Cospedal condecora al piloto del F-18 a título póstumo

La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, presidió ayer en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) el funeral por el teniente Fernando Pérez Serrano, fallecido el martes al estrellarse su caza cuando intentaba despegar. El acto, que ofició el vicario general del Aire, Pablo Panadero, se celebró en la más estricta intimidad por expreso deseo de la familia. Estuvieron presentes, entre otros, el Jefe de Estado Mayor del Aire (JEMA), general Javier Salto, y Fernando López, presidente de Murcia, de donde era originario el piloto. Junto a ellos, familiares, amigos y compañeros del teniente estuvieron en los hangares del Ala 12 –a la que pertenecía– para darle el último adiós al joven piloto de 26 años. Al igual que ocurrió con el capitán Borja Aybar –quien perdió la vida el pasado día 12–, la ministra condecoró a título póstumo a Pérez Serrano con la Cruz al Mérito Aeronáutico con Distintivo Amarillo. Un reconocimiento que se concede por acciones, hechos o servicios que entrañen grave riesgo y en los casos de lesiones graves o fallecimiento como consecuencia de actos de servicio siempre que impliquen una conducta meritoria.

La capilla ardiente por el teniente se instaló el miércoles y en ella se amontonaban las coronas de flores. El funeral consistió en una misa solemne tras la cual, Cospedal depositó sobre el féretro la condecoración. Después del homenaje a los que dieron su vida por España, la ministra entregó la bandera que cubría el mismo a la familia.

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