La administración Trump busca a los padres que pagaron para que sus hijos fueran traidos ilegalmente a EEUU

12

La administración Trump ha dado inicio a nuevas medidas de inmigración centradas en los padres que pagaron para que sus hijos fueran traídos ilegalmente a Estados Unidos.

Los recientes arrestos, sobre los cuales hubo mayormente rumores no confirmados hasta ahora, han despertado una ola de confusión y miedo en comunidades de inmigrantes que ya se han estado sujetas a medidas de coercitivas más fuertes.

Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) han comenzado a compartir información con los agentes de inmigración –algo que no habían hecho antes– acerca de los familiares, radicados en Estados Unidos, de menores no acompañados, según abogados y trabajadores sociales del gobierno que están familiarizados con esa práctica.

Los padres de esos niños reportan que recibieron visitas sorpresivas en sus puertas por parte de agentes de inmigración –a veces el mismo día de la llegada de sus hijos–, haciéndoles preguntas acerca de sus hijos y exigiéndoles que los dejaran entrar, de acuerdo con los trabajadores sociales del gobierno. Una vez que los padres abrían la puerta o salían de la casa, los detenían.

“Básicamente están usando a los niños como carnada en estos momentos”, dijo un especialista de campo de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, la agencia del gobierno federal que asume la custodia de los inmigrantes menores de edad no acompañados y les brindan refugio.

El especialista de campo, quien habló con la condición de conservar el anonimato debido a la delicadeza del tema, dijo que su oficina comenzó a recibir llamadas durante el fin de semana de parte de padres aterrorizados y confusos que habían recibido visitas similares.

Abogados de inmigración reportaron como mínimo una docena de casos recientes que van desde Texas hasta Nueva Jersey.

Funcionarios del ICE confirmaron el jueves que habían comenzado una nueva iniciativa de medidas represivas con objeto de “desvertebrar y desmantelar” a los facilitadores del contrabando humano, medidas que incluyen arrestar a los auspiciadores que han pagado a organizaciones criminales para traer niños de contrabando a Estados Unidos. No dijeron qué cargos les estaban siendo aplicados.

“El ICE se propone desvertebrar y desmantelar las vías ilícitas usadas por organizaciones criminales transnacionales y facilitadores del contrabando humano”, dijo Jennifer Elzea, subsecretaria de prensa del ICE. “En ese sentido, estamos llevando a cabo en estos momentos una iniciativa de choque centrada en la identificación y el arresto de individuos involucrados en operaciones ilícitas de contrabando humano, la cual incluirá a los auspiciadores que han pagado a organizaciones criminales para que entren niños de contrabando a Estados Unidos”.

Funcionarios de inmigración mencionaron estadísticas de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, las cuales muestran que aproximadamente el 90 por ciento de todos los menores no acompañados que son encontrados en la frontera sureste acaban siendo entregados a un familiar que reside en Estados Unidos.

La administración de Trump advirtió en febrero que los miles de niños que llegan cada año como menores no acompañados ya no iban a ser protegidos contra la deportación, y que sus padres serian objeto de enjuiciamiento criminal si habían pagado a traficantes de contrabando humano para que les hicieran pasar a sus hijos a través de la frontera.

En febrero, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) John Kelly emitió nuevas órdenes a los jefes de agencias, las cuales iban a expandir de manera considerable el número de inmigrantes que serían detenidos y deportados.

Uno de los memorandos decía que se había detenido a 155,000 menores no acompañados durante los últimos tres años, y que el 60 por ciento de los mismos se había reunido con uno de sus padres dentro de Estados Unidos.

“El aumento de la inmigración ilegal en la frontera sur ha abrumado a las agencias y recursos federales y ha creado una vulnerabilidad de seguridad nacional significativa para Estados Unidos”, escribió Kelly en los memorandos, copias de los cuales fueron publicadas por primera vez por McClatchy.

Decenas de miles de menores no acompañados y de familias han sido capturados desde el 2014, cuando una oleada de madres e hijos salvadoreños, hondureños y guatemaltecos que huían de la violencia y de la pobreza se lanzaron hacia el valle del Río Grande en el estado de Texas.

Es común que los padres que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos paguen a contrabandistas humanos para que busquen la manera de traer a sus hijos a Estados Unidos y que los dejen en la frontera.

Los menores no acompañados son entregados a la custodia de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, la cual, o bien asume el cuidado de ellos en un refugio, o se los entrega a un familiar. Los niños que vienen a encontrarse con familiares generalmente saben que tienen que entregar la información para contactar a los mismos a la Patrulla Fronteriza para que dicha información pueda ser verificada.

La administración de Obama limitó las deportaciones a los recién llegados y a personas que hubieran recibido condenas criminales. Pero la administración de Trump está echando las redes a una escala mucho mayor, expandiendo la definición de inmigrante criminal. La administración afirma que está centrándose en implementar el cumplimiento de la ley y enfocándose en quienes tengan condenas criminales, pero que tampoco dudará en detener a los demás con los que entren en contacto durante el proceso.

En respuesta a las críticas de que las recientes medidas represivas han causado terror en la comunidad y han separado a las familias, el director del ICE Tom Homan dijo que las personas que se encuentran de forma ilegal en Estados Unidos no deberían sentirse cómodos. En lo que se refiere a la separación de las familias, Homan dijo que los padres se habían colocado ellos mismos en esa posición cuando vinieron ilegalmente a Estados Unidos.

“Miren, si no tenemos seguridad en las fronteras, si no hacemos cumplir las leyes que están escritas en los libros, nunca podremos controlar las fronteras”, dijo Homan. “¿Por qué creen ustedes que tenemos en nuestro país en este momento entre 11 y 12 millones de personas? Porque ha habido esta idea de que, si llegas a la Patrulla Fronteriza, tú entras en Estados Unidos y tú tienes un hijo que es ciudadano estadounidense, nadie va a salir a buscarte. Pero esos días ya se acabaron.