Mariano Rajoy no ve ninguna posibilidad de que Iglesias pueda gobernar

Mariano Rajoy no ve ninguna posibilidad de que Pablo Iglesias pueda gobernar en España. Es más, considera que eso “sería un castigo” para el país. El presidente del Gobierno ha desgranado los muchos motivos que, a su juicio, impiden que Iglesias pueda ocupar su lugar y que pasan por “su falta de talante democrático, su insolencia, su concepción de la política como un espectáculo y sus medidas económicas, que llevarían de nuevo a la crisis”.

El presidente español ha puesto además sobre el tapete del hemiciclo un motivo más que ha presentado como irrefutable: que Podemos no ha ganado las elecciones: “Los españoles no quieren que usted les gobierne y lo han dicho con claridad en las urnas. El señor Iglesias dista mucho de ser la persona preferida para gestionar los asuntos que a todos nos conciernen”, ha sentenciado Rajoy tras escuchar el discurso de más de tres horas en el que el líder de Podemos ha presentado su candidatura alternativa de gobierno.

“No debe ser presidente del gobierno por el sucedáneo de programa que ha presentado. Lo suyo es la política espectáculo, las poses, los eslóganes… Su concepción de la política como un mero espectáculo le inhabilita, lo mismo que su insolencia delibera, su formato televisivo, su estilo desabrochado, su palabrería inflamada, su sobre actuación indignada y su enfermiza obsesión por dividir a los ciudadanos en buenos y malos”, le ha espetado Rajoy a Iglesias.

El PP ha sostenido desde que Podemos anunció su moción que la censura, que no tiene posibilidad de prosperar, iba en realidad dirigida a debilitar al PSOE. Hoy Rajoy ha insistido en esa idea y ha asegurado que Iglesias “se dedica a dividir a los españoles entre buenos y malos” y que “esto [la moción] es para que el PSOE diga de qué lado de la ralla quiere estar”.

Rajoy ha acusado también a Iglesias de “vivir en permanente mutación”, de cambiar de opinión de forma constante “en función de sus intereses”, de no creer “en la separación de poderes”, de tener a Venezuela como modelo y de coartar los derechos individuales de las personas con técnicas como los escarches o el acoso en las universidades.

Y como era de esperar, el presidente ha tirado del carro de la recuperación económica, ha recordado que cuando llegó al poder en 2011, España estaba al borde de la ruina, ha presumido de los “resultados alcanzados” y ha alertado del “peligro” que supondría aplicar las recetas de Iglesias “consistentes en revertir las reformas para crear inseguridad e incertidumbre”.

“Iglesias promete bienestar con políticas que nos devolverían a la crisis, no es buena idea que gobierne, por eso los españoles no le votan. El señor Iglesias está muy bien donde está”, ha concluido el presidente.

Loading...