La batalla norte-sur del PSOE, pendiente de los 65.000 indecisos

Madrid y Valencia serán clave para desequilibrar las fuerzas entre Sánchez y Díaz

La guerra interna por liderar el PSOE finaliza hoy, y el destino de los tres candidatos, Díaz, Sánchez y López, lo decidirán los militantes en el capítulo final de las primarias. Durante el proceso, que comenzó de forma oficial el pasado mes de abril, las expectativas han cambiado en diferentes momentos, y la denominada guerra de avales representó un antes y un después respecto a la previsible fuerza de los dos favoritos, el ex secretario general y la presidenta andaluza.

La división territorial entre el norte -mayoritariamente sanchista- y el sur -partidario de Susana Díaz- parece equilibrar las fuerzas entre las dos candidaturas. El último dato del censo socialista arroja la cifra de 187.949 militantes: de ellos 64.576 afiliados se consideran aún indecisos. Este es el número de militantes que no presentaron aval ninguno por uno de los tres candidatos. La federación andaluza, con 45.848 afiliados -un 24 por ciento del censo total- es la más numerosa de todas, y representa la gran baza de Díaz de cara a las primarias. Aunque Sánchez también ha demostrado contar con algunos apoyos allí, tras recabar casi 9.000 avales en el feudo de la presidenta andaluza.

La batalla valenciana

La Comunidad Valenciana es la segunda en número de militantes socialistas, con unos 17.000, muy lejos de la federación andaluza. Aquí, a priori, el favorito es Sánchez, que logró 3.000 avales más que su adversaria, a pesar del apoyo expreso a Díaz del líder territorial y presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig.

Otra federación importante es Cataluña, donde el PSC, con Miquel Iceta a la cabeza, decidió mantenerse neutral en la pugna. Son casi 14.000 militantes los que tiene actualmente esa comunidad. En la guerra de avales, el ex secretario general sacó unos 5.000 apoyos más que Díaz, que no llegó a los 1.000 avales. Cataluña ha sido uno de los territorios donde Pedro Sánchez ha volcado parte de su campaña. La cuestión nacionalista y el riesgo de fractura con el PSC han desempeñado un papel crucial en este territorio. Si finalmente el número de votos se asemeja a los avales conseguidos por los candidatos, Cataluña será uno de los grandes fortines de Sánchez.

Madrid es, junto con Cataluña, una de las federaciones más importantes de los socialistas. En la actualidad, el número de militantes es de unos 14.300. Aunque Díaz obtuvo más avales, solo superó a Sánchez por 500, por lo que parece que el voto estará divido en esta comunidad, siempre atendiendo a que el apoyo obtenido en los avales no tiene por qué traducirse en votos en las primarias. La división de los apoyos es un reflejo directo de la propia división que viven en la federación después de que el ex secretario general purgara al anterior líder territorial, Tomás Gómez. En su lugar colocó a Sara Hernández, que no logró unir a la federación. Además, Hernández anunció su apoyo a la candidatura de Patxi López.

En Castilla-La Mancha, con unos 12.000 militantes, Díaz le sacó algo más de 800 avales al ex secretario general, por lo que el voto también estará disputado en este territorio. En el proceso de recogida de avales los resultados en esta comunidad también resultaron ser una sorpresa en la candidatura de Díaz, ya que el presidente autonómico y secretario territorial, Emiliano García-Page, ha sido uno de los barones más críticos con Sánchez y con su gestión del PSOE.

El voto útil

Galicia, Castilla y León y Extremadura pasan de los 9.000 afiliados. En los dos primeros territorios Sánchez logró más avales, y en Extremadura fue Díaz la que se hizo con más firmas. Aragón (7.953) es una de las comunidades donde Díaz es, a priori, más fuerte, mientras que Asturias (8.093), Canarias (6.338) y País Vasco parecen decantarse por Sánchez.

En el contexto de este equilibrio de fuerzas entre los dos principales candidatos cobra una relevancia crucial un factor que se torna decisivo: el voto de aquellos militantes que avalaron a López y de aquellos que no dieron su aval a ninguna candidatura.

La importancia de los segundos es clara, ya que representan una gran parte de la militancia y, dado que decidieron no participar en el proceso de avales, no hay ningún criterio para prever cuál puede ser su voto. Respecto a los apoyos de López, en la guerra de avales algunos de sus aliados decidieron sumarse al argumento de una guerra entre dos donde el socialista vasco no tiene sitio y lo correcto es el «voto útil». Es el caso de la presidenta balear, Francina Armengol, que, tras haber apoyado a López durante todo el proceso, se sumó a la candidatura de Sánchez desupués de la recogida de firmas.

En cuanto al proceso electoral, los militantes podrán votar de forma anónima entre las 10:00 y las 20:00 horas. Lo harán en los centros municipales o de distrito que les correspondan por censo. Los candidatos podrán presentar recursos ante la comisión en las siguientes 24 horas que siguen al cierre de las urnas.

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