Iglesias contrapone su modelo de regeneración al de estabilidad de Rajoy e invita al PSOE a elegir

Llegó la famosa sesión de debate de la moción de censura y no decepcionó. Pablo Iglesias y Mariano Rajoy contrapusieron ayer sus dos visiones de España, del Estado. La del líder de Podemos, regeneracionista. La del presidente del Gobierno, de estabilidad. Dos modelos muy dispares. Y uno de los dos tendrá que helar el corazón del PSOE.

Iglesias plantea una nueva España que pasa por regenerar las instituciones para alejarlas de la tentación de la corrupción, que pasa por acabar con el poder de las clases privilegiadas, que pasa por la aceptación de la plurinacionalidad para diseñar un nuevo modelo territorial “federal o confederal” en el que Catalunya se pueda sentir cómoda.

El modelo de la estabilidad

Rajoy apela al miedo a lo nuevo, a la inseguridad, a las aventuras que han llevado a la agonía venezolana, al riesgo de desmarcarse de la estabilidad que garantiza el abrazo de Europa, al peligro de desviarse del camino de la recuperación económica y al desastre que supondría la ruptura de una España que lleva siglos unida.

Ambos líderes expusieron son argumentos con tranquilidad, con tiempo -casi cuatro horas en el caso de Iglesias-, sin palabras gruesas y con una cierta elegancia parlamentaria, que se echaba de menos en el Congreso desde que arrancó la legislatura el pasado mes de noviembre.No hay elecciones a la vista, por lo que ese intercambio de ideas, de modelos, de planteamientos tenía un destinatario que no eran solo los votantes.

Un ensayo de moción

Más allá de las valoraciones que puedan hacer hoy la prensa y la opinión pública, lo que pretendía Iglesias, y por extensión Rajoy, es que Pedro Sánchez tome nota y elija. El PSOE es en este momento el partido bisagra que puede hacer que la balanza se decante hacia el mantenimiento del statu quo o que se incline hacia esa apuesta por la regeneración.

Iglesias lanzó una oferta a Sánchez y lo hizo sin ambages. Lo que el líder de Podemos quiere es que su ensayo de moción de censura, que ha nacido sin posibilidad alguna de prosperar, tenga una segunda parte en otoño. Desea que el nuevo PSOE de Sánchez se sume a su carro, incluso que lo conduzca y que presente tras el verano una nueva moción con opciones reales de triunfar.

Iglesias propone una alianza con el PSOE

Lo que Iglesias se propone es echar al PP de la Moncloa y para ello cuenta con el PSOE, pero en ningún caso con Ciudadanos. Tras las elecciones de junio de 2016, Sánchez intentó crear un tripartido de socialistas, ciudadanos y podemistas. Fracasó. Iglesias no quiso saber nada del partido de Albert Rivera al que ve como “la muleta naranja”. (También Rivera se negó a pactar con Podemos).

Por eso, el plan de Iglesias necesita del apoyo de las fuerzas independentistas y, aún así, es casi una misión imposible. Si Sánchez acepta el pacto con Iglesias, lo que parece en este momento improbable, juntos tendrán que buscar los votos de ERC, PDeCAT y Bildu e, incluso así, solo alcanzarían los 175 diputados, lo que los dejaría a uno de la mayoría absoluta.

De momento, los socialistas no toman partido. critican al PP por su corrupción y consideran que Podemos no es alternativa de gobierno. Todavía no han hablado en este debate, hoy será su turno, pero Sánchez, que ni siquiera ha acudido al Parlamento, se ha desmarcado de la moción. El líder del PSOE tiene por delante un congreso, que su partido celebrará este fin de semana, y todo un proceso de reconstrucción cuyo resultado se vislumbrará poco a poco en los próximos meses.

Sánchez tiene por delante un congreso que su partido celebrará este fin de semana

Loading...