El marido de la jefa antifraude tenía una oficina que evadía y repatriaba dinero negro

El juez de la Audiencia Nacional que instruye desde 2013 la investigación sobre la lista Falciani ha registrado propiedades de Alejandro Pérez Calzada, marido de la jefa de la Oficina Nacional de Investigación Antifraude (ONIF), Margarita García-Valdecasas, por su presunta colaboración en el blanqueo de los fondos que contribuyentes españoles ocultaban en el banco HSBC de Ginebra. Pero las pesquisas han terminado revelando que el antiguo presidente en España del banco suizo Mirabaud también habría estado facilitando presuntamente la evasión de capitales de otras fortunas que no tienen nada que ver con esa entidad financiera ni con Falciani y el procedimiento ha entrado en otra fase.

Según fuentes cercanas a las indagaciones consultadas por El Confidencial, el marido de la máxima responsable de la lucha contra el fraude de la Agencia Tributaria formaba parte de un chiringuito que recogía y entregaba dinero en efectivo en territorio nacional evitando todos los controles oficiales contra el blanqueo. Los clientes de su oficina tenían cuentas en Suiza desde las que hacían transferencias a depósitos de Andorra controlados por Pérez Calzada y sus colaboradores por el importe que querían repatriar y luego estos les entregaban presuntamente en metálico esa misma cantidad dentro de España.

El procedimiento se habría repetido a la inversa con los clientes que querían llevarse su riqueza al extranjero sin que fuera detectada. Pérez Calzada y sus socios supuestamente recogían los fondos en mano y se encargaban de mover el dinero desde sus propios depósitos en Andorra y otros países opacos hasta alojarlo en las cuentas opacas en las que sus clientes tenían escondida su fortuna.

El ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro. (EFE)

Las fuentes consultadas apuntan que el marido de la jefa de la ONIF, nombrada en julio de 2013 por Cristóbal Montoro, cobraba un porcentaje sobre los fondos que pasaban por sus manos. El sistema no dejaba rastro, porque el dinero nunca entraba o salía de depósitos domiciliados en España y, por tanto, la entrega y recogida de fondos en metálico no existía para las autoridades, ni siquiera para el organismo que dirige la mujer del principal sospechoso en esta rama de la investigación de la lista Falciani que instruye bajo secreto de sumario la Audiencia Nacional.

El antecedente de Púnica

Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil registraron este miércoles la vivienda que Pérez Calzada comparte con García-Valdecasas. Según ha podido saber El Confidencial, ella estuvo presente en el registro. Los efectivos del Instituto Armado también requirieron información sobre el financiero en la sede de Mirabaud en Madrid y pidieron al banco Sabadell los expedientes sobre un bróker, Carlos Alberto Sánchez, que también habría colaborado con el principal sospechoso. Las fuentes consultadas precisan que Pérez Calzada no llegó a estar detenido en ningún momento. Las pesquisas están en una fase inicial y los investigadores están recopilando indicios para apuntalar las acusaciones. Los registros y requerimientos tenían principalmente ese objetivo.

Las presuntas operativas de Pérez Calzada no sorprenden a los agentes de la UCO que llevan el caso. Esa misma sección del Instituto Armado es la que investiga desde febrero de 2014 los presuntos movimientos irregulares de capitales que habrían estado realizando durante años el exconsejero de Presidencia y Justicia de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, y su socio constructor, David Marjaliza, en el marco de la operación Púnica.

El análisis de sus cuentas y los testimonios del propio Marjaliza condujeron hasta el ciudadano suizo que se dedicaba a recoger dinero negro en España

El análisis de sus cuentas y los testimonios del propio Marjaliza en sede judicial condujeron hasta el ciudadano suizo afincado en Madrid Michael Trevor Langdon, que se dedicaba precisamente a recoger dinero negro en efectivo en España y trasladarlo, a través de un complejo entramado bancario, hasta las sedes en la confederación helvética de BNP Paribas y UBP. También facilitaba que ese dinero pudiera ser repatriado posteriormente cuando sus clientes lo necesitaban. Por esas gestiones se llevaba el 0,5% del dinero que movía, según admitió él mismo cuando tuvo que declarar en calidad de imputado en la Audiencia Nacional. Granados y Marjaliza solo eran dos de las muchas personas ilustres que contrataban sus servicios.

