Rajoy trata de vender que ya hay democracia en el PP: urnas para elegir a los compromisarios

Mariano Rajoy está muy cómodo con el actual sistema de compromisarios y no quiere que cambien mucho las cosas en el próximo congreso nacional del PP, aunque se pueda plantear alguna propuesta para aumentar la participación de los afiliados en el día a día del partido. Cree que se está lanzando la idea de un partido “unido” en torno a su líder que no entra en rencillas internas y que, en consecuencia, no hay que abrir debates que se pueden ir de las manos. “Mirad lo que ha ocurrido en el PSOE y cómo están ahora”, ha transmitido a los integrantes de la dirección nacional. “Nuestra fórmula es tan democrática como cualquier otra”, zanjó públicamente Pablo Casado este lunes en rueda de prensa.

Así las cosas, el plan de Génova pasa ahora por vender que nunca ha habido falta de democracia interna en el PP y que, en todo caso, el problema ha estribado en que no se ha explicado bien en qué consiste la elección de los compromisarios, que son los que después votarán en el cónclave de febrero. Por ello, en fechas próximas, se verá a altos cargos de la formación -como María Dolores de Cospedal o el propio Rajoy- votando en urnas las listas de compromisarios. “Se podrá presentar quién quiera”, según las fuentes consultadas, aunque sería extremadamente inusual que no acaben imponiéndose los elegidos por las estructuras locales y regionales.

La votación de los compromisarios no es nueva, pero Génova quiere darle ahora visibilidad para transmitir que siempre ha habido libertad interna, a pesar de las denuncias de Esperanza Aguirre y otros críticos del partido. Se publicarán “fotografías” en las redes sociales con los dirigentes votando en sus sedes, explicaron a este diario quienes se están encargando del proceso. “El PP será lo que quieran sus militantes”, destacó Casado, que reiteró que “el sistema representativo es tan democrático como cualquier otro”. Todos los militantes con sus pagos al día podrán votar a los compromisarios.

Contactos de Maillo con los barones

A partir de ahí, en el PP pocos dudan de que los compromisarios que salgan de esas urnas serán los que quieran las distintas direcciones, coordinadas con Génova. Esto es, será un congreso controlado por Rajoy en el que los cambios en la elección de candidatos serán mínimos, salvo un giro brusco de última hora. “Estamos contentos con el sistema de compromisarios”, resumieron desde el equipo encargado de la ponencia política y de estatutos, que dirige Fernando Martínez-Maillo. Casado, eso sí, prometió que el texto que surja se podrá enmendar en el cónclave de febrero, algo que ya intentó sin ningún éxito Íñigo Henriquez de Luna en 2008. “Todos los compromisarios podrán presentar enmiendas, será un congreso tremendamente dialogante”, en palabras de Casado. No todos piensan así: “Se hará lo que quiera Rajoy. Quiere un congreso tranquilo, en el que sea aclamado, y así se hará”, según el pronóstico de un histórico diputado.

De hecho, el vicesecretario de comunicación no asumió en ningún momento que se pueda instaurar el modelo de “un militante, un voto” que tanto defendieron en su día algunos barones territoriales. Más al contrario, se afanó en proclamar que el sistema actual funciona y tiene buena salud mientras que “otros pierden el tiempo mirándose en el ombligo y viendo qué cargos ocupan”. Y recordó a los líderes regionales, con quienes Maillo lleva negociando días, que tendrán que asumir la fórmula que se acuerde en febrero en sus cónclaves.

“Están buscando fórmulas distintas porque no ven nada claro dar un voto a cada militante, ya que puede traer complicaciones de cara al futuro. Pero algo hay que hacer para animar a la militancia a nivel regional”, según uno de los interlocutores regionales de Maillo. Cabe recordar que Cristina Cifuentes o Isabel Bonig prometieron apertura total a la militancia. Y, de hecho, la líder valenciana aseguró en declaraciones a este diario que “en principio” mantiene sus planes ya que “las tres provincias así lo aprobaron”.

Mientras, Cospedal sumó un aliado más en su intención de continuar en Génova como número dos de Rajoy. “Es una gran secretaria general” y “es plenamente compatible que asuma competencias en el Ejecutivo y en el PP”, declaró Casado, para a renglón seguido precisar que será el presidente el que finalmente decida. Tal y como informó este diario, pese a su entrada en el Gobierno como ministra de Defensa, Cospedal sigue ejerciendo en el partido -de hecho, está muy implicada en la preparación del congreso- y los suyos se muestran seguros de que no habrá revés político.

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