Un soporífero Rufian duerme a dos diputados de Podemos en los escaños del Congreso

Cuando no desbarra y se pone loco insultando a todo el mundo, tampoco hay quien lo aguante. Pero ni siquiera sus afines, los caraduras que le dan palamaditas en la espalda y rien sus gracias (Alfonso Ussía machaca a Rufián y varios podemitas del montón: “Son una macedonia podrida, infame y analfabeta”).

Gabriel Rufián no suele pasar desapercibido en sus discursos e intervenciones desde la tribuna de la Cámara Baja. Si a unos sus palabras les suelen causar irritación, a otros, y no sólo a miembros de su partido, les suele exaltar (Tremendo zasca de ‘Don Piso’ Wyoming a Gabriel ‘Baby Face’ Rufián).

En este último grupo descolla la bancada de Unidos Podemos, cuyas señorías suelen tener gestos de simpatía y afecto hacia Rufián cuando este se dirige o vuelve de la tribuna. De hecho, suelen ser los líderes de la formación, Pablo Iglesias, Íñigo Errejón o Irene Montero, quienes protagonizan estos guiños (La rajada de Rivera en Twitter que solivianta a Rufián).

Sin embargo, no todos los diputados de la confluencia parecen encandilarse de la misma manera con la retórica del diputado independentista catalán.

Este 23 de noviembre, en una sesión de control al Gobierno en la que la noticia fue el fallecimiento de Rita Barberá y la decisión de Unidos Podemos de ausentarse en el minuto de silencio que celebró la Cámara en su memoria, dos diputados de Unidos Podemos se quedaban dormidos en su escaño mientras hablaba Rufián.

El diputado de ERC y portavoz de la formación en el Congreso emplazaba a la ministra de Defensa, Dolores de Cospedal, a pedir a los ciudadanos sin recursos “que coman balas y duerman en tanques” formulando la siguiente pregunta: “¿Tiene usted pensado, en un Estado con 750.000 familias sin ingresos, 800.000 personas sin asistencia sanitaria, 32% de pobreza infantil, 500.00 deshaucios en los últimos seis años, 13 millones de pobres, reducir un gasto militar que entre cifras reales y camufladas alcanza 17.465 millones de euros?”.

Cospedal le dirigió una respuesta igualmente “breve y sencilla: no”. Rufián le dijo entonces: “Ahora salga a la calle y dígale a la gente que coma balas y que duerma en tanques”. “Comprendo que en este ámbito, como en muchos otros, la demagogia es un recurso muy cómodo”, dijo Cospedal, y también “que hay momentos en los que la coyuntura nos obliga a reafirmar las obviedades”.

Fue al final de uno de esos dos intercambios de palabras de Rufián con Cospedal cuando una de las cámaras que retransmitían la sesión captaba a los diputados de En Comú Podem, la alianza electoral catalana dentro de Unidos Podemos, Raimundo Viejo y Mar García Puig echados hacia atrás en su escaño con los ojos cerrados en una clara actitud de reposo. Se desconoce si verdaderamente el discurso de Rufián les resultó soporífero o se trataba de algún tipo de contestación acordada.

Loading...