La vicepresidenta dice que Puigdemont y Junqueras no ofrecen diálogo sino que piden algo que “ningún Gobierno” puede dar

Publicado 20/03/2017 20:20:04CET

Sáenz de Santamaría dice que “ningún país puede someterse al desafío constante de un referéndum de independencia”

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 20 Mar. (EUROPA PRESS) –

La vicepresidenta del Gobierno y ministra de la Presidencia y Administraciones Territoriales, Soraya Sáenz de Santamaría, considera que la carta que han escrito de forma conjunta el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras, “ni pide ni ofrece diálogo” sino que exige al Ejecutivo central algo que “ningún Gobierno puede ofrecer”.

“En esa carta ni se pide ni se ofrece diálogo”, ha remarcado durante la rueda de prensa posterior a su reunión con el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, en la capital grancanaria. Para la vicepresidenta, en ese texto se pide un “referéndum contrario a la Constitución” y “privar al resto de españoles de opinar” sobre qué modelo de España quieren.

Sáenz de Santamaría considera que los dos emisores de la carta entienden “muy mal el diálogo en su tierra” al intentar evitar que el debate parlamentario propuesto por la oposición sobre el “mismo referéndum tenga lugar en el Parlamento de Cataluña”.

La vicepresidenta consideró que ambos “gobiernan exclusivamente para los que piensan como ellos”, cuando “cualquier gobernante debe gobernar para los que le han votado y para los que no”, además de mostrar “respeto a los derechos de los ciudadanos y a las instituciones”.

CUALQUIER NEGOCIADOR DEBE SABER “LO QUE LA OTRA PARTE PUEDE OFRECER”

Para Sáenz de Santamaría, todo negociador “debe saber lo que la otra parte puede ofrecer”, algo que ambos –aseguró– parecen desconocer: “Lo que no está dentro de la Ley no puede ofrecerlo ningún Gobierno. Deben respetar a las instituciones, empezando por las que están en su autonomía”.

“Ningún país puede someterse al desafío constante de referéndum de independencia”, sostuvo, para remarcar a continuación que el debate “pertenece al conjunto de los españoles”.

“Estamos dispuestos a hablar de los problemas de los catalanes, como hemos hablado hoy sobre los problemas de los canarios, pero siempre en el marco de la Constitución y respetando a todos”, concluyó.