Díaz forma un frente común con Podemos e IU contra el Presupuesto de Rajoy en plenas primarias

El debate sobre los Presupuestos Generales del Estado para 2017 ha dividido el Parlamento andaluz en dos frentes clásicos, los partidos de izquierda -PSOE, Podemos e IU- contra la derecha conservadora y liberal -PP y Ciudadanos.

Las fuerzas progresistas han conformado un frente común en contra de las cuentas de Mariano Rajoy, que consideran lesivas para esta comunidad autónoma.

Andalucía acumula una financiación inferior a la media regional de 4.672 millones de euros, referidos al periodo de vigencia del modelo de financiación 2009-2014, además es la región que más sufre la caída en la inversión estatal, un 36,6% menos que el año pasado. Y todos los grupos de izquierda en la Cámara coinciden en denunciar este agravio contra la comunidad autónoma.

La presidenta Susana Díaz, enfrascada en las primarias para liderar el PSOE, ha tenido la habilidad de llevar este debate al Parlamento autonómico en medio de la campaña. Esto le ha permitido marcar distancias con la derecha, con Rajoy, incluso con Ciudadanos, su socio de investidura, que estos días trata de hacer complejas piruetas argumentales para defender los Presupuestos Generales del PP que apoya en Madrid, y las cuentas andaluzas que sacó adelante junto al PSOE.

También le ha servido para enarbolar su defensa de la igualdad de oportunidades entre comunidades autónomas, un mensaje que esta vez no pivota con los independentistas catalanes, sino contra el acuerdo que el Gobierno ha cerrado con el PNV sobre el cupo vasco. “Estamos en contra de pactos bilaterales con los nacionalistas”, ha dicho.

Si se mira al detalle, en el discurso de Díaz sobre los Presupuestos Generales están recogidos todos los referentes del mensaje de la sevillana en las primarias.No es la primera vez que Susana Díaz articula un discurso en el que pone “los intereses de Andalucía por encima de los intereses de partido”.

Es una estrategia veterana en el PSOE andaluz, que obliga a los partidos situados a su izquierda a alinearse a regañadientes con los socialistas para no verse en la misma foto que el PP. A la fuerza comparten espacio ideológico y principios, por mucho que peleen a cara de perro por la interpretación y la ejecución que hace cada uno de esos principios: Podemos e IU acusa al PSOE de haber traicionado a la izquierda, y el PSOE reprocha a los otros que son “la izquierda inútil” que a la postre hace “el juego sucio a la oposición de derechas”.

Pero al final el debate de los Presupuestos Generales en Andalucía le llega al ciudadano de a pie como un debate de brocha gorda, donde la izquierda andaluza hace un frente común contra las cuentas de Rajoy, que son “malas” para la región. Así se traslada en las votaciones donde PSOE, Podemos e IU coinciden en denunciar los números del Gobierno central, y PP y Ciudadanos se quedan solos en su defensa.

En segundo plano quedan los esfuerzos de Podemos e IU por visibilizar las “contradicciones” de la presidenta Susana Díaz, a quien acusan de ser “coautora” de estos Presupuestos Generales, porque ella “promovió la abstención del PSOE en la investidura de Rajoy”, y ha facilitado la estabilidad de un Gobierno del PP mientras resuelve su ascenso a Ferraz.

La formación de Teresa Rodríguez ha intentado que el diario de sesiones del pleno recoja esa “contradicción”, señalando directamente a Díaz, “que ha antepuesto sus intereses como candidata a liderar el PSOE a nuestros intereses como presidenta andaluza”.

La formación morada y la coalición de izquierdas se han visto incómodos en la misma trinchera que Díaz y han hecho lo posible por echarla a patadas de ese frente de izquierdas que le ha plantado cara a Rajoy. No la creen legítima defensora de las necesidades de Andalucía, porque están convencidos de que todo su esfuerzo está centrado en tomar el control del PSOE federal para luego marcharse a Madrid. “Debatimos estos nefastos presupuestos porque ustedes se abstuvieron para que Rajoy fuera presidente. Viendo ahora el acuerdo del PP con C’s y el PNV, entenderán que no era necesario que el PSOE se abstuviese. Sí, estamos de acuerdo, éste es un desastre de presupuesto, pero ustedes han permitido que llegara hasta aquí”, le afeó la diputada de IU, Elena Cortés.

Pero Díaz se ha escabullido en este punto, reencontrándose con la complicidad de Ciudadanos, que tiene la difícil tarea de defender su acuerdo de legislatura con el PSOE andaluz y con el PP de Rajoy. La formación naranja apenas ha presentado enmiendas parciales a las cuentas del Estado, admite que son “raquíticas” en infraestructuras, pero se desmarca de ellas tanto como se desmarcó del Presupuesto andaluz que ayudó a aprobar. “Ni estos ni los de la Junta son los presupuestos de Ciudadanos. Pero son necesarios, era importante tenerlos por la estabilidad política”, dicen desde el grupo de Albert Rivera.

Enmiendas parciales

El frente común de izquierdas es visible en la coincidencia de algunas enmiendas parciales a los Presupuestos, las de mayor volumen de inversión: PSOE, Podemos e IU reclaman al unísono un plan de empleo extraordinario para Andalucía, la región con una de las tasas de paro más alta, con cifras que oscilan de los 157 a los 400 millones de euros. También coinciden en exigir más inversión y una apuesta decidida por el corredor ferroviario, el proyecto que debe conectar el Puerto de Algeciras (el segundo de mayor volumen de España) con el resto de Europa.

El eje ferroviario de Algeciras Bobadilla es un proyecto estratégico para el Gobierno andaluz, porque abrirá una ruta comercial importante entre el Atlántico y el norte de África con Europa, usando como conexión el puerto algecireño. Pero éste, ahora, se encuentra desconectado por vía férreas con el norte de España, y el Gobierno de Rajoy apenas ha destinado 20 millones de euros en las cuentas de 2017 al estudio preliminar del trazado. PSOE, Podemos, IU y, en este caso también Ciudadanos, han alzado la voz contra las cuentas generales, sólo defendidas en solitario por el PP.

Pero también hay diferencias notables, porque Podemos e IU creen que el PSOE andaluz no ha sido lo suficientemente beligerante con Rajoy, de ahí que la formación morada haya registrado 124 enmiendas parciales, por un montante de 1.289 millones de euros, y la coalición de izquierdas ha presentado otras tantas, por valor de 2.000 millones (mil de carácter autonómico y otros mil de proyectos específicos en las ocho provincias).

Ambas formaciones, que trabajan a ritmo lento en la convergencia electora, han registrado enmiendas por separado, pero también han pactado juntas unas 200 propuestas. A pesar de lo dicho, sus números no terminan de encajar del todo.

El PSOE sólo ha registrado 88 enmiendas individualizadas que afectan a Andalucía, porque suelen utilizar una regla no escrita: consultan a las ocho provincias cuáles son los proyectos pendientes prioritarios en sus territorios, y les piden que elaboren enmiendas por un valor no superior a los 10 millones de euros. Tratan así de que las propuestas sean realistas, y no un brindis al sol, de modo que en conjunto las enmiendas de las ocho provincias suponen modificar el Presupuesto General en unos 800 millones de euros, menos que Podemos e IU.

Los socialistas, sin embargo, han vuelto a registrar una enmienda global (la número 89) que hace alusión a la Disposición Adicional Tercera del Estatuto andaluz, esto es, la obligación del Gobierno central de destinar a Andalucía un porcentaje de inversión estatal equivalente a su población. En conjunto el PSOE andaluz ha promovido 214 actuaciones (carreteras, trenes, medioambiente…) por valor de 2.200 millones de euros.

También en la defensa del eje ferroviario Algeciras Bobadilla hay roces dentro de la izquierda. Existen dos posibles trazados ferroviarios para conectar Algeciras con Cataluña, Francia y el resto de Europa: uno es el corredor central, que pasa por Madrid y Aragón, y otro el corredor Mediterráneo, que bordea la costa del Levante, desde Almería hasta Cataluña.

Susana Díaz, que aspira a liderar el PSOE federal, ha mantenido una equidistancia táctica, para no confrontar sus intereses comunes con los socialistas valencianos y con los aragoneses, de modo que su postura es defender ambos trazados. Aunque ha firmado un protocolo de intervención con el presidente socialista de Aragón, Javier Lambán, lo cual le ha generado críticas por parte de Podemos, alineado con el corredor mediterráneo.

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