Gobernador de Puerto Rico promete hacer pagar a republicanos de Florida por apoyar nueva ley tributaria

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Desde hace semanas, el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, y sus aliados han tratado de influir en Washington, reuniéndose con políticos y cabilderos en el Congreso para alegar contra una cláusula en la ley de reforma del sistema tributario que trata a la isla caribeña como un territorio estadounidense y como un país extranjero.

Pero al no conseguir un cambio, Rosselló ha cambiado de táctica ahora que la iniciativa de ley republicana se acerca a la votación final. Rosselló dijo que los legisladores republicanos de la Florida la pagarán en las urnas en el 2018 porque apoyan un proyecto de ley que afecta a Puerto Rico en un momento de gran necesidad.

“Todo está sobre la mesa”, dijo Rosselló. “Nos vamos a fijar en los que le den la espalda a Puerto Rico, a los que aprueben un proyecto de ley que va contra el espíritu de la ley”.

Miles de puertorriqueños se han mudado a la Florida desde que el huracán María dejó a oscuras toda la isla en septiembre, y Rosselló dijo que la ley tributaria provocará que miles más se marchen de Puerto Rico cuando se acaben los empleados allí.

Eso significa que los puertorriqueños, quienes como ciudadanos estadounidenses pueden votar una vez que se establezcan como residentes de cualquier estado continental, se convertirán en una fuerza política furiosa, según Rosselló.

“Para mí queda muy claro que como no tenemos representación directa vamos a tener voces representativas, sean puertorriqueños que se han mudado a Estados Unidos o la comunidad hispana en general ”, dijo Rosselló. “Creo que hay muchos que apoyarán nuestra causa”.

Rosselló está particularmente molesto con partes del proyecto de ley que imponen un impuesto del 12.5 por ciento sobre “activos intangibles” de compañías estadounidenses en el extranjero y un impuesto de un mínimo de 10 por ciento sobre las ganancias de empresas estadounidenses en el extranjero, lo que significa que las empresas con operaciones en Puerto Rico tendrán que pagar impuestos más elevados que sus contrapartes en territorio continental de Estados Unidos.

La medida en la iniciativa tributaria republicana tiene por fin que las empresas estadounidenses burlen el pago de impuestos enviando generando sus ganancias en el extranjero. Pero también se aplicaría a Puerto Rico porque el código fiscal federal trata a la isla tanto como un territorio estadounidense como extranjero.

“Muchos legisladores vinieron a Puerto Rico y prometieron su apoyo. Pero a la hora de apoyar a Puerto Rico, sencillamente se escabulleron”, dijo Rosselló. “Estoy muy desilusionado con el hecho de que el senador [Marco] Rubio va a votar a favor de este proyecto de ley, cuando tuvo la oportunidad de abordar sus efectos potencialmente devastadores sobre Puerto Rico”.

La oficina de Rubio no respondió a una solicitud de comentario.

El representante demócrata Darren Soto, el único republicano de la Florida de origen puertorriqueño en el Congreso, dijo que la iniciativa de ley republicana alentará a los puertorriqueños en este estado a votar en el 2018.

“Si nada cambia [en el proyecto de ley] va a explotar, más puertorriqueños van a llegar a la Florida”, dijo Soto. “Ya tienen un mal sabor en la boca debido a Trump, y esto será como echar sal a las heridas. Con un millón de nosotros aquí, y 250,000 que han llegado en los últimos dos meses, yo pensaría que será una presión política suficiente”.

Puerto Rico ya batallaba con una profunda recesión antes que los huracanes Irma y María tocaran tierra en septiembre. El índice de desempleo de la isla ha estado en aproximadamente 10 por ciento y el país tiene una deuda de $72,000 millones. Desde los huracanes, miles de puertorriqueños han perdido el empleo porque los negocios singuen sin electricidad y no pueden reiniciar sus labores.

Los puertorriqueños pudieran marcar una diferencia en las elecciones estatales en la Florida, donde los comicios con frecuencia se deciden por unos pocos puntos porcentuales. Numerosos cargos estatales irán a elección en el 2018, incluida la gobernación y un escaño en el Senado federal.

“Esto tiene que ser algo más allá de la política, es un asunto de tratar a estadounidenses como ciudadanos de segunda clase”, dijo Rosselló.

Kyra Gurney, redactora del Miami Herald , contribuyó a esta información.