Mariano Rajoy tiene un plan secreto para llevar a todos al huerto

Mariano Rajoy ha vuelto a sorprender a propios y extraños con una ambigua declaración al término de su última audiencia con el Rey, en la que vino a decir que acepta la propuesta de Felipe VI para ser candidato a la investidura, pero que no se compromete a someterse a la votación si no encuentra los apoyos necesarios.

Son florituras, destinadas a sembrar la inquietud en la sede de Ferraz, porque se presentará a la investidura. Una de las razones, es que no tiene otro remedio; otra es que le conviene.

El líder del PP tiene un plan. Lo primero, utilizar la propuesta del rey para redoblar la presión sobre Ciudadanos y el PSOE, especialmente sobre el PSOE. Si Sánchez dice “no”, ya no dirá “no” a Rajoy, sino a Felipe VI.

Lo segundo, dirigir él la escena, como hizo Sánchez tras la espantada del presidente en funciones tras las elecciones de diciembre.

Lo tercero, cerrar el paso a la construcción de una mayoría alternativa por la izquierda, esa pantalla que tanto inquietaba a muchos socialistas.

Y lo cuarto, manejar él -a través de la presidenta del Congreso, Ana Pastor- los tiempos.

LA MÁQUINA YA ESTÁ EN MARCHA

Rajoy ha mantenido sendas conversaciones telefónicas con los líderes del PSOE, Pedro Sánchez, y de Ciudadanos, Albert Rivera, y han acordado mantener reuniones la semana que viene.

El encuentro entre Rajoy y Sánchez se celebrará este martes 1 de agosto de 2016 a las 11.30 horas en el Congreso de los Diputados, en tanto que la de Rivera con el presidente será el miércoles a las 9.30 horas.

Estos contactos por teléfono se ha producido un día después de que concluyera la ronda de consultas del rey y de que Rajoy aceptara intentar buscar apoyos para la investidura.

El líder del PP asumió el encargo del rey, pero no se comprometió a presentarse a la sesión de investidura en caso de no recabar los votos necesarios antes. Para ello, Rajoy ha emprendido desde este viernes una nueva tanda de negociaciones a fin de intentar desbloquear la situación.

Rajoy cuenta ahora solo con el apoyo de los 137 diputados del Partido Popular. Para ser presidente es necesaria mayoría absoluta en una primera votación en el Congreso -176 de los 350 diputados-.

En caso de no lograrlo, le valdría una mayoría simple -más síes que noes-. De no lograrlo, hay un plazo de dos meses para que algún candidato lo intente antes de convocar otra vez elecciones.

Además, estas conversaciones se han desarrollado en un día marcado por la decisión del Gobierno de pedir al Tribunal Constitucional (TC) que abra la vía penal contra la presidenta del Parlamento de Cataluña, Carme Forcadell, por desobedecer las sentencias del alto tribunal.

Rivera ha aprovechado la ocasión para reiterar su apoyo al Tribunal Constitucional y al Ejecutivo en funciones para cumplir las leyes democráticas y la Constitución en Cataluña, han precisado las citadas fuentes.

Este tema también lo ha tratado esta mañana Rajoy con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, según fuentes moradas. El presidente en funciones le ha trasladado la decisión del Consejo de Ministros de solicitar al TC que declarae nuca la resolución del Parlament.

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