Los CDR engatusan a los corresponsales extranjeros

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10.04.2018 08:11 h.

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El movimiento de los Comités de Defensa de la República, los CDR, trata de ganarse la comprensión de los medios de comunicación extranjeros. Para ello han enviado escritos, firmados por el colectivo Raons per la República, en las que se presentan como un grupo de ciudadanos que realizan “acciones pacíficas”, y que, en realidad, es todo el pueblo catalán. “Imagínate un día que tu y yo y tu vecino, y también la del cuarto, y el panadero, y el conductor de autobús, y el que ves cada mañana al cruzar el semáforo a la misma hora, pese a que no sabes quién es ni a dónde va, y el mecánico y el técnico del ascensor….os reunís un día para decir: ‘¡Basta! ¡Estamos hartos! No queremos formar parte de esta corrupción, de este engaño, de este odio a los catalanes, de esta farsa, de estas mentiras’. Y decidimos desobedecer al Estado español de manera pacífica: con actos de resistencia no violenta. Y hablamos del cómo, de los motivos y del cúando”.

Con esa presentación, los comités quieren ganarse la comprensión de los corresponsales extranjeros –principalmente los anglosajones–, que se han quejado en numerosas ocasiones de la presión que han recibido en todos estos años para que favorezcan la causa del independentismo en sus artículos y en los editoriales de sus medios.

Acciones “ventajosas”

En el documento que han comenzado a recibir se explica que los comités surgen de los que organizaron el referéndum del 1 de octubre y que se han realizado acciones que, en lugar de ser un problema para los ciudadanos, han podido constituir acciones “ventajosas”. Hablando en tercera persona de los comités, aseguran: “¿Por qué organizan marchas lentas? ¿Por qué organizan manifestaciones? Todas sus acciones son siempre pacíficas, recordémoslo también y por mucho que fastidien no se pueden tachar de violentas. Incluso algunas son directamente ventajosas para los ciudadanos, como el levantamiento de barreras de los peajes en Semana Santa, que ha ocasionado la queja inmediata de Abertis”.

En el escrito de Raons per la República los comités explican que se dedican a muchas cuestiones, todas de carácter propagandístico, “recordando los presos políticos y las mentiras de los medios de comunicación, policía, partidos políticos y Gobierno de España”.

Policías “infiltrados”

Esos miembros, que aseguran que no pertenecen a ningún partido en concreto, comunican a los corresponsales que son un movimiento “pacífico” y que los actos violentos que se hayan producido son producto de “infiltrados”. Se señala que “es de todos sabido la costumbre de infiltrar policías en las manifestaciones. Estos policías se dedican a incendiar el ánimo de los demás manifestantes pacíficos lanzando objetos, quemando contenedores y atacando directamente el cordón policial con el objetivo de que los manifestantes más impulsivos se sumen a la violencia y así poderlos detener”.

Los Comités de Defensa de la República rechazan que exista en Cataluña un conflicto con conatos de violencia o con violencia callejera. E insisten en que esa es la pretensión del Gobierno español, para asimilar el problema al conflicto vasco. “Se pretende crear una corriente de opinión, con un paralelismo con el conflicto vasco para criminalizar a los CDR”. Esa sería la intención, a su juicio, de Moncloa. “Al Gobierno español le interesa crear mediáticamente una opinión pública para justificar la persecución judicial e introducir el concepto de tumulto y violencia y proteger así la falacia de rebelión que mantienen los autos del juez Llarena”.

Régimen corrupto

El mensaje que se desea hacer llegar es claro, y en un comunicado oficial de los CDR se afirma que “no hay suficientes cárceles para un pueblo pacífico que se mantiene firme”.

Para justificar sus acciones, utilizan un mensaje del exjuez Elpidio José Silva, al insistir en que son un movimiento pacífico, frente al Estado español. “Como dice Elpidio José Silva: Antisistema no son los CDR, sino quienes desde dentro de las instituciones nos han arruinado, expoliado y desahuciado. Maquillan la democracia para sobornarla sujetándola al régimen más corrupto de Europa”.