¿Enamorado de una americana? Esta es la clave para obtener la green card con visas de prometido

4

Enamorarse de un ciudadano de Estados Unidos y casarse en este país para residir juntos es uno de los procesos más comunes en la obtención de visas de no inmigrante con la meta de recibir la tarjeta verde y así hacerse residente permanente.

La visa de no inmigrante K-1, conocida como la visa de prometido (a), brinda la mejor opción para los extranjeros que desean casarse y reunirse en Estados Unidos con su cónyuge, siempre que demuestren la intensión de contraer matrimonio en un plazo de 90 días después del ingreso del novio extranjero a EE.UU como no inmigrante.

“Su matrimonio debe ser válido, lo que significa que tanto usted como su prometido (a) tienen la intención genuina de establecer una vida juntos y el matrimonio no tiene el único propósito de obtener un beneficio de inmigración”, advierte el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).

A fin de mantener las relaciones familiares, si la persona tiene hijos acompañantes menores de edad, estos también pueden mudarse a Estados Unidos con la visa K-2. Ambas categorías aceleran el proceso de inmigración del futuro cónyuge y sus hijos.

Constancia de soltería

Esta categoría de visa para vivir en Estados Unidos no es tan fácil como parece.

Además de la intención de contraer nupcias dentro de 90 días, hay dos requisitos fundamentales:

Tanto el novio o novia estadounidense como su prometido deben estar solteros para casarse según las leyes de EEUU, es decir, cualquier matrimonio anterior debe haberse rescindido legalmente por divorcio, defunción o anulación.

Y en esta era de citas románticas por Internet, los futuros cónyuges tienen que haberse encontrado en persona al menos una vez en los últimos dos años.

Novios, no cónyuges

Las leyes de inmigración estipulan que si el matrimonio del extranjero con el estadounidense ya ha sido contraído o planean hacerlo fuera de Estados Unidos, el extranjero no es elegible para la visa de prometido. El proceso para traer a un cónyuge es distinto.

Si la meta es traer a un prometido para contraer matrimonio en suelo estadounidense, el primer paso será presentar el Formulario I-929F, que deja constancia de los vínculos amorosos de la pareja. USCIS pudiera solicitar mayor evidencia.

Artículos relacionados de el Nuevo Herald

Si las autoridades comprueban un testimonio fidedigno, enviarán el formulario al Centro Nacional de Visas, que a su vez remitirá el documento a la Embajada de Estados Unidos o al consulado donde el prometido solicitará la visa de no inmigrante.

Posteriormente, la decisión final quedará en manos del funcionario consultar, quien concluirá si la relación es de buena fe. De ser aprobada, la visa tiene seis meses de validez y contempla solo una entrada.

De la visa K a la green card

Una vez que el prometido es admitido al país como no inmigrante y se casa en los primeros 90 días, su cónyuge estadounidense puede solicitar para él o ella, así como para sus hijos menores, el estatus de residente permanente con el Formulario I-485.

Entre los documentos adjuntos, debe presentar copia del certificado de nacimiento, de la página del pasaporte con el sello de admisión, evidencia del matrimonio, informe médico y declaración jurada de patrocinio económico.

Las autoridades revisarán la documentación y pudieran solicitar información adicional. Posteriormente, ambos serán citados para una entrevista ante un funcionario de inmigración.

Solamente si la pareja se mantiene casada al menos dos años en el momento de aprobación del I-485, Inmigración concederá al cónyuge extranjero el estatus de residente permanente condicional a base de matrimonio y le expedirá una tarjeta verde válida por dos años.

Y si las cosas van bien y el matrimonio prosigue, la green card será permanente.

Para obtener más detalles sobre el ajuste de estatus para titulares de visas K-1 y K-2 presione en este enlace.

Siga a Daniel Shoer Roth en Facebook y en Twitter @DanielShoerRoth y lea más sobre asuntos legales e inmigración en AccesoMiami.com.