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¿Tiene Juan Carlos I cuentas en paraísos fiscales?

Los rumores sobre cuentas en paraísos fiscales de don Juan Carlos le acompañan desde su época de príncipe.

Con el paso de los años, las acusaciones fueron cobrando forma en parte gracias a las declaraciones de algunos empresarios despechados, como Javier de la Rosa y, por otro lado, por las filtraciones sobre su doble vida sentimental y de negocios.

Se conoce oficialmente que, Don Juan, padre de Juan Carlos, tenía a su nombre tres cuentas domiciliadas en Suiza: una en Ginebra y dos en Lausanne que, unido a varios inmuebles, sumarían unos 1.100 millones. A su muerte, el patrimonio se distribuyó entre sus hijos: Don Juan Carlos y las infantas Pilar y Margarita.

La Casa Real aseguró que el Rey se gastó casi toda la herencia en pagar “obligaciones y deudas contraídas por los condes de Barcelona”, así como en “gastos determinados”. Esta es la versión de Zarzuela, pero lo cierto es que el dinero nunca volvió a España.  Según el portavoz oficial, ese dinero “nunca fue transferido a España” y  “cree” que el Rey “no tiene en estos momentos” ninguna cuenta en el extranjero.

¿Cómo se repartieron los 1.100 millones?

Según las versiones oficiales -que no tienen porqué ser ciertas-  al rey le correspondieron tres partidas de 2.500.000, 533.000 y 1.067.744 FS. En total, 4.100.744 FS (375.628.150 pesetas al cambio de la época). Tres cheques por valor de estas tres cantidades fueron ingresados el 21 de octubre de 1993 en la cuenta 10031 de Sogenal (Société Genérale Alsacienne de Banque), en Ginebra.

La segunda por orden de importancia del legado recibido fue la Infanta Margarita, quien se quedó con el apartamento en Estoril y a quien le correspondieron 1.335.289 FS (122,3 millones de pesetas), cantidad ingresada el 21 de octubre de 1993 en la cuenta número 10636 también de Sogenal, en Ginebra.

La hija mayor de los condes de Barcelona, Doña Pilar, de 76 años, heredó 1.434.367 FS (131,4 millones de pesetas), divisas que fueron convertidas en dólares y enviadas a la cuenta corriente 600-24-001 de J. P. Morgan en Nueva York.

Por su parte, María de las Mercedes, fallecida en 2000, tenía entre 120 y 130 millones de pesetas a la muerte de su marido.

Algo debía de saber Don Juan Carlos sobre lo mal que podría verse este legado “internacional”, porque sus albaceas le recomendaron no trasladar el dinero a España por una cuestión de “imagen”.

Zarzuela no tiene constancia de que se pagaran los impuestos de la herencia recibida, pero tiene “el convencimiento” de que “los albaceas sí lo hicieron” aunque no hay pruebas documentales que lo confirmen.

El empresario Javier de la Rosa ha reconocido en varias ocasiones que “el Rey estaba metido en muchos negocios… el de KIO sólo fue uno más”.”Ya sabes que al rey hay que ponérselo fuera y de eso se encargaba Arturo Fasana, ” Fasana tiene en sus cuentas 300 millones del rey. Pero eso está ahí bloqueado por el tema Gürtel. Luego están los Albertos que le colocaron al rey otros 300 millones fuera, así de claro”.

¿Tiene Juan Carlos I cuentas en paraísos fiscales?

El mejor amigo del Rey Juan Carlos, Zourab Tchkotoua, utilizaba al primogénito de los Pujol para evadir capital. Según la UDEF, Jordi Pujol Ferrusola remitió cerca de nueve millones de pesetas en 2000 desde sus cuentas opacas en Andorra. El georgiano había resultado adjudicatario de la lotería de la Generalitat años antes con la empresa Luditec. Los investigadores sospechan que Tchkotoua y los Pujol eran socios en este negocio y que este dinero sirvió para darle entrada oficial en la sociedad suiza que estaba detrás de todo.

La Generalitat presidida por Jordi Pujol adjudicó en 1987 y prorrogó en 1997 la gestión de las loterías catalanas a Luditec. El 33% de esta empresa lo poseía la firma Inversiones Ponent, en cuyo Consejo de Administración se sentaban el propio Tchkotoua y su entonces esposa, Marieta Salas. El matrimonio era asiduo del círculo privado del Rey Juan Carlos en Mallorca. Por añadidura, el 100% de Inversiones Ponent, que regentaba en Mallorca campos de golf y un casino, era propiedad de la sociedad Trébol Internacional, cuyo vicepresidente era el propio Tchkotoua.
Esta última empresa ganó más de 162 millones de euros sólo por intermediar en operaciones financieras, siempre bajo la sombra de la sospecha de beneficiarse de las amistades regias de su dirigente.

El escándalo envolvió rápidamente este negocio, que toda la oposición en el Parlament catalán juzgó lesivo para los intereses públicos. Y se destapó que uno de los socios de este servicio de loterías era Imperial Trading and Development, sociedad instrumental radicada en Irlanda y con vinculaciones con otras sociedades ubicadas en paraísos fiscales, como Dentech, que importaba las papeletas. Nunca se supo quiénes eran los accionistas últimos.
El secretario general de la Presidencia, Lluís Prenafeta, amagó con una querella contra el PSC por denunciar una trama corrupta en torno a esta adjudicación. Prenafeta fue un hombre clave en la adjudicación de la lotería autonómica. El 27 de octubre de 2009 Prenafeta fue arrestado por la Guardia Civil por orden del juez Baltasar Garzón en el marco de la operación Pretoria contra la corrupción urbanística, junto con Macià Alavedra (también vinculado a CDC) y Bartomeu Muñoz, alcalde de Santa Coloma de Gramanet por el PSC. El día 30 de octubre ingresó en la cárcel de Soto del Real, de la que salió el 8 de diciembre en libertad con cargos.

Zourab Tchkotoua, que llegó a ser espiado por el Cesid, se vio implicado además en una presunta estafa inmobiliaria en Mallorca. Pero todos estos escándalos no apartaron al matrimonio Tchkotoua de la Corte real, y ambos siguieron siendo los mejores amigos del Rey y de Marta Gayá.

El negocio de las loterías catalanas, no obstante, sería uno de los peores escándalos de su carrera empresarial. Luditec se creó poco antes de su adjudicación, que vino de la mano de Prenafeta. La Generalitat cargó con la mayor parte del coste de la implantación de la lotería. Luditec se quedó con casi el 20% de los 1.291 millones de euros que se ingresaron. Un buen pellizco con muy poca inversión (la empresa se creó con 3.000 euros). Las ramificaciones del accionariado de Luditec conducían a Suiza, hacia donde se dirigió la transferencia de Pujol Ferrusola.

Se sospecha que Jordi Pujol Ferrusola podría ser la persona encargada de sacar dinero de España hacia cuentas opacas. Entre sus clientes o socios no sólo estaría el mejor amigo del rey, Zourab Tchkotoua, sino también habría colaborado con otros empresarios y políticos. Sólo así se entiende aquellas famosas palabras amenazantes del patriarca Pujol; “si tiráis de una rama, se van a caer todas”.