Colau brindaría la abstención de los comunes para investir a Iceta

La alcaldesa de Barcelona está gobernando en la minoría más absoluta de toda la historia de la democracia de la ciudad, y lo sabe. Hace poco más de un mes rompió el pacto de gobierno con Jaume Collboni, líder del Partido Socialista en el consistorio barcelonés, por haber apoyado la aplicación del artículo 155 en Cataluña tras la Declaración Unilateral de Independencia (DUI).

Pasó, de esta forma, a desprenderse de los cuatro concejales socialistas que se ocupaban de las áreas de Empresa, Cultura, Infancia, Juventud, Comercio, Mercado y Deportes, entre otros. Pero con los regidores de los que dispone no tiene suficiente. De hecho, el equipo de gobierno del ayuntamiento cuenta actualmente con más comisionados que concejales, 12 contra 11.

Gobernar de nuevo con el PSC

Por ese motivo, Ada Colau aplaudiría que su grupo, Catalunya En Comú Podem (CatECP), se abstuviera en la votación para la investidura de Miquel Iceta como presidente de la Generalitat. De esta manera, podría volver a recuperar un gobierno más fuerte de la mano de su exsocio Collboni.

El candidato a la presidencia de Cataluña de su partido, Xavier Domènech, evita casarse con los socialistas de cara al 21D. Por lo menos, en público. Ha driblado por activa y por pasiva todas las preguntas acerca de si sería posible un pacto con Iceta, pese a que uno y otro no se han atacado en los debates televisivos, aunque Domènech sí ha mostrado su negativa radical al PP y a Cs, como a Carles Puigdemont.

Un panorama de posible pacto entre Arrimadas, Albiol e Iceta para investir a éste último presidente de la Generalitat podría contar, de esta forma, con el apoyo de Domènech en forma de abstención y lograra así afianzar el Ayuntamiento de Barcelona, la niña bonita con la que todos los grupos quieren hacerse.

PDeCAT, objetivo municipal

Como es el caso del PDeCAT, partido que se centra en ganar músculo municipal al margen del 21D. Los convergentes creen que los resultados electorales les situarán en el cuarto lugar en las próximas elecciones, por detrás de ERC, Ciudadanos y PSC y, por ese motivo, ponen el foco en los consistorios.

Intentarán, así, volver a construir un partido –ni siquiera tiene el mismo nombre en el ayuntamiento, donde se llama Grupo Demócrata– bajo la premisa de la importancia de tejer una red municipal para conseguir una formación fuerte.

Para ERC también es primordial arrebatarle el mandato a los comunes, en una estrategia entendida por los republicanos como la visibilización de la república catalana. Para el líder municipal de la formación, Alfred Bosch, se trata de un paso adelante básico: crecer en la estructura administrativa catalana a partir de los ayuntamientos.

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