Un matrimonio de la lista Falciani

Más allá del terremoto que ha provocado en la ONIF, el hallazgo sobrepasa los hechos que se investigaban hasta ahora por la lista Falciani. Sin embargo, fue uno de los clientes del HSBC de Ginebra el que condujo a los investigadores hasta Pérez Calzada, fundador en 2000 de la sociedad de valores y gestión de fondos Ventura Finanzas, que vendió en 2012 a Mirabaud España, aunque permaneció como consejero delegado hasta julio de 2013. En la actualidad es administrador único de Venture Asesoramiento SL, consejero de la sicav Mirasset Gestión (que atesora un capital de 17 millones de euros) y socio de la firma Villacadima Inversiones SL.

Según fuentes próximas a las pesquisas, los investigadores habrían llegado hasta Pérez Calzada siguiendo la pista del matrimonio Joel David Alar y María Belén Pérez-Minayo Barroso, dos de los clientes del HSBC que aparecieron en la lista Falciani y que habrían trabajado con el marido de la jefa de la ONIF. Los nombres de la pareja figuran en las dos tandas de archivos que recibió Hacienda con la base de datos del banco. Según esa información, David Alar, nacido en Estonia y nacionalizado estadounidense aunque con residencia en España, abrió un depósito en la entidad en febrero de 2004 en el que llegó a ocultar 15,1 millones de euros. Por su parte, su esposa, de nacionalidad española, abrió su depósito en el mismo momento y alojó 1,04 millones.

Rafael Méndez

El segundo paquete de datos entregado por el informático suizo permite ampliar al ejercicio 2008 las reclamaciones. La Audiencia incluye al HSBC en su investigación por el entramado para defraudar

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Como informó El Confidencial, tanto el ciudadano estonio como su mujer se negaron a regularizar los fondos con el pago de una multa y la Agencia Tributaria acusó al supuesto empresario de defraudar un total de 6,8 millones de euros y, a Pérez-Minayo, de evadir otros 167.000 euros. Sus expedientes se encuentran entre los 40 de la lista Falciani que el juez José de la Mata ya ha enviado a juzgados de toda España para que sean investigados por delito fiscal. Fuentes próximas al caso relatan que el abogado de David Alar y Pérez-Minayo intentó llegar a un acuerdo argumentando que en realidad los fondos del HSBC no eran suyos, algo que Hacienda había sospechado desde el principio. Los inspectores pusieron como condición para el acuerdo que desvelaran la identidad de los verdaderos propietarios, pero el matrimonio prefirió asumir la culpa.

Imputación temporal en un escándalo de los 90

García-Valdecasas envió este jueves un correo electrónico a sus subordinados en la ONIF negando las acusaciones que se ciernen sobre su marido y acusando del registro de su propia vivienda a una confusión, como adelantó ‘Vozpópuli’. Según la jefa de antifraude, la investigación se centra en realidad en la agencia de valores Venture Finanzas en la que Pérez Calzada habría compartido accionariado hasta 2005 con David Alar. También asegura que tanto ella como su marido desconocían las actividades que realizaba el bróker y más aún que hubiera mantenido una cuenta opaca en Ginebra.

Pérez Calzada ya estuvo imputado en el caso Athos-Fibanc (Banco Financiero y de Inversiones), un escándalo tributario que afloró en 1994 tras descubrirse la existencia de una trama societaria que habría ocultado al fisco depósitos por valor de más de 300 millones de euros de la época. El marido de la jefa de la ONIF era vicepresidente de Fibanc, pero logró ser desimputado durante la fase de instrucción. La Audiencia Nacional no juzgó el caso hasta 2015. Condenó a los únicos dos directivos de Athos-Fibanc que quedaban vivos e impuso una sanción de ocho millones de euros al banco Mediolanum, heredero de Fibanc. 

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