Colau no logra incluir al PSC en el rechazo al 155

El plan de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, para que su socio, el PSC, pudiera votar este jueves contra la hipotética aplicación del artículo 155 en Catalunya ha fracasado. El ayuntamiento había convocado un primer pleno extraordinario en el que, a petición del grupo Demòcrata (PDECat en el consistorio) y de ERC, se debatía una propuesta que rechazaba una hipotética intervención estatal de las instituciones catalanas, que condenaba el encarcelamiento de los “presos políticos” Jordi Sànchez y Jordi Cuixart y exigía su puesta en libertad.

La propuesta ha prosperado y Barcelona ha rechazado el 155 y ha pedido la libertad de Sànchez y Cuixart con el apoyo de los dos grupos proponentes, el de la CUP y también el de Barcelona en Comú, que pidió un cambio para dar su sí: que no se apelara en la iniciativa a la necesidad de aplicar la declaración unilateral de independencia. Han votado en contra Ciutadans, los socialistas y el PP.

Tecnicismos

Para sumar al PSC a ese rechazo, sin que tuviera que suscribir la propuesta de republicanos y exconvergentes, Barcelona en Comú acordó con los socialistas presentar un segundo texto en el que se instaba al Senado a evitar la aplicación del 155 y se rechazaba una posible DUI. Iba a debatirse en un segundo pleno extraordinario, previsto a continuación. Pero tanto en el primero como en el segundo caso, es necesario que los grupos voten a favor de que se celebren, apreciando que la sesión merece una consideración de urgencia. Se requiere la mayoría absoluta: 21 de los 41 concejales.

En el primer caso, el respaldo ha sido mayoritario, porque Barcelona en Comú ha votado a favor, al margen de los independentistas. Pero ya por el tono de las intervenciones sobre la primera propuesta se ha podido comprobar que el segundo pleno nacía muerto. Y así ha sido: llegada la votación que debía sustentar el segundo pleno extraordinario, la oposición en bloque ha votado contra su celebración. Ciutadans y el PP, como ya habían hecho respecto del primero. El grupo Demòcrata, ERC y la CUP no han apreciado la urgencia de la segunda iniciativa y el segundo pleno no se ha celebrado.

Sorpresa, sorpresa

El plan de los dos plenos era una vía para que Colau pudiera argumentar que no gobierna con quién defiende el 155. Pero después de cómo ha ido el debate, podrá decir que los intereses partidistas lo han impedido. El enfado entre los socios del gobierno era considerable. Parece claro que hasta esta misma mañana no se han dado cuenta de que los independentistas no facilitarían la operación.

El primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, ha acusado al PDEcat y a ERC de actuar “por intereses electorales” y ha insistido en que lo que se ha impedido es un mayor rechazo al 155. “Es increíble que no se haya producido el debate”, ha dicho Pisarello, visiblemente molesto.  Tanto, que ha anunciado que en el futuro tendrá consecuencias: “Tomamos nota. Nos plantearemos si aceptamos propuestas que al final son de parte”. Es decir, ha dado a entender que también Barcelona en Comú podría haber frenado el primer pleno. Aunque si lo hubiera hecho, el consistorio no hubiera rechazado el 155 y tampoco Colau hubiera quedado en buena posición.

El socialista Jaume Collboni estaba más enfadado que Pisarello: “El frente independentista de bloqueo ha impedido el debate. Es un aviso muy claro a la ciudadanía de lo que harían estos grupos si gobernasen la ciudad”.

En cuanto al PDECat y ERC, la satisfacción tiene que ser considerable. Fuentes del primero han asegurado que el segundo debate estaba previsto como “ una operación de consumo interno para salvar la cara al gobierno”. Para justificar su rechazo al segundo pleno, el exalcalde Xavier Trias ha afirmado: “No nos gusta enmascarar las cosas”. El republicano Alfred Bosch ha afirmado que un partido como el PSC, que es “coautor de la peor amenaza contra Catalunya en 40 años”, en alusión a la intervención de las instituciones catalanas.

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