructura de las universidades españolas y los criterios para nombrar al profesorado. “Las estructuras de poder en muchas universidades están dominadas por redes nepotistas que toleran e incluso promueven todo tipo de prácticas no meritocráticas ni éticas entre sus miembros”.