Los puertorriqueños echan mano a la radio para mantenerse informados

Durante varias horas después de que el huracán María arrasara a Puerto Rico, Jorge Blanco tuvo un monopolio inesperado.

Su estación, Wapa Radio, fue la única –incluida la radio y la televisión– que siguió trasmitiendo después de que la tormenta vapuleara la isla con vientos de 110 millas por hora.

Tres semanas después, la mayoría de los medios de comunicación han comenzado a operar de nuevo, tratando de satisfacer el insaciable apetito de noticias tras el paso del huracán. Pero incluso ahora que los vientos han cesado, queda claro que el huracán ha cambiado significativamente el panorama de los medios de comunicación.

Con el 82 por ciento de la isla aún sin electricidad, y muchos sin servicio de telefonía móvil, la radio ha regresado a su posición de medio dominante.

En Wapa Radio –AM 680– Blanco dijo que la publicidad ha aumentado más de 300 por ciento desde la tormenta. Las compañías están usando la radio tanto para publicidad como para comunicarse con empleados sin servicio telefónico o que están desperdigados por toda la isla.

En todo Puerto Rico, la gente se sienta en sus automóviles y se reúne alrededor de radios de baterías para conocer dónde están los centros de distribución de alimentos, o con la esperanza de escuchar de un ser querido en los programas de participación de los oyentes.

Blanco está agradecido de la nueva ola de publicidad, pero eso no significa que su negocio marcha a la perfección. Desde el día del huracán el 20 de septiembre, se ha dedicado a recorrer permanentemente la isla para tratar de mantener 10 generadores abastecidos de combustible diésel y funcionando. Y teme que la rotura de un generador le impida trasmitir, y perder a sus anunciantes.

“Estos generadores están diseñados para trabajar días y semanas, pero no tres o cuatro meses seguidos”. dijo. “No sé cuánto vamos a durar”.

El gobierno ha dicho que para el 15 de diciembre se habrá restaurado el 95 por ciento del servicio eléctrico, pero muchos temen que esa meta sea demasiado optimista en una isla que necesita reemplazar por lo menos 50,000 postes y más de 6,500 millas de cables eléctricos.

Y aunque a la radio le va bien, otros medios de comunicación no han tenido tal suerte. Uno de los mayores periódicos del país, El Nuevo Día, ha advertido al personal que se prepare para despidos debido a la baja en las ventas de publicidad después de María.

Manuel Rodríguez, abogado y portavoz del sindicato de los empleados del diario,, dijo que el periódico tenía una postura miope. El país necesita de los medios impresos ahora más que nunca, y los empleados abrumados por el huracán necesitan su trabajo, dijo.

“Estamos en un momento increíblemente complicado”, dijo Rodríguez. “Este no es el momento de amenazar con despidos”.

También esta semana, Sistema TV –un canal que comenzó a trasmitir en los años 1980 y se centra en la educación pública– anunció que cerraba debido a María.

Sajo Ruiz, jefe creativo de la agencia de publicidad Sajo García Alcázar, dijo que su empresa ha perdido por lo menos $2 millones en negocios malogrados desde el paso de la tormenta. Los clientes que tenían campañas de publicidad diseñadas para la televisión e Internet han retirado sus contratos.

Las campañas en medios sociales también se han detenido debido al limitado servicio telefónico en la isla. Ruiz dijo que los anuncios en la radio y en camiones con altoparlantes, una vez más, se han vuelto viables y opciones atractivas.

“Nos hemos atrasado varias décadas”, dijo. “Tenemos que reinventar la manera en que hacemos llegar los mensajes”.

Puerto Rico ha estado atrapado en una recesión que ya dura una década, e incluso antes de la tormenta, el desempleo ya excedía el 10 por ciento. Es probable que algunos anunciantes no sobrevivan el golpe de María.

“Esperamos que se reanude el servicio eléctrico en la zona metropolitana”, dijo Ruiz. “Pero hace falta que sea rápido o vamos a ver despidos masivos y empresas van a quebrar”.

Como presentador de radio y televisión, Rafael Lenín López ha visto las dos partes de María. En su programa de noticias de la mañana, en Radio Isla, las pausas comerciales han aumentado de unos cuatro minutos antes de María a unos ocho minutos ahora.

“Contrario a los pronósticos y las tendencias globales en la industria, la radio probó que es vital en estas circunstancias”, dijo López. “Se convirtió en algo así como los socorristas, la primera en ayudar”.

De hecho, el gobierno local dependió de Wapa Radio para trasmitir información de emergencia después de la tormenta, y la oficina del gobernador compró combustible para los generadores de la estación en las primeras horas.

Hubo dos razones por las que la estación logró mantenerse en el aire, dijo Blanco. Una fue que los 10 empleados de la estación dejaron lo que estaban haciendo brindaron voluntariamente su esfuerzo y tiempo, y algunos trabajaron 36 horas seguidas. La segunda fue que la estación ha mantenido su tecnología atrasada. Otras estaciones se fueron del aire cuando se dañaron sus cables de fibra óptica. Pero Wapa tenía trasmisores de microondas de respaldo, dijo.

López, el presentador, dijo que el poder de la radio lo golpeó el día siguiente de la tormenta, cuando encontró que casi ninguna emisora estaba trasmitiendo.

“Uno tiene una sensación de desolación”, dijo del silencio en las ondas. “Y te hace darte cuenta de lo importante que es la radio para sentir alguna compañía”.

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