El PNV bloquea el diálogo con el Gobierno hasta después del 1-O

Ni está, ni se le espera. El Partido Nacionalista Vasco (PNV) no quiere volver a aparecer públicamente como el “salvador” del gobierno del PP, ese mismo gobierno que mantiene una creciente amenaza contra Catalunya y su prometido referéndum. Dicho de otra manera, en La Moncloa deberán esperar al menos una semana más para saber si los nacionalistas vascos están dispuestos a reeditar su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado. O lo que es lo mismo: los tiempos del presidente Mariano Rajoy y de su ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, no son los mismos que manejan en Sabin Etxea, el cuartel general de Andoni Ortuzar.

A día de hoy cuesta encontrar algún aspecto de la política estatal que no se cruce, por activa o por pasiva, con la crisis institucional en el territorio catalán. Así quedará expuesto en el Consejo de Ministros del próximo viernes, en el que Rajoy y los suyos no tendrán más remedio que aprobar el proyecto presupuestario de 2018. La ley marca que este documento debe ser remitido al Congreso antes de que finalice el mes de septiembre. El viernes será 29, pero en realidad ese no es el mayor problema. Lo realmente preocupante (sobre todo para Rajoy) es que el domingo será 1 de octubre. Y el domingo 1 será (o al menos se intentará que sea) el referéndum catalán.

“Los tiempos de Rajoy son los tiempos de Rajoy, pero no los nuestros”, señalaron fuentes del PNV a Público. En tal sentido, aseguraron que hasta el momento “no ha habido diálogo en torno a los Presupuestos del Estado” entre el portavoz de los nacionalistas en el Congreso, Aitor Esteban, y los representantes del gobierno. En cualquier caso, las fuentes matizaron que el diputado peneuvista mantiene contactos con integrantes del Ejecutivo central, aunque hasta ahora no ha habido ninguna conversación formal sobre las cuentas de 2018. “Se lo voy a decir de otra manera: no hay ninguna negociación en marcha”, subrayaron las fuentes consultadas por este periódico.

Lo que sí ha dejado claro Esteban a sus interlocutores del gobierno es que “si no hay un cauce político a la situación en Catalunya” resultará complicado alcanzar algún tipo de acuerdo de aquí al viernes. De hecho, en Sabin Etxea dan prácticamente por descartado que pueda producirse “un cambio de la magnitud necesaria” en la posición de Rajoy ante Catalunya para que el PNV reconsidere su postura. Así las cosas, el PP se vería obligado a mover sus presupuestos sin conocer de antemano la suerte que podrán correr. Sólo hay una cosa clara: sin los cinco votos de los nacionalistas vascos no habrá margen para aprobarlos.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, y el portavoz del PNV, Aitor Esteban, conversan durante un pleno celebrado en el Congreso de los Diputados. EFE/Zipi

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, y el portavoz del PNV, Aitor Esteban, conversan durante un pleno celebrado en el Congreso de los Diputados. EFE/Zipi

En ese contexto, Esteban aprovechó una entrevista realizada este lunes en Radio Euskadi para aclarar que las cuentas de Rajoy ni le preocupan ni le ocupan. “Los Presupuestos son un asunto muy menor en comparación con la crisis institucional que hay abierta en Catalunya”, afirmó el portavoz de los nacionalistas en Madrid, al tiempo que tachó como “un tanto frívolo que el interés esté puesto en este asunto” cuando falta tan poco para el 1 de octubre.

Si bien aseguró que no tenía intención de “romper los canales de comunicación con ninguna formación”, Esteban también afirmó que actualmente “no se dan las circunstancias para hablar tranquilamente” con el gobierno del PP.

¿Nuevas elecciones?

El mensaje lanzado por Esteban iba en la línea de lo mantenido un día antes por el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, durante el Alderdi Eguna (Día del Partido). En un clima festivo, el responsable del Euskadi Buru Batzar (máximo órgano de esa formación) limitó el acuerdo con el gobierno de Rajoy a las cuentas ya aprobadas.

Esa misma mañana, el diario Deia (afín al PNV) publicaba una extensa entrevista con Ortuzar, en la cual el dirigente nacionalista insinuó hasta en tres ocasiones que el panorama actual puede derivar en un adelanto electoral, una alternativa que podría coger cuerpo si su partido no reedita el apoyo a los Presupuestos del Estado.

El camino de Urkullu

La situación no es sencilla para los populares. Por un lado, Rajoy y su equipo piensan cómo hacer para volver atraer al PNV a la senda del acuerdo. Una de sus cartas está en el Parlamento Vasco, donde los nueve parlamentarios del PP son vitales para que el Gobierno Vasco pueda aprobar su proyecto presupuestario.

Pero hay más. A esta misma hora, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría tiene sobre su despacho los documentos enviados por el Ejecutivo de Iñigo Urkullu sobre las transferencias pendientes de cumplir. Son, en total, 37, aunque hay dos que acaparan todas las miradas: la gestión de la seguridad social y de las cárceles.

Fuentes conocedoras de este proceso señalaron a Público que el Gobierno Vasco no tiene previsto (al menos de momento) una ruptura con Madrid, más allá de cómo transcurran las cosas en la crisis catalana. “Estamos hablando de una relación institucional”, comentan desde el PNV. En tal sentido, señalaron que unas hipotéticas negociaciones en torno al Presupuesto estatal transcurrirían de forma “paralela” a las conversaciones sobre las competencias pendientes de ser transferidas a Euskadi.

De hecho, aún está pendiente una reunión entre Sáenz de Santamaría y Josu Erkoreka para debatir sobre transferencias. El encuentro aún no tiene fecha, ni se espera que la tenga hasta después del 1-O, la madre de todas las batallas. También de la presupuestaria.

